Viaje a Bruselas para venderle gas argentino a una Europa en apuros

La sala lleva el nombre de Robert Schuman, el ministro francés de Asuntos Exteriores que en 1950 propuso integrar el carbón y el acero de Europa Occidental y sentó así las bases de la Unión Europea (UE). El bloque nació por la energía y, más de siete décadas después, la energía vuelve a desvelarlo. En ese salón del edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea en Bruselas, la Argentina buscará el próximo lunes ofrecer su gas natural licuado (GNL) como parte de la solución.El secretario de Energía y Minería, Daniel González, y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, prolongarán su estadía en Europa después de la Argentina Week en París para viajar a la capital operativa del bloque. Allí participarán del diálogo estratégico Argentina-UE sobre seguridad energética, transición energética y GNL, que toma como punto de partida el memorándum de entendimiento en energía que ambas partes firmaron en julio de 2023.González abrirá la jornada junto con Céline Gauer, directora general de Energía y Vivienda de la Comisión Europea. Marín dará la exposición central sobre los proyectos de exportación de GNL y las oportunidades de inversión en el país. Lo presentará el embajador argentino ante Bélgica y la UE, Fernando Iglesias.Luego será el turno de las empresas. En la mesa redonda disertarán Rodolfo Freyre, CEO de Southern Energy (SESA), el consorcio integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y la noruega Golar (10%), y Federico Petersen, director comercial de Golar LNG y director de SESA. También estarán Egbert Laege, CEO de la estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE), y Lucia Odone, jefa de Asuntos Públicos ante la UE de la italiana ENI. La presencia de la alemana SEFE tiene un peso propio. Fue la primera empresa en cerrar un contrato de compra de GNL argentino, por el 80% de la capacidad del primer buque de licuefacción de SESA. El acuerdo prevé la provisión de 2 millones de toneladas anuales durante ocho años a partir de 2027. ENI, por su parte, es socia de YPF en Argentina LNG junto con XRG (el brazo de inversiones internacionales de la emiratí Adnoc), el otro proyecto de GNL que el país tiene en marcha.Hay alrededor de 70 invitados confirmados para el evento. Entre ellos figuran funcionarios de las direcciones generales de Comercio y Energía de la UE, del equipo a cargo del acuerdo UE-Mercosur, del servicio diplomático europeo, de los gabinetes de los comisarios y del Parlamento Europeo. Fueron invitados, además, técnicos de los ministerios de Energía de Lituania, Hungría, Suecia, Alemania y España, y la empresa estatal húngara de energía viajará desde Budapest para escuchar la propuesta argentina. Los países del centro y el este europeo, como Polonia, Austria, Croacia, la República Checa y Hungría, fueron los más afectados por el corte del gas ruso. También participarán el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), aunque tiene restricciones para financiar proyectos de hidrocarburos.La UE no compra gas de manera conjunta, pero funciona como el gran árbitro del mercado. Define los niveles de almacenamiento, prohíbe la importación de gas ruso, exige a los estados miembros planes de diversificación y condiciona las decisiones de las empresas. Bélgica, además, alberga en el puerto de Zeebrugge una de las principales terminales de regasificación del norte de Europa, operada por una empresa de capitales públicos.Un invierno con poco gasEl viaje llega en un momento delicado para el bloque. Europa entra en el invierno con niveles de almacenamiento de gas significativamente más bajos que en otros años. A eso se suma un problema con el gasoil por la destrucción de refinerías en Medio Oriente durante la guerra entre Estados Unidos e Irán. Además, según el portal Politico, Donald Trump amenazó con cortar las exportaciones de gasoil a Europa. El comisario de Energía, Dan Jørgensen, envió una carta a las capitales del bloque para pedirles que evalúen medidas de ahorro similares a las que se aplicaron en 2022. La Argentina no exporta gasoil, pero el GNL sí puede cubrir parte de esa demanda.Europa ya aprendió el costo de depender de un solo proveedor. En 2021, el 45% del gas que consumía el bloque venía de Rusia y, tras la invasión a Ucrania, los precios se multiplicaron casi por 10. Desde 2027 no podrá importar gas ruso, y cada crisis geopolítica la obliga a buscar nuevos socios energéticos.En ese tablero, la Argentina tiene una aliada en el círculo más cercano de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Cristina Lobillo Borrero es la nueva asesora sénior para la transición limpia del gabinete de Von der Leyen y cerrará el encuentro junto con el subsecretario interino de Comercio Internacional e Inversiones, Tomás Villalba. Funcionaria de la Comisión desde 2004, fue directora de Política Energética de la Dirección General de Energía (DG ENER) y tuvo a su cargo la relación bilateral con la Argentina. Hoy asesora a la presidenta del bloque en política energética, en momentos en que Europa busca bajar los costos para hogares e industrias y reducir su dependencia de combustibles importados. Su conocimiento del país la convierte en una interlocutora clave para la Argentina.La presión es tal que la Comisión analiza postergar su reglamento de metano para las importaciones de hidrocarburos, que debía entrar en vigor en enero de 2027. El presidente francés, Emmanuel Macron, había pedido un año de prórroga.

Fuente: La Nación