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Jorge Tartaglione, cardólogo, explicó en detalle cuáles son las señales de alarma silenciosas del corazón y cómo hacer para cuidarlo
Un dolor o presión en el pecho, especialmente si se extiende al brazo o a la mandíbula, no debe esperar. El cardiólogo Jorge Tartaglione repasó en LN+ las señales que pueden indicar un problema cardíaco y pidió buscar atención médica inmediata ante la aparición de esos síntomas. También mencionó el sudor frío, la falta de aire y las náuseas.“Inmediatamente tenés que consultar”, insistió. Si se sospecha un infarto, la recomendación es llamar a un servicio de emergencias: la rapidez de la atención puede evitar que una obstrucción arterial cause un daño mayor en el músculo cardíaco. En su columna, Tartaglione también se detuvo en dos situaciones que pueden resultar menos evidentes: los síntomas de infarto que algunas mujeres describen como un malestar difícil de identificar y los factores de riesgo, como la presión alta, que pueden avanzar sin provocar dolor. Tartaglione - Dia mundial del corazon - la importancia de escucharlo antes de que llegue el avisoLas señales que no hay que minimizar en las mujeresTartaglione explicó que, durante sus años de atención en consultorio y en unidades de urgencia, recibió a mujeres que no describían el dolor de pecho intenso que suele asociarse con un infarto. Algunas hablaban, en cambio, de una sensación inusual de angustia o malestar, cansancio extremo o molestias en el estómago.“Es algo raro, algo diferente; por eso no hay que subestimar”, señaló. Su advertencia apunta a consultar cuando aparece un síntoma nuevo y preocupante, aunque resulte difícil ponerlo en palabras. Los riesgos silenciosos y cómo cuidar el corazónEl cardiólogo llamó “luces silenciosas” a tres datos que conviene conocer: la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre. A diferencia de un dolor de pecho, sus valores alterados pueden no generar una señal perceptible. Por eso, recomendó medirlos y conversar los resultados con un profesional de salud. “Conocé tus números”, resumió Tartaglione. Como hábitos de cuidado, sugirió caminar 30 minutos, dejar de fumar, reducir la sal, dormir bien y atender el estrés. Son medidas que, junto con los controles médicos, ayudan a reducir el riesgo cardiovascular.
Fuente: La Nación