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Oscar González Oro: la vida que eligió en Punta del Este, sus amores y una serie de mensajes inquietantes
Oscar González Oro había elegido en 2020 Punta del Este para empezar de nuevo. Allí murió este viernes, a los 74 años. El hombre que durante décadas había organizado sus días alrededor de la radio buscó en Uruguay una vida con menos horarios, tiempo para sus afectos y la posibilidad de decidir por sí mismo qué hacer con los años que venían.“El 17 de agosto de 2020 llegué a Punta del Este y nunca más volví”, le contó a LA NACION en 2022. Había dejado su casa de San Isidro, tramitado la residencia uruguaya y anunciado al aire su despedida de la rutina diaria. La cuarentena, el desgaste de escuchar cada día los problemas de sus oyentes y la muerte de varios amigos habían pesado en esa decisión. A la distancia, sin embargo, no cortó del todo el vínculo con su oficio: hizo entrevistas desde su casa y volvió ocasionalmente a la radio y a la televisión.Instagram se convirtió en uno de sus canales de contacto con el público tras alejarse de la radio. Allí compartía opiniones, recuerdos y reflexiones. Algunas publicaciones despertaron preocupación. En febrero de 2021 escribió que la soledad lo agobiaba y que había días en los que la pasaba muy mal. En agosto de 2023 publicó una reflexión sobre el final de la vida: “Siento o sé que el final se acerca”. También dijo que estaba cansado y triste por no llegar a ver a la Argentina “sana y feliz”. Sus seguidores le enviaron mensajes de apoyo. View this post on Instagram En junio de 2025 volvió a generar inquietud al compartir frases sobre la posibilidad de que una reunión familiar, una llamada o un abrazo fueran los últimos. Ante las interpretaciones de despedida, salió a aclararlo: “Estoy muy bien. No todo lo que publico tiene que ver conmigo”. El Negro Oro, cuya voz había acompañado durante años las mañanas de la radio argentina, pasó sus últimos años entre el paisaje esteño, los viajes, los amigos y una relación con el público que continuó fuera del estudio. En Punta del Este encontró el lugar donde quería vivir la última etapa de su vida.
Fuente: La Nación