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Se profundiza el desplome global de los bonos y el costo de endeudarse trepa a máximos de décadas
NUEVA YORK.– Los bonos mundiales volvieron a sufrir una fuerte presión vendedora este jueves, lo que elevó los costos de endeudamiento –desde Estados Unidos hasta Francia y Japón– a máximos no vistos en décadas y acentuó la preocupación de las autoridades.Los rendimientos de los bonos marcan la pauta para los costos de endeudamiento en toda la economía, desde la deuda pública hasta las hipotecas, pasando por los préstamos estudiantiles y para la compra de automóviles.El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años –un indicador clave para los costos de endeudamiento y los precios de los activos a nivel mundial– alcanzó el 5,34 % este jueves, su nivel más alto desde 2002. En el tercer trimestre, registró su mayor aumento trimestral en lo que va del siglo, con una subida de 0,9%. Lo mismo sucedió en otras economías desarrolladas. Los rendimientos de los bonos franceses a diez años alcanzaron sus niveles más altos desde 2002; los costos de endeudamiento de Gran Bretaña a 30 años tocaron el 6% por primera vez desde 1998, y los rendimientos de los bonos japoneses se situaron en máximos de varias décadas.Los rendimientos de los bonos –que aumentan cuando los precios caen– se han disparado a escala mundial a medida que el fuerte incremento de los costos energéticos aviva la inflación. Otra razón, según los analistas, es la previsión de tipos de interés más altos por parte de los bancos centrales, especialmente dado que la economía ha mostrado una resiliencia sorprendente incluso ante una crisis energética.También el auge de la inteligencia artificial y la construcción de centros de datos intensificó la competencia por el capital y elevó las expectativas sobre el crecimiento económico y el nivel en el que se estabilizarán las tasas de interés.Los mercados están “muy nerviosos” debido a las persistentes preocupaciones sobre la deuda pública, señaló Mahmood Pradhan, investigador de Bruegel —un centro de estudios con sede en Bruselas— y exsubdirector del Departamento de Europa del Fondo Monetario Internacional.“La guerra en Medio Oriente realmente ha cambiado el panorama por completo”, afirmó, añadiendo que los bancos centrales han vuelto a subir los tipos de interés y que los gobiernos disponen de un margen fiscal limitado para responder a unas condiciones económicas adversas o que tienden a empeorar.Presión mundialLa presión al alza sobre los rendimientos –y por ende sobre las finanzas públicas– es de carácter mundial.Según el Instituto de Finanzas Internacionales, durante el último año, las economías avanzadas pagaron más de 3,3 billones de dólares en intereses solo por los bonos gubernamentales negociados internacionalmente; una cifra superior a los 2,6 billones en gasto mundial en IA, los 3,1 billones en defensa o los 2,3 billones en energías limpias.El diferencial entre los costos de financiación a diez años de Francia y Alemania se mueve cerca de sus niveles más altos desde la crisis de deuda de la eurozona de la década de 2010, y el costo de asegurar la deuda francesa frente al riesgo de impago se encuentra en su punto más alto desde 2013.Los rendimientos de los bonos también repercuten en los mercados. Unos rendimientos más elevados pueden restar atractivo a las acciones, aunque, hasta la fecha, los sólidos resultados empresariales han mantenido los mercados de renta variable al alza y cerca de niveles récord. Las bolsas resistenLa actividad manufacturera en Europa y Asia se expandió el mes pasado, impulsada por las inversiones relacionadas con la IA. Esto ha restado motivos de preocupación a los bancos centrales respecto a las consecuencias del endurecimiento de la política monetaria.“Un crecimiento más sólido ha llevado a los mercados a concluir que la economía puede soportar tipos más altos durante más tiempo”, señaló Afonso Borges, analista de renta fija de Julius Baer. Si bien este jueves se observó nerviosismo en diversos activos –desde la renta variable hasta el crédito–, los bonos sufrieron el mayor impacto de las ventas. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirma que las preocupaciones sobre el aumento de la deuda y los rendimientos pasan por alto la fortaleza de la economía estadounidense.Algunos analistas apuntan a un cambio estructural en la economía mundial, en el que la IA, la salud y los servicios desempeñan un papel cada vez más importante. Muchas de estas empresas siguen invirtiendo y expandiéndose, independientemente del nivel de los costos de financiación.Los bancos centrales también pueden comprar bonos si los mercados sufren tensiones, tal como hizo el Banco de Inglaterra durante la crisis del “minipresupuesto” de Gran Brestaña en 2022. El Tesoro de Estados Unidos anunció recientemente programas de recompra de bonos, una medida que, según los analistas, busca contener el aumento de los costos de endeudamiento. Sin embargo, desde entonces, los rendimientos de los bonos a largo plazo han seguido subiendo.El Banco Central Europeo también tiene la facultad de comprar bonos soberanos para frenar un aumento “injustificado y desordenado” de los costos de financiación en virtud de su Instrumento para la Protección de la Transmisión, siempre que el país bajo presión cumpla con las normas presupuestarias de la UE.Agencias Reuters, AFP y diario The New York Times
Fuente: La Nación