El presupuesto proyectado para el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) para 2027, en el proyecto de ley que envió el gobierno de Javier Milei al Congreso, parece subir un 25% respecto de 2025 y 22% en relación al ejercicio actual. Pero un documento que circula por las experimentales de todo el país desmenuza la cuestión y concluye que esa imagen es falsa, pues descontando la inflación de estos años, “en plata real el presupuesto se achicó” y además -a pesar de la prédica libertaria sobre la casta y la fuerte reducción del personal- se concentra cada vez más en sueldos y menos en investigación.
“Para poner esto en contexto: 2025 cerró con una inflación de casi 31,5% anual. Para 2026 el Gobierno había prometido 10,1% al principio, pero después, en el propio proyecto de presupuesto 2027, terminan hablando de 29% interanual a diciembre de 2026. Para 2027 proyectan 18% interanual”, dice el documnto interno elaborado por investigadores del propio INTA, que fue presentado en una reciente reunión con los consejeros de la Regional Santa Fe y desde allí se desparramó por todo el territorio nacional, pues refleja una preocupación legítima de todos. Que es que el INTA se sigue desfinanciando.
Funcionó la motosierra: Milei espera cerrar su mandato con un recorte presupuestario de más del 60% en el área de Agricultura y de casi 50% en el INTA
Luego de trazar el panorama inflacionario real, el trabajo dice que “incluso tomando los números más optimistas, el presupuesto del INTA creció un 25,5% en pesos entre 2025 y 2027. La inflación acumulada en el mismo período anda entre 60% y 90%, según qué proyección se use. Hagan la cuenta: es plata que vale bastante menos. En poder de compra real, el INTA tiene menos presupuesto hoy que hace dos años, aunque el número de arriba diga lo contrario”, expone sin vueltas el análisis interno.
En los gráficos que acompañan este informe, todos surgidos de los Presupuestos de estos tres últimos ejercicios, se muestra clara una situación anormal, que es que mientras los gastos nominales (es decir sin descontar inflación) crecen en apariencia un 25% desde 2025, la realidad es que crecen mucho más en personal y bajan en bienes de uso y bienes de capital, es decir en la inversión necesaria para que el personal científico del INTA mantenga en pie sus líneas de investigación.
A la vez, según la planilla adjunta, en el mismo trienio cae casi un 7% la generación de recursos propios del INTA para enfrentar esos gastos, toda vez que el nuevo Presupuesto 2027 propone una reforma en el mecanismo de financiamiento, eliminando uno de los impuestos que todos los años -y desde hace más de 25 años- recaudan con esta finalidad: el cobro de un derecho de importación sobre bienes importados para financiar la investigación nacional.
“Lo más grave: el Presupuesto 2027 no se conforma con mover partidas de un lado a otro. Toca la ley de fondo. En el Capítulo 3, el Artículo 21 deroga el inciso a) del artículo 16 del Decreto-Ley 21.680, la norma que creó al INTA, tal como quedó redactado desde la Ley 25.641 de 2002. Ese inciso es el que le da al INTA una tajada del valor CIF de las importaciones que pagan derechos de aduana. Hoy es el 0,45%. Junto con la tasa de estadística, es una de las dos patas que sostienen la autarquía financiera del organismo hace más de veinte años. Y se la están por sacar”, es la advertencia que surge del documento.
En 1956, cuando se creó el INTA, la ley le asignaba el 1,5% de las exportaciones agropecuarias a su financiamiento, pero eso se cayó en 1992. Diez años después, en 2002, la Ley 25.641 lo reemplazó por una parte del valor CIF de las importaciones que pagan aranceles, que arrancó en 0,5% y bajó hasta el 0,45% actual, más el 31,30% de la tasa de estadística de la Ley 23.664.
“Esa combinación es la que sostuvo al organismo en 2025 y en 2026, los documentos de esos años incluso citan la ley palabra por palabra. En 2027 se cae la mitad de esa ecuación”, indica la fuente. Que precisa: En 2026 los derechos de importación todavía representaban 513.034 millones de pesos, más de la mitad de todo lo que recauda el organismo. En 2027 esa línea directamente no está. Cero. Los Recursos Totales del INTA caen de 905.711 a 546.874 millones, un 39,6% menos en un solo año, mientras el gasto que efectivamente se ejecuta sigue subiendo en pesos nominales”.
“Es una tijera rara: entra menos plata por ley y se gasta más igual. Algo de esa diferencia tiene que salir de otro lado, y ese otro lado ya no tiene el resguardo legal que tenía antes”.
Estas diferencias están contenidas en un segundo cuadro comparativo incluido en el documento.
Lo que es más curioso es que todo este proceso de nuevo ajuste para 2027 se producirá luego de una fuerte salida de personal que trabajaba en el organismo, y que mediante retiros voluntarios, jubilaciones y cese de contratos se estima en 1.500 personas menos.
Esa fuerte reducción de la planta laboral del INTA, lejos de significar un ahorro como habían prometido las autoridades del gobierno libertario, no se traduce en un menor gasto en personal. “Cada vez hay más plata en sueldos (y no porque el personal reciba mayores salarios) y menos en equipos e insumos”, se queja el documento que circula entre los cuadros medios del organismo y los referentes del sector privado que integran el Consejo Directivo y los Regionales. La preocupación es legítima, porque este escenario “le pega directo a la capacidad de investigar y de estar en el territorio” que caracterizaban al INTA.
“Hay algo que salta apenas uno mira los números un poco más de cerca: el personal se come cada vez más presupuesto. En los tres años es, de lejos, el inciso más grande, entre 77% y 87% del total. Y sube”, revela el trabajo sobre el nuevo presupuesto.
Pero hay una curiosidad todavía mayor, siendo que la gestión de Nicolás Bronzovich puso énfasis en la desburocratización y la reducción de los equipos jerárquicos, eliminando muchísimo cargos.
En estos tres ejercicios comprados, el área de “Actividades Centrales, que es la parte de conducción y administración, crece más rápido que el resto: pasa de comerse un 5,2% del presupuesto operativo a un 6,9% y después a un 8,1%. Y los cargos ahí no acompañan ese ritmo, en 2027 hasta bajan. O sea, cuesta más sostener la estructura de arriba, y no es porque haya más gente arriba”.
Como el contador de los 110 palos, son varias las “excepciones” para ocupar altos cargos en el INTA, con funcionarios que se eligen a dedo, esquivando los concursos
En contraste con este mayor peso de los burócratas que acompañan a Bronzovich (la mayoría de los cuales no pasó por concurso de antecedentes), el IFIT, que es la pata de investigación básica, pierde 202 cargos entre 2025 y 2027. Casi un 18%”, denuncia el trabajo, que lamenta: “de investigación básica no se habla mucho en estas discusiones, pero es la que sostiene todo lo demás a diez años”.
En tanto, el AITTE, que s el programa que sostienen a las Agencias de Extensión y el que debería llegar a los productores en ls campos, “primero gana cargos en 2026 y después los pierde de golpe en 2027, 696 menos. Y es el programa más grande de todos, entre el 68% y el 75% del presupuesto. Ahí es donde más duele” el nuevo ajuste.
Es decir que la conclusión es lapidaria frente a la prédica anti-casta de los libertario: “Los cargos que se pierden están en investigación básica y en extensión, no en la conducción. Actividades Centrales gana peso relativo mientras el resto pierde gente. Eso no es racionalizar. Es lo contrario”.
Agro & Campo
¿Estalló la motosierra? Un documento interno muestra el estropicio libertario en el manejo del Presupuesto del INTA, donde crecen los gastos en burocracia y casi no queda plata para investigar
Fuente: Bichos de Campo