Economía
Los pilares del gobierno de Milei, según Sturzenegger, y qué pasará con la IA en la Argentina
PARÍS.- “El caos de la Argentina es el resultado de su aburrimiento”, citó Federico Sturzenegger. El ministro de Desregulación venía hablando antes de “Yo robot”, la novela de Isaac Asimov. Así había arrancado su presentación, siempre fulgurante, en el cierre del primer día de la Argentina Week que se desarrolló en la sede de la OCDE. La idea de la primera cita era contar la antítesis que ahora representa la Argentina. “Estamos en un continente de paz; lo que nos ayuda a construir confianza”, dijo el funcionario hablándole a los inversores, muchos de ellos energéticos, que viven una crisis de escasez y, como consecuencia, de precios por el caos en Rusia-Ucrania y Medio Oriente. Ante eso, y frente a los empresarios, vendió a la Argentina con dos años de crecimiento, como tierra de exportaciones y de estabilidad. Según él, el presidente Javier Milei erigió ese escenario bajo cuatro conceptos principales que fueron ejes centrales de la gestión libertaria: la fiscal, la desregulación, el derecho de propiedad y la apertura económica. El primero, dijo Stuzenegger, marca una diferencia para la Argentina, ya que pocos países en el mundo con una población superior a los 10 millones de personas tienen superávit fiscal. La Argentina, afirmó, es uno de ellos. “Es innegociable”, afirmó a quien Milei califica como “El coloso”. El ministro de Desregulación afirmó además que, para lograrlo, el Presidente sólo acepta baja de gastos. El segundo es la desregulación. Habló entonces de “la libertad comercial”. Dijo que en el ranking de la Fundación Heritage, la Argentina estaba por el piso y desde que la gestión libertaria se hizo cargo se llegó a mitad de tabla, lo que generó un “aumento de la productividad” que no se venía “desde los años 80″. Remarcó entonces la importancia de las 1700 desregulaciones que impulsó su ministerio. Cuando le tocó el turno de la propiedad privada, lo asoció tanto al primer como al segundo punto. Dijo que la imposición de la burocracia lesiona los derechos de propiedad, como así también el no tener equilibrio fiscal. Afirmó que los gobiernos que no lo tienen terminan, tarde o temprano, con incumplimientos o subas de impuestos. Por último, habló de la apertura comercial. Precisó que se requiere que la Argentina sea “más abierta”. Alertó que actualmente se está en un 30% de importaciones con relación al PBI, y que Argentina, por talla, debería estar en un 90% con relación al producto bruto. Luego volvió a su trabajo como ministro. Dijo que en la Argentina estaba prohibido prestar internet satelital porque “no se quería competir con la Starlink de Elon Musk”. Además, que, por un fuerte lobby empresario, no se podía importar maquinaria pesada, lo que es clave para impulsar, entre otras actividades, la minería o la energía. Más tarde se metió en la regulación de la inteligencia artificial (IA). “Lo peor que puede tener una economía libre” la describió en medio del debate mundial que se abrió actualmente por el avance descontrolado. “Con la IA no queremos regulación preventiva. Si hay un problema, se regula”, dijo uno de los funcionarios preferidos de Milei. Hace días, en la Asamblea de las Naciones Unidas (ONU), el Presidente defendió el desarrollo de la inteligencia artificial sin regulaciones preventivas excesivas, sostuvo que la tecnología puede transformar radicalmente la productividad y afirmó que Argentina busca posicionarse como un centro global para esa industria. Sturzenegger citó en esta ciudad un país que Milei solía tener de ejemplo: Irlanda. Para cerrar, el ministro dijo que a Francia la distingue la Liberté, Égalité, Fraternité (en español, libertad, igualdad y fraternidad). “Para la Argentina es libertad, propiedad privada y un gobierno pequeño”, aseguró el funcionario.
Fuente: La Nación