Una herencia de 6 millones de dólares enfrenta al chofer y a la prima hermana de un empresario ganadero

SANTA FE.- El caso de una herencia millonaria, de alrededor de 6 millones de dólares, que un chacarero rubricó a favor de quien fue su chofer y asistente dos meses antes de morir, se convirtió en los últimos días en una cuestión judicial cuya resolución, al menos por ahora, se avizora intrincada y sin visos de solución a corto plazo. Una prima hermana del empresario agropecuario pidió investigar cómo se realizó el trámite testamentario, sospecha de las condiciones cognitivas del chacarero al momento de la firma de la cesión de bienes y pidió la exhumación del cuerpo para determinar cómo se produjo el deceso.Es que la Justicia de Santa Fe investiga ahora la “presunta falsificación” del testamento del empresario agropecuario Norberto Santilli, oriundo de Armstrong, en el extremo sur de esta provincia, quien falleció a fines de julio de 2025, a los 82 años.La documentación donde se señala que dejaba su fortuna a nombre de su chofer y asistente personal, Agustín M., fue cuestionada por familiares de Santilli por una serie de argumentos que entienden necesarios dilucidar antes de que se dé por convalidado el acto del testador.“Tenemos la historia clínica, pero estamos aguardando la ampliación de varios estudios por imágenes que se le habrían hecho a esta persona en vida y que, según nuestro médico de parte, podrían darnos elementos sobre cuál era su estado cognitivo al momento de firmar el testamento”, señaló a LA NACION el abogado Angelo Rossini.Este letrado y sus colegas Pablo Morosano y Lucio Rossini asumieron la representación de Celia Santilli, prima hermana de Norberto.La mujer, según trascendió, intenta demostrar que sería la única heredera del chacarero. Lo que falta es confirmar todo lo sucedido con el productor agropecuario en sus últimos meses de vida.Como consecuencia de esa presentación, la primera respuesta judicial fue el dictado de una medida cautelar sobre el patrimonio, con lo cual no puede ser alterado, mientras se analiza la validez del testamento.La Justicia deberá determinar ahora las circunstancias en las que fue confeccionado y firmado el documento que definió el destino de los bienes.Lo concreto hasta hoy es que, por pedido del fiscal Juan Pablo Baños, el juez Álvaro Campos ordenó inscribir como bienes litigiosos todos los inmuebles propiedad de Santilli, ya que el empresario, oriundo de Armstrong, extremo sur de Santa Fe, no tenía hijos ni hermanos.En los elementos personales mencionados se incluyó que Santilli se había casado y luego había enviudado. Posteriormente, mantuvo durante 20 años una relación con una mujer que tenía una hija de un vínculo anterior, aunque la pareja terminó separándose, según la investigación a la que tuvo acceso LA NACION.En tanto, el chofer y asistente del productor fallecido, Agustín M., no pudo ser ubicado esta semana en la zona; algunas versiones señalan que estaría residiendo en Rosario.Tampoco se pudo establecer comunicación con la familiar del testador, que quiere que se investigue bajo qué circunstancias se redactó y firmó el testamento.En la denuncia de la prima de Santilli se resaltó que dos meses antes de su fallecimiento, el empresario había firmado un documento mediante el cual dejó la totalidad de su patrimonio a su chofer y asistente.La mujer incorporó un dato sobre la relación entre Santilli y su chofer. Refiere que en febrero de 2025, el empresario habría consultado a su escribano de confianza sobre cómo podía despedir a Agustín M., debido a que mantenían un vínculo tenso.Su intención era revocarle primero los permisos para conducir sus vehículos y luego desvincularlo, según relató ante la Justicia la familiar del productor, quien aportó que Agustín M. ya conocía al empresario antes de convertirse en su chofer porque había trabajado en una cooperativa que dirigía Santilli.La prima del chacarero argumentó que el testamento habría sido firmado en una escribanía de Cañada de Gómez, localidad que el empresario no frecuentaba y con la cual no tenía un trato previo. Además, los dos testigos que participaron del acto son de Las Parejas (una localidad distante 200 kilómetros de Armstrong) y tampoco pertenecían al círculo cercano del empresario.Además, un escribano de confianza de Santilli declaró en la causa que antes de morir, el hombre le había manifestado su intención de dejarle “parte de sus bienes” a su expareja y a su hijastra para “protegerlas económicamente”.No obstante, después de la muerte del empresario, ambas fueron desalojadas del inmueble donde vivían por una cesión de Santilli. Las mujeres debieron retirar sus pertenencias acompañadas por un oficial de Justicia.La denunciante también cuestionó la rapidez con la que comenzó el trámite sucesorio. Según la presentación, se inició siete días hábiles después de la muerte del empresario.MisterioAdemás, surgieron dudas sobre el final de Santilli. Se dijo que el cuerpo del productor agropecuario apareció en un departamento ubicado en el sexto piso de un edificio de Corrientes al 900, en el centro de Rosario, aunque el empresario no residía allí.Quien sí residía en esa torre, en el tercer piso, era Agustín M. Aquel departamento había sido alquilado al chofer. A partir de esos elementos, Celia Santilli solicitó la exhumación del cuerpo. La denunciante sostiene que su primo pudo haber firmado el testamento bajo engaño o que la firma incorporada al documento podría no ser auténtica.La presentación también señala que, poco después del fallecimiento, el trabajador puso a la venta mediante inmobiliarias varias propiedades que pertenecían al empresario. Entre esos bienes aparecen departamentos, casas y campos.

Fuente: La Nación