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Comienza la “segunda presidencia” de Abdala, el senador puntano que reemplazará a Milei y Villarruel
Apenas habían pasado unos pocos minutos de las 16 de un martes con un clima caprichoso que alternó momentos de lluvia con otros de sol y el libertario Bartolomé Abdala (San Luis) ya había puesto su rúbrica ante una escribana del Gobierno aceptando las responsabilidades del Poder Ejecutivo, cargo que comienza a ejercer desde esta noche por la partida de Javier Milei hacia Francia.Esta no es la primera vez que a Abdala le toca asumir la conducción del Estado por la ausencia en simultáneo del Presidente y su vicepresidenta, Victoria Villaruel, que viajó el lunes al mediodía rumbo a España. Ya lo hizo durante menos de dos días en diciembre de 2005.La primera iniciativa de Abdala como jefe del Estado será viajar a La Rioja para participar de las exequias del senador Juan Carlos Pagotto, su compañero de bancada que murió en la madrugada de este martes. Ya lo tenía previsto antes que le tocara en suerte ejercer la primera magistratura, ya que mantuvo una muy buena relación con el abogado fallecido desde que se conocieron antes de ingresar al Senado en 2023.Sin embargo, esta será su permanencia más larga en el sillón de Rivadavia que, vale aclararlo, no va a ocupar ya que ejercerá la jefatura del Estado desde su despacho del cuarto piso del palacio legislativo. Son las oficinas que le dejó Adolfo Rodríguez Saá en diciembre de 2023, otro efímero expresidente nacido en San Luis.Es lógico. Aunque el jefe del Estado se encuentre fuera del país, el resto de la cúpula del poder político del Gobierno libertario sigue en el país, con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a la cabeza, acompañada por su segundo, Eduardo “Lule” Menem, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.Eso no intimida a Abdala, que muestra su disposición para ayudar al Gobierno en lo que necesite. “Las luces de mi despacho van a estar encendidas ante cualquier circunstancia para la que me necesiten”, afirma. En este caso, el senador será Presidente por algo más de 80 horas, hasta el regreso de Milei desde Francia, previsto para las 10 de la mañana del próximo sábado.Afecto a las analogías y metáforas futboleras, Abdala rechaza comparar su situación con un ascenso de categoría. “Ya estoy jugando en primera”, dice sobre su condición de senador nacional. No, prefiere hablar de un “cambio de frente”. “Estaba en el Legislativo y ahora pasaré a jugar en el Ejecutivo por unos minutos del partido”, afirma.En su primera incursión por la Presidencia no firmó ninguna medida de Gobierno. Aunque estuvo cerca cuando tuvo que encontrarse con los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Salud, Mario Lugones, quienes querían que le pusiera su firma a un proyecto de ley para enviarlo al Congreso. Cuenta Abdala que declinó la oferta ya que consideró que era un honor que le correspondía ejercer a Milei, quien ya estaba pronto a regresar al país. Se espera que, en este caso, a pesar de que ahora estará casi cuatro días al frente del Poder Ejecutivo, se repita el mismo escenario.De hecho, Abdala insiste en que ejercerá la presidencia desde su despacho. Es que, aunque quisiera, no tiene donde permanecer en Balcarce 50. Desde el minuto uno de la administración libertaria Karina Milei se encargó de limitar el ingreso de Villaruel negándole la posibilidad de tener una oficina en la Casa de Gobierno, como sí lo tuvieron otros vicepresidentes. En otras palabras, no hay lugar para extraños que no tengan que ver con el corazón del poder libertario.Con su “nueva presidencia” Abdala ya integra la lista de presidentes provisionales del Senado que, en virtud de la ley de Acefalía y por la ausencia simultánea del país del Presidente y del vice, ocuparon la primera magistratura del país en más de una oportunidad.El tope de ese ranking lo ocupa un riojano que, de alguna manera, está ligado a la actual administración libertaria: el riojano Eduardo Menem, padre del actual presidente de la Cámara de Diputados.El “hermano Eduardo” fue presidente provisional del Senado entre mayo de 1989 y finales de 1999. Desde el 10 de diciembre de 1991, cuando Eduardo Duhalde asumió la gobernación de Buenos Aires, hasta la misma fecha de 1995, el senador riojano ocupó la primera magistratura cada vez que Carlos Menem salía del país como consecuencia de la ausencia de un vicepresidente.
Fuente: La Nación