Andersson abandona su intento de formar gobierno y Suecia entra en una nueva crisis política

ESTOCOLMO.- Los esfuerzos de Suecia por formar un nuevo gobierno entraron este lunes en un nuevo período de incertidumbre, luego de que la líder socialdemócrata, Magdalena Andersson, abandonara su intento de convertirse en primera ministra, al declarar que no ha podido asegurar el respaldo parlamentario necesario para avanzar. La decisión de Andersson se produjo a pesar de la ajustada victoria del centroizquierda en las elecciones generales del 13 de septiembre. El bloque cuenta con 176 de los 349 escaños del Riksdag (el Parlamento sueco), frente a los 173 del centroderecha; sin embargo, las divisiones entre los partidos han impedido hasta ahora que esa ventaja numérica se traduzca en una mayoría de gobierno.Bajo el sistema parlamentario sueco, el bloque más numeroso no accede automáticamente al gobierno. El presidente del Parlamento, Andreas Norlén, propone a un candidato a primer ministro, que queda investido si no reúne al menos 175 votos en contra.Eso permite que un Ejecutivo asuma sin contar con mayoría absoluta. El modelo está pensado para facilitar gobiernos en minoría y, por eso, cuando ningún bloque domina el Parlamento, la capacidad de negociar apoyos con fuerzas más pequeñas se vuelve decisiva.“Puedo concluir que, en estos momentos, no tengo ninguna posibilidad de formar gobierno”, declaró Andersson en una rueda de prensa, tras señalar que había perdido el apoyo del Partido de la Izquierda. Se espera ahora que el presidente del Parlamento recurra al primer ministro incumbente en funciones, Ulf Kristersson, para determinar si puede formar gobierno. Kristersson lidera el Partido Moderado, la segunda fuerza política en el Riksdag después de los socialdemócratas.A pesar de la ajustada victoria del centroizquierda, las elecciones dejaron el Parlamento sueco profundamente dividido. El proceso electoral también había sido visto como una prueba para la estrategia de Kristersson de incorporar a los Demócratas de Suecia a una coalición de gobierno.Andersson afirmó que había abandonado sus esfuerzos luego de que el Partido de la Izquierda anunciara que apoyaría a un candidato de centroderecha para la presidencia del Parlamento, lo que dejó a la líder socialdemócrata sin el respaldo que necesitaba para seguir adelante.Las elecciones también reflejaron una caída en el apoyo de los Demócratas de Suecia, un partido antiinmigración, en este país nórdico de 10,6 millones de habitantes. El resultado contrasta con la tendencia general en el resto de Europa, donde los partidos de derecha y extrema derecha han ganado terreno en los comicios recientes.Existe la posibilidad de que Andersson tenga otra oportunidad de formar gobierno si los esfuerzos de Kristersson fracasan. El presidente del Parlamento puede proponer hasta cuatro candidatos para el puesto de primer ministro. Si la cámara rechaza a los cuatro, Suecia deberá convocar a elecciones extraordinarias dentro de tres meses.Agencia Reuters

Fuente: La Nación