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Un productor agropecuario fue condenado a cinco años de prisión por un choque en el que murió toda una familia
Un productor agropecuario fue condenado a cinco años de prisión al ser considerado culpable de una mortal colisión registrada en 2022, en la ruta provincial 29, en los alrededores de la localidad bonaerense de General Belgrano. En ese siniestro, Eduardo Owen Cavanagh conducía una camioneta Toyota que impactó contra el Renault Clio en el que viajaban Cristian Onieva, de 46 años; Ruth Figueroa, de 29; Guillermo Martínez, de 36; Agustina Meza, de 4, y Felipe Martínez, de 2. Todos los ocupantes del vehículo fallecieron en ese choque. El veredicto fue resuelto por el tribunal de Dolores.Cavanagh llegó al juicio acusado de homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor y por la cantidad de víctimas fatales. La investigación atravesó apelaciones y distintos planteos que fueron demorando la llegada del expediente al debate oral. Para los familiares de las víctimas, cada una de esas instancias significó prolongar una espera que ya estaba marcada por una tragedia difícil de asimilar.En diálogo con LA NACION, Silvina Pesoa, mamá de Guillermo y abuela de Felipe explicó que siguió la audiencia a través de Zoom y detalló las condiciones fijadas por el juez, quien dispuso una pena de prisión efectiva que el imputado deberá esperar bajo arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme. “Mientras se cumple el plazo aproximado de 20 días para que la defensa presente su apelación, el tribunal le impuso la prohibición de conducir por 10 años, la imposibilidad de salir del país y la obligación de presentarse a firmar cada lunes en la sede asignada”, destacó. Aunque lamentó que el condenado continúe en su casa sin ingresar a un penal, remarcó la importancia de las restricciones vigentes que ya pesan sobre él.Emocionada, Liliana no olvidó a quienes la acompañaron durante todo el camino hasta el juicio: “Esto constituye un logro inmenso, habiendo superado los intentos de la defensa por suspender el debate oral”. En su testimonio, destacó haberle ganado batallas decisivas al acusado, logrando no solo la concreción del juicio sino también que permaneciera sentado frente a las familias durante las audiencias. “Pudimos mirarlo a la cara. Frente a la tragedia vivida y nuestra condena al dolor perpetuo, él cargará para siempre con la condena social y la marca indeleble de culpabilidad a partir de ahora en su vida cotidiana”, destacó.Por último, expresó un profundo agradecimiento a la comunidad y a quienes las acompañaron durante el desgastante recorrido por las cámaras de apelaciones y de casación. Señaló que el esfuerzo conjunto con las otras dos madres de las víctimas y el respaldo recibido por diversos sectores de la sociedad resultaron indispensables para sostener la causa. Asimismo, valoró la visibilización en las redes sociales como una herramienta determinante para exponer la responsabilidad del acusado dentro de su entorno social.Los hechosEl siniestro ocurrió el domingo 20 de febrero de 2022. En el Renault Clio viajaban los cinco fallecidos. El grupo se dirigía hacia Ayacucho cuando, según la hipótesis sostenida en la causa, la Toyota Hilux conducida por Cavanagh se cruzó de carril y chocó de frente contra el automóvil familiar.La violencia del impacto provocó la muerte de los cinco ocupantes del Clio. El empresario sobrevivió al choque y sus dos hijos, que viajaban en la parte trasera de la camioneta, sufrieron heridas leves. Según testimonios incorporados al expediente, Cavanagh se quedó dentro de su camioneta tras la colisión.Este juicio originalmente debía realizarse en octubre del año pasado, pero fue suspendido después de que la defensa del acusado planteara la posibilidad de resolver el caso mediante un juicio abreviado, lo que fue rechazado por la Justicia.“A nosotras nos costó un montón seguir adelante: una de las mamás tiene 80 años, otra tiene un stent en el corazón y yo soy hipertensa severa. Cada movimiento es levantar los pedazos y continuar”, compartió la mujer. Y agregó: “Él se tendría que haber llamado al silencio por respeto a las familias que dejó agonizando”.Silvina aseguró que todavía no pudo atravesar el duelo. “Para nosotras, sostenernos durante estos casi cinco años fue a base de llanto, estrés y depresión, impulsadas únicamente por la promesa de luchar para que se haga justicia. Yo no he hecho el duelo todavía porque nos pusimos como meta llegar al juicio oral; recién después veré cómo me paro”, sostuvo.El condenado seguirá en libertad hasta que la sentencia quede firme, de acuerdo con el veredicto que emitió el Juzgado en lo Correccional N° 2 de Dolores.
Fuente: La Nación