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Un caso en 100 millones: una langosta “fantasma” sorprende a investigadores de Nueva Inglaterra
Una langosta “fantasma”, cuya probabilidad de aparición se estima en un caso cada 100 millones, llegó al Centro de Ciencias Marinas Arthur P. Girard de la Universidad de Nueva Inglaterra (UNE, por sus siglas en inglés), en Biddeford, Maine. El ejemplar blanco, bautizado Casper, fue donado por el Acuario Estatal de Maine y se incorporará a una investigación sobre las bases genéticas de las distintas coloraciones de estos crustáceos.Por qué la langosta “fantasma” Casper es un caso en 100 millonesDe acuerdo con la UNE, las langostas blancas son consideradas las más raras entre las variaciones inusuales de color de la especie. Casper también recibe la denominación de “fantasma” por el aspecto de su caparazón y representa la tonalidad menos frecuente incorporada hasta ahora al estudio que desarrolla la institución.El animal llegó al centro universitario después de permanecer en el Acuario Estatal de Maine, ubicado en Boothbay. Su donación fue coordinada por Rue Motulsky, exestudiante de la UNE que participó en el proyecto sobre ADN de estos crustáceos.Casper se incorpora a una investigación sobre la coloración de las langostasEl equipo dirigido por Markus Frederich, profesor de ciencias marinas, estudia los mecanismos moleculares que hacen que algunas langostas americanas presenten caparazones muy diferentes del habitual tono marrón moteado.El programa utiliza métodos no invasivos para obtener y analizar material genético sin causar daños a los animales. “Animales como Casper captan la atención de la gente porque son muy raros y hermosos”, aseguró Frederich. Para el investigador, estos ejemplares también ofrecen “una oportunidad increíble para plantear preguntas biológicas fundamentales”. El científico destacó además la participación de estudiantes universitarios en las distintas etapas del trabajo, desde el contacto con los animales hasta el análisis de sus genes y la búsqueda de los mecanismos relacionados con sus colores inusuales.Investigadores estudian la diversidad de coloración de langostasLa UNE inició en 2024 su programa para determinar las causas moleculares de estas variaciones. El proyecto surgió después de que varios ejemplares con tonalidades poco habituales llegaran al Centro de Ciencias Marinas Arthur P. Girard.Uno de ellos fue Peaches, una langosta naranja cuya frecuencia se estima en un caso cada 30 millones. El animal llegó con huevos y posteriormente tuvo crías marrones, naranjas y azules, una combinación que permitió estudiar cómo podría transmitirse la coloración.Los científicos recolectaron muestras de los ejemplares juveniles y analizan más de 15.000 genes para identificar diferencias vinculadas con el aspecto de sus caparazones. En el trabajo previo, Frederich explicó que las crías de una langosta naranja no presentan necesariamente la misma tonalidad.También señaló que el equipo no encontró diferencias en la supervivencia entre las larvas naranjas y aquellas con coloración normal. La causa de esa diversidad continúa como objeto de la investigación.El aporte de Casper al estudio de las langostas de la UNELa incorporación de Casper permitirá analizar la coloración más rara representada hasta ahora en la investigación. Frederich sostuvo que comprender la genética detrás de estas variaciones puede aportar información sobre la manera en que diferentes especies se adaptan a su ambiente.El laboratorio también estudia cangrejos verdes que presentan variaciones de color. A diferencia de las langostas, que mantienen su tonalidad original durante su ciclo de vida, esos animales pueden cambiarla con el paso del tiempo.La comparación entre ambos mecanismos forma parte de las líneas de pesquisa del equipo. Para Frederich, el estudio también permite que los estudiantes trabajen con técnicas modernas de biología molecular: “Esa combinación de descubrimiento, investigación práctica y mentoría estudiantil está realmente en el centro de lo que hacemos en la UNE”.
Fuente: La Nación