Qué se sabe del femicidio de Aixa, que ya había denunciado a su exnovio por violencia de género

Una multitud se movilizó anoche por las calles de Dique Luján, en el partido de Tigre, para reclamar justicia por Aixa Dana Mili, la joven de 20 años que fue encontrada muerta en su casa y cuyo exnovio es buscado por la Justicia como principal sospechoso del femicidio.La marcha comenzó alrededor de las 18 y reunió a familiares, amigos, vecinos y allegados de la víctima, que se concentraron para reclamar el esclarecimiento del crimen y exigir la detención de Alejandro Daniel Sofía, el hombre señalado por los investigadores como presunto autor del asesinato.Mientras la movilización avanzaba, la investigación continuaba con el sospechoso prófugo. La causa está a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción de Género y Abuso Sexual de Tigre, dirigida por la fiscal Mariela Miozzo, que intenta reconstruir las últimas horas de Aixa y determinar qué ocurrió dentro de la vivienda.Antonio, el papá de la joven, dio detalles del hallazgo ante los medios. “Yo me fui a trabajar, soy sereno en una guardería, y cuando llego ayer a las 8 de la mañana, abro la puerta, subo y encuentro a mi hija ahorcada y atada en una silla. Arriba de la mesa había una foto de ella con su exnovio cuando estaban juntos. Y en la pieza había toda ropa revuelta”, compartió en fiálogo con C5N. Y agregó: “En la desesperación la quise agarrar, pensé que estaba viva. Se me llenó la mano de sangre (comienza a llorar). En la desesperación pedí ayuda a los vecinos, vinieron a ayudarme. Un vecino pudo desatarla y yo me quedé con ella a su lado mientras llamaron a una ambulancia. Ella estaba toda muy fría, toda marcada... Que lo busquen a este hijo de puta que me arruinó la vida. Que se haga justicia.Más adelante, entre lágrimas, explicó el vínculo con su hija: “Siempre tuve contacto con Aixa. Ella me avisaba todo lo que hacía, me avisaba cuando iba al gimnasio, cuando iba a vóley. Siempre en contacto. Esa noche tuvimos dos o tres charlas más, nos hacíamos chistes. me dijo que se iba a dormir y a bañar y ya no la molesté. Y al otro día cuando llego a casa la encuentro así. Vivíamos juntos. Ella era todo para mí. Tenía 20 años, siempre la cuidé, le di todo, vivía para ella y para mi otra hija que tiene 10 años”.En relación a los riesgos que tenía por la relación de su hija con un hombre al que había denunciado, Antonio reconoció: “El miedo de que le pase algo siempre estuvo. Porque así como la ves de 20 años era muy inocente, muy confianzuda. Cuando le dieron la libertad a él le pregunté cómo estaba me dijo que estaba tranquila porque tenía el botón antipánico y en contacto constante con la gente de violencia de género, que se portaron excelente”. Luego, volvió a quebrarse: “Aixa era muy querida, muy activa, Siempre preparando una lista de cosas para vender porque trabajaba en un bazar. Volvía, preparaba mate, era una chica buena. Me arrancaron la vida”.Sobre el supuesto asesino, el papá de Aixa señaló con enojo: “Se hace la víctima. Está escondido. Hizo ese video de que se despedía de la familia. En la calle no debe andar. Lo deben tener escondido. Yo no entiendo como todavía no lo agarraron. No sé qué estrategia hizo para buscarla de nuevo”.Y en relación a la denuncia del año pasado, Antonio compartió: “Yo me entero cuando pasa todo esto de que lo quiso dejar. Él la persiguió al poilideportivo, la seguía peleando, la amenazaba con que se iba a matar si ella lo dejaba. En una discusión en la calle, él se puso agresivo y ella le dijo que la corte. Ahí él la empujó y la tiró a una zanja, la quiso matar. Ahí me avisaron a mí y la acompañé a hacer la denuncia”.El caso había comenzado horas antes, cuando el padre de la joven regresó a su domicilio, situado en 12 de Octubre al 800, y encontró a su hija sin vida. Aixa estaba ahorcada y semidesnuda. El hombre intentó reanimarla, pero no pudo hacerlo. Poco después llegó personal del Comando de Patrullas de Tigre, que preservó la escena para permitir el trabajo de los peritos.En un primer momento, la hipótesis de un suicidio no fue descartada. Sin embargo, a medida que avanzó la investigación surgieron elementos que llevaron a los investigadores a considerar que la escena podría haber sido montada para ocultar un crimen.La principal línea investigativa apunta desde entonces hacia Alejandro Gabriel Sofía, la expareja de Aixa. Una de las principales hipótesis es que él la mató a golpes y luego armó el escenario de un supuesto suicidio.Uno de los elementos que cobró relevancia desde las primeras horas fue el antecedente de violencia que existía entre la víctima y el principal sospechoso.Según la información incorporada a la causa, Aixa ya había denunciado a Alejandro Sofía por episodios de violencia. El 3 de diciembre de 2025, el hombre había sido imputado por lesiones leves y amenazas coactivas en una causa en la que la joven figuraba como denunciante.A partir de esa denuncia, permaneció detenido durante ocho meses. Recuperó la libertad el 16 de julio de 2026, poco más de dos meses antes del crimen que ahora se investiga.La propia Aixa había hecho referencia públicamente a esa situación. En diciembre de 2025 escribió en sus redes sociales que ya había realizado la denuncia y que contaba con una medida perimetral de 300 metros.“La denuncia ya está hecha, tiene una perimetral de 300 metros. Estoy bien y gracias a Dios, viva”, publicó entonces en su cuenta de Instagram, en donde cerró ese posteo con una frase que ahora retumba con más fuerza: “Hoy lo cuento, mañana no sé”.Aquella advertencia vuelve ahora a ocupar un lugar central en la reconstrucción del caso. Para los investigadores, el antecedente permite contextualizar la relación entre ambos y forma parte de los elementos que deberán ser analizados para determinar qué ocurrió antes de la muerte de la joven.“Me mandé una cagada”Además de los antecedentes de violencia, la investigación cuenta con otras evidencias que llevaron a los investigadores a concentrarse en Alejandro Sofía.Según la reconstrucción judicial, durante la madrugada del miércoles el hombre publicó en su estado de WhatsApp un video en el que manifestaba su intención de quitarse la vida.Más tarde, después de que Aixa fuera encontrada muerta, le envió mensajes a un conocido. En esas comunicaciones habría reconocido el hecho al escribir: “Me mandé una cagada”, y volvió a expresar su intención de suicidarse.Esos mensajes y el video fueron incorporados como elementos de prueba.El comportamiento posterior al crimen es ahora uno de los aspectos que los investigadores buscan reconstruir. La fiscalía intenta establecer dónde estuvo Sofía, cuáles fueron sus movimientos durante las horas previas y posteriores al hallazgo del cuerpo y qué contacto mantuvo con otras personas.El sospechoso permanece prófugo y es intensamente buscado.Marcha y pedido de justiciaMientras la fiscalía avanza con las medidas destinadas a localizar al acusado y reunir pruebas, familiares, amigos y vecinos decidieron salir a la calle.Este miércoles, desde las 18, una multitud se movilizó en Dique Luján para pedir justicia por Aixa. La concentración tuvo como eje el reclamo por el esclarecimiento del crimen y la detención del hombre que permanece prófugo.Según amigos de la víctima, el hombre ya había intentado matarla antes y el maltrato era constante.Quienes participaron de la movilización reclamaron que el caso no quede impune y que la investigación avance hasta determinar quién fue responsable de la muerte de Aixa.La protesta también volvió a poner en primer plano las denuncias que la joven había realizado meses antes contra su expareja y la existencia de una medida perimetral que, según había contado ella misma, buscaba mantenerlo alejado.

Fuente: La Nación