La dolarización que no fue: dónde avanzó el dólar y en qué lugares sigue mandando el peso

Durante la campaña electoral de las presidenciales de 2023, Javier Milei describió que el peso no podría valer “ni excremento” y prometía la dolarización de la economía como la vía de solución a la emisión y la inflación en la Argentina. Si bien el discurso del mandatario tuvo un giro sustancial en los últimos tres años, sí se lanzaron distintas herramientas financieras para ir lentamente hacia una economía cada vez más bimonetaria. En la vida cotidiana, esta competencia de monedas tuvo un avance desigual por sector. Aunque desde febrero del año pasado se puede pagar en un comercio con dólares a través de la tarjeta de débito, es una modalidad que no prosperó mucho y que encontró su nicho únicamente en el rubro turístico y en concesionarias de vehículos. En el sector bancario, en cambio, se reflejó de manera contundente la profundización del bimonetarismo dentro de los balances financieros.La economía quedó al borde de una recesión técnica, según expertosCon este interés desigual, algunos desarrollos quedaron en el camino. Aunque el Banco Central dejó trascender en más de una ocasión que pensaba desarrollar los rieles para que se pueda comprar con la tarjeta de crédito en dólares también dentro de la Argentina, la idea no prosperó como sí lo hicieron los pagos en dólares con tarjeta de débito o incluso con código QR. En parte, se debió a las restricciones que había para dar crédito en moneda dura. “Pero el mercado tampoco tenía los incentivos para desarrollarlo y no había casos de uso, había desarrollos alternativos. Por eso no están 100% desarrollados los rieles para que todos los pagos se puedan hacer con bimonetarismo”, contó una fuente del sector en confianza, que estuvo dentro de la mesa de negociación sobre estos temas.Además, hay algunos sectores donde el cepo se esconde aunque se disimule. En 2021, el gobierno de Alberto Fernández prohibió la venta de pasajes y alojamientos en el exterior en cuotas, una normativa que al día de hoy continúa vigente. Pero la creatividad de las agencias de viaje hizo que encontraran la manera de financiar los viajes fuera de la Argentina en hasta tres pagos, financiados por ellas mismas, una idea de la que Despegar fue precursora. Como hoy estas operaciones encontraron la manera de salir adelante, se dejó la normativa como está. “Nosotros ofrecemos la posibilidad de pagar viajes en dólares desde fines de 2023, cuando comenzó a operar bajo un esquema bimonetario en la Argentina. Desde entonces, fuimos ampliando progresivamente las alternativas disponibles: inicialmente mediante transferencia y efectivo, luego con tarjeta de débito desde mayo de 2025 y con tarjeta de crédito desde octubre de ese mismo año. Hoy, el pago en dólares continúa ganando espacio y representa el 40% de las ventas de viajes internacionales”, dijo Paula Cristi, gerente general de Despegar para la Argentina y Uruguay. Brecha de 26%, paraguas fiscal y carta al Gobierno: por qué las clínicas advierten sobre una larga crisis y qué efectos llegan a los pacientesTambién hubo sectores que se desdolarizaron, en un contexto donde el dólar MEP subió 64% desde finales de 2023 frente a un 335% de inflación. Este fue el caso de los alquileres: en el tercer trimestre de 2023 se llegó a un pico donde el 66,5% de las propiedades publicadas para alquilar en la Ciudad de Buenos Aires estaban en dólares, mientras que hoy representan el 25,4% de los avisos, de acuerdo con el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IDECBA).Aunque la competencia de monedas no se nota en las compras diarias, sí cobró relevancia dentro del sistema bancario. Los depósitos en moneda extranjera pasaron del 3,2% del PBI en 2023, a 4,9% en 2025 y desde el sector creen que alcanzarán el 5,6% para finales de este año. “El balance del sistema financiero se ha ‘dolarizado’. Por el lado del crédito, pasó de 0,8% en 2023 a 2,5% en 2025 y marcará 3,3% en 2026, siendo esta una de las líneas de mayor crecimiento en las colocaciones. En este sentido, hay que tener en cuenta que el Gobierno apunta a aumentar el crédito en dólares. Un claro ejemplo es la ampliación del universo de clientes elegibles para otorgar un crédito en moneda dura, ya que ahora no es requisito necesario ser exportador para poder acceder a un crédito en dólares”, contaron en confianza desde un banco privado. Desde otra entidad financiera coinciden y ponen sobre la mesa otros números que muestran este cambio hacia un bimonetarismo cada vez más marcado. Desde el blanqueo de capitales de 2024, los depósitos en cuentas a la vista crecieron un 131%. El volumen de transferencias en dólares creció un 726% con respecto al período previo al gobierno de Milei. Además, aseguran que la apertura de cuentas en dólares mantiene un crecimiento mensual del 2% durante el actual Gobierno, y que el stock de plazos fijos en dólares aumentó cerca de un 400% en los últimos dos años.Pobreza y actividad: Sturzenegger pidió poner los datos “en contexto”También hubo un quiebre en la manera en que los argentinos compran dólares. Desde que el Gobierno eliminó el cepo cambiario para los ahorristas minoristas en abril del año pasado, hubo una migración de las compras de dólares MEP al mercado oficial. Así, entre enero y agosto de este año las “personas humanas” (como las denomina el Banco Central) compraron US$14.200 millones, un 13,4% más que el mismo período del año pasado.“Es importante tener en cuenta que la diferencia con la situación en 2023 es la liberación del cepo para ‘personas humanas’. Estimamos que esto seguirá creciendo, teniendo en cuenta que el año que viene tenemos elecciones”, agregaron desde el banco.

Fuente: La Nación