Día Internacional del Sake: cómo se toma la tradicional bebida japonesa que es Patrimonio Cultural de la Unesco

El auge por los restaurantes de sushi primero, seguido por el furor por los omakase y de los hand rolls hoy lograron que la propuesta gastronómica japonesa ampliara sus horizontes y abriera el juego hacia las bebidas. Tras el primer acercamiento del whisky nipón, hoy es la tradicional bebida japonesa que genera curiosidad de los comensales. Tanto así que el 1.º de octubre, se celebra el Día Internacional del Sake.Así como el ramen se coló en la propuesta gastronómica argentina, el paladar local también apunta al sake, protagonista de la nueva edición de Gastro Japo Food Week 2025, la semana de la gastronomía japonesa que se lleva a cabo del 26 de septiembre al 5 de octubre en distintos locales de la Ciudad de Buenos Aires y AMBA. “El boom del sushi y la cocina nikkei en todo el mundo ya generó un público habituado a productos japoneses. El sake podría llegar a cerrar la experiencia completa de cómo se consumen tradicionalmente estos productos en Japón”, comenta Damián Taoi, de Nueva Casa Japonesa. Y agrega: “El argentino tiene curiosidad por lo exótico y busca tener nuevas experiencias nuevas constantemente y eso se refleja en el consumo. El sake transmite autenticidad cultural”. A pesar de hacerse conocido como “vino japonés”, por su delicadez y sabor sutil, se trata de una bebida fermentada a base de arroz. Conlleva pulidos y procesos tradicionales tales que, incluso, en diciembre de 2024 la elaboración de sake fue registrada como Patrimonio Cultural Intangible de la UNESCO. En su elaboración entran en juego el agua, un hongo kōji y, en algunos casos, también alcohol industrial. “También hay una tendencia hacia las preparaciones más naturales y/o artesanales”, resalta Damián Taoi, recién llegado de un viaje especial a Japón para conocer a fondo el mundo del sake. “Allí pudimos ver cómo es la elaboración del sake desde el momento cero y observar que, si bien es un proceso muy largo, también es un proceso muy natural. Y, observar cómo, a partir de un mismo proceso, se logran miles de variedades de sake, a través de fomentar lo natural y bebidas que no tienen un condimento artificial”.

Fuente: La Nación