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Lo deportaron y dejó una nota a quien encontrara a su gata: “No puedo dejarla en la calle”
En Queens, Nueva York, una voluntaria de Puppy Kitty NYCity (PKNYC) encontró un bolso transportador para gatos en la entrada del refugio. En su interior estaba Mia, una gata atigrada que había sido dejada allí junto con una nota. “La persona de Mia estaba en proceso de ser deportada…”, escribieron desde el refugio en en Instagram, tal y como dieron a conocer en el sitio especializado The Dodo.Asimismo, la organización explicó que la persona que cuidaba a Mia explicó las circunstancias que la habían llevado a separarse de ella. “Estoy en proceso de deportación”, comienza la nota compartida en Instagram, y sigue: “No tengo a quién acudir. No la puedo dejar suelta en la calle. Ella se llama Mia y no se lleva bien con otros gatos, pero le encanta el Churu”.Además, advertía que la gata podía tener problemas de vejiga. Para el equipo de PKNYC, ese detalle mostró hasta qué punto su cuidador había intentado protegerla incluso en medio de una situación límite. “Lo estaba perdiendo todo, y aun así intentaba proteger la pequeña vida que dependía de ella”, escribieron desde PKNYC.El proceso de adaptación de MiaLa voluntaria llevó a Mia al interior del refugio, donde le realizaron un chequeo y la dejaron descansar en una jaula. Aunque todavía debían realizarle estudios relacionados con su vejiga, después de seis horas en el lugar la gata se encontraba en buen estado de salud.Sin embargo, el cambio había sido difícil para ella. Mia estaba asustada y retraída, por lo que el equipo comenzó a buscar la manera de recuperar su confianza.La historia de Mia, la gata que fue dejada en un refugio con una nota desgarradora-zIjpXuXoMTWiy8fXa5s31vmU8MPtvOIIT9g“Ella no sabe por qué las manos que la alimentaban ya no están ni por qué la voz que conocía ha desaparecido”, escribieron desde el refugio, además de que agregaron: “Solo sabe que un día tuvo un hogar y a alguien que le pertenecía, y de repente ya no”.Los cuidadores descubrieron que las golosinas “Churu” que mencionaba la nota podían ayudarlos a acercarse. Poco a poco, Mia comenzó a mostrarse menos desconfiada con las personas, aunque continúa teniendo dificultades para convivir con otros gatos. “Su mundo ya se ha puesto patas arriba; ahora necesita desesperadamente un lugar tranquilo donde por fin pueda sentirse segura”, destacaron.Debido a esto, la organización busca un hogar de tránsito para Mia, con la intención de sacarla del refugio y darle un espacio tranquilo donde pueda recuperarse. “Mia no fue abandonada porque dejó de ser amada. Perdió a la persona que la quería mientras aún era profundamente amada”, sentenciaron.
Fuente: La Nación