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Starship, el megacohete de Elon Musk, alcanza por primera vez la órbita y abre una nueva etapa espacial
STARBASE, Estados Unidos.– El megacohete Starship de Elon Musk, el más grande y potente jamás construido, alcanzó este lunes por primera vez la órbita terrestre tras un exitoso despegue desde Texas, un hito clave en el desarrollo de este desarrollo insignia de SpaceX diseñado para futuras misiones a la Luna y Marte.El principal objetivo de la misión es completar seis vueltas completas alrededor de la Tierra para demostrar que está listo para el programa lunar Artemis de la NASA.El cohete, de unos 124 metros de altura, despegó poco después de las 12.48 GMT desde Starbase, el complejo que SpaceX construyó en el extremo sur de Texas, junto al Golfo de México. En su 14º vuelo de prueba, la nave consiguió completar la maniobra pese a que uno de sus motores se apagó antes de lo previsto, un contratiempo que durante algunos minutos hizo temer que el vuelo terminara antes de alcanzar su objetivo. Starship performs its orbital insertion burn and enters orbit of Earth for the first time pic.twitter.com/LodrSTnEnl— SpaceX (@SpaceX) September 28, 2026Pero los ingenieros determinaron que Starship todavía podía realizar el encendido decisivo. La etapa superior consiguió alcanzar la órbita y, poco después, comenzó a desplegar 26 satélites Starlink de nueva generación, en la primera demostración de una de las funciones comerciales para las que fue concebido el gigantesco vehículo.El episodio representa un cambio de escala para SpaceX. Llegar a la órbita es el primer gran umbral de cualquier nuevo cohete espacial y Starship llevaba años sin poder superarlo. Los 13 vuelos de prueba anteriores, realizados desde 2023, habían quedado limitados a trayectorias suborbitales; varios terminaron en explosiones espectaculares después de alcanzar brevemente el espacio.Musk había pronosticado originalmente que Starship llegaría a la órbita en 2022 y que al año siguiente comenzaría a desplegar satélites. El calendario quedó muy retrasado, pero el objetivo central no cambió: desarrollar un vehículo totalmente reutilizable, capaz de transportar enormes cantidades de carga y personas al espacio a un costo mucho menor que los sistemas tradicionales.Payload deploy complete. All 26 @Starlink V3 satellites are in orbit pic.twitter.com/foUrHHvxcc— SpaceX (@SpaceX) September 28, 2026Para esta misión, Starship debía realizar seis vueltas alrededor de la Tierra a unos 275 kilómetros de altura, en un viaje de unas diez horas, antes de terminar con un amerizaje en el Pacífico, al oeste de Chile. El propulsor Super Heavy, que impulsó el vehículo durante el ascenso, debía caer en el Golfo de México.La recuperación todavía no era el objetivo principal. SpaceX quiere primero asegurarse de que Starship pueda volar de manera confiable antes de intentar atraparlo en el aire. En futuras misiones, enormes brazos mecánicos instalados en la torre de lanzamiento deberán capturar tanto el vehículo como su propulsor y permitir su rápido reutilización.Ese sistema es la pieza central de la apuesta de Musk. La idea es dejar atrás el modelo tradicional de cohetes que se construyen para un lanzamiento y desarrollar una especie de “avión espacial” capaz de volar una y otra vez. El empresario ha llegado a imaginar cientos o incluso miles de Starship en funcionamiento cada año.El primer destino de esa revolución, sin embargo, no será Marte sino la Luna. Una versión modificada de Starship fue elegida por la NASA como módulo de alunizaje para su programa Artemis. Para cumplir esa misión deberá transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie y luego devolverlos al espacio.El desafío es enorme. Starship deberá demostrar no solo que puede llegar a la órbita, sino también reabastecerse de combustible en el espacio, una capacidad esencial para las futuras misiones lunares y, sobre todo, para un eventual viaje a Marte. SpaceX prevé comenzar a ensayar esa tecnología en las próximas etapas del programa.La NASA contempla utilizar Starship en sus futuras misiones Artemis junto con Blue Moon, el módulo lunar desarrollado por Jeff Bezos. La arquitectura prevista implica varios lanzamientos y acoplamientos en órbita antes de que los astronautas puedan llegar a la superficie lunar.Marte sigue siendo la ambición mayor de Musk. El empresario concibió originalmente Starship como el vehículo que permitiría transportar grandes cantidades de carga y eventualmente colonos al planeta rojo. Pero antes de eso, SpaceX deberá convertir este gigantesco prototipo en un sistema de transporte espacial confiable y reutilizable.El proyecto lleva casi una década de desarrollo y más de 15.000 millones de dólares de inversión, según estimaciones citadas por Reuters. Los retrasos han sido numerosos y todavía quedan problemas técnicos por resolver. Pero el vuelo de este lunes marca una diferencia fundamental respecto de los anteriores.Agencias AP, AFP y Reuters
Fuente: La Nación