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Grossi recuperó terreno en la carrera para liderar la ONU, pero otra candidata se consolida como favorita
WASHINGTON.- La cuarta votación indicativa del Consejo de Seguridad para definir la sucesión de António Guterres como secretario general de la ONU confirmó a la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan como la principal candidata, aunque en una carrera que sigue abierta y en la que el diplomático argentino, Rafael Grossi, recuperó terreno.Según las filtraciones sobre la votación secreta llevada a cabo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Grynspan mejoró sus números respecto a la ronda anterior al obtener 10 “apoyos”, tres votos negativos y dos “no opinión”, y la consolidaron como la favorita, aunque aún se desconoce cómo fue la elección de cada uno de los 15 miembros del Consejo, entre ellos los cinco que tienen derecho a veto (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido).La novedad fue el repunte de Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y cuya candidatura fue impulsada por el gobierno de Javier Milei, quien luego de haber perdido terreno en la anterior ronda de votación logró sumar tres apoyos -pasó a ocho- y revertir un rechazo -quedó en siete-.En tanto, la excanciller guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett quedó en una línea similar a la de Grossi, con ocho “apoyos”, seis “no apoyos” y un “no opinión”.En la anterior ronda, Grynspan había liderado la votación al obtener nueve respaldos y superar a Rodrigues-Birkett (ocho), aunque ambas habían tenido una elevada cantidad de rechazos (cinco y seis, respectivamente, más un voto de “no opinión”).El mandato de Guterres termina el 31 de diciembre y la definición debería llegar antes de esa fecha, aunque no se descarta ningún escenario dada la falta de consenso en el Consejo de Seguridad.Para imponerse en la ronda final -que no tiene fecha definida-, un candidato necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo y evitar el veto de cualquier miembro del P5. Tras ese respaldo, los 193 Estados miembros de la Asamblea General suelen ratificar al aspirante recomendado.El político ugandés Olara Otunnu, excandidato presidencial opositor y antiguo funcionario de Naciones Unidas, que había repuntado en la anterior ronda, quedó estancado en el cuarto lugar en cinco apoyos, ocho rechazos y dos “no opinión”.La nueva votación del Consejo este martes se produjo luego de las reuniones de la semana pasada en Washington que sostuvieron Trump y el presidente chino, Xi Jinping. Un eventual consenso entre ambas administraciones sobre una candidatura que evite que apliquen su derecho a veto será clave para definir la carrera por la sucesión de Gueterres.Según publicó el fin de semana el diario South China Morning Post, basado en Hong Kong, el régimen de Xi “descartó” la candidatura de Grossi (“considerado ampliamente como el candidato preferido de Washington”, señaló el artículo) y “está a punto de decidir” si respalda a Grynspan o a Rodrigues-Birkett.Noticia en desarrollo
Fuente: La Nación