Nicolás Kicker, el “error asumido” y el debate sobre la doble moral del tenis con el “negocio” de las apuestas

Son momentos sensibles y muy movilizantes para el tenista argentino Nicolás Kicker (34 años; de la camada 1992, la misma de Diego Schwartzman). Esta semana está compitiendo (y avanzando, con buena performance) en uno de sus torneos favoritos, el Challenger de Buenos Aires, en el Racket Club de Palermo; pero lo está haciendo con mucho empeño, tratando de no quebrarse emocionalmente, ya que hace un puñado de semanas falleció su papá, Ricardo, su confidente, formador y profesor de toda la vida en el Kicker Klub Haus, en Merlo.“Tuve la posibilidad de disfrutarte en cada instante: cada desayuno, viajes, meriendas, asados, mates, pastafrola de membrillo y Nesquik jajajajaja, siempre siendo vos, humilde, dando posibilidades y abriendo las puertas a todos por igual”, escribió Kicker, hoy 333° del ranking, 78° en 2017, en su cuenta de Instagram. “A veces me siento en el club o lo camino y no puedo creer que lo hicieron con mami, todo con mucho esfuerzo, pasión, dedicación y mucho amor, siempre tirando para adelante y dando posibilidades a todos. Creo que no hay chico o amigo que me cruce que no me diga lo bien que la pasábamos en la colonia del club o en cualquier otra actividad. Gracias a ustedes tengo el grupo de amigos que tengo. Y nuevas generaciones que siguen disfrutando del club. Te fuiste muy rápido, pero dejaste una huella hermosa”, compartió Kicker. Ricardo fue una de las personas que más sostuvo a su hijo cuando éste cometió un error del que se hizo cargo. En junio de 2018, siendo 100° del mundo, fue castigado con tres años de suspensión (luego reducida a dos y ocho meses) al ser declarado culpable por arreglar un partido (dejarse ganar) en el Challenger de Barranquilla 2015. Vivió momentos de mucha angustia, pero su familia lo arropó, lo respaldó. Y, en febrero de 2021, Kicker pudo volver a jugar oficialmente.“Aproveché los momentos en los que mi rival bajó la intensidad. Erré muy pocas pelotas y por eso se dio el resultado”, comentó anoche, en rueda de prensa, al derrotar al boliviano Hugo Dellien (129°, segundo preclasificado en el Racket) por 4-6, 7-5 y 6-0. Al concretar la victoria, Kicker miró hacia el cielo e inmediatamente se dirigió a un rincón para saludar a su hijo (Bastian) y su mamá (Mariana). En los cuartos de final se medirá con otro jugador de la camada 1992: Facundo Mena (220°), que batió por 6-4 y 7-0 (7-0) a Guido Justo. Kicker ganó el Challenger porteño en 2017.Festejo y emoción de KickerQUÉ VIVA EL REVÉS A UNA MANO 😍Nico Kicker y un triunfazo contra Hugo Dellien para meterse nuevamente en cuartos del YPF Buenos Aires Challenger 🎾 pic.twitter.com/m25pYvorYo— Buenos Aires Challenger (@ChallengerBA) September 23, 2026Maduro, disfrutando de competir y liberado para referirse a temas incómodos que antes esquivaba, Kicker habló sobre un asunto que provoca grandes debates en el tour: el avance de las casas de apuestas. Hace algunas semanas, la estadounidense Jessica Pegula (número 3 del mundo) había denunciado la “doble moral del tenis” en relación a las restricciones que tiene los tenistas respecto a los patrocinios relacionados con las apuestas, mientras que los torneos y las federaciones pueden lucrar con acuerdos con empresas de ese rubro.“Es una cuestión compleja, porque recibimos muchas críticas negativas de los apostadores, tanto si ganamos como si perdemos; a veces ni siquiera importa el resultado”, apuntó Pegula en relación a la asociación del US Open con una empresa de mercados de predicción (apuestas). Kicker dio su punto de vista: “No solamente pasa en el tenis, sino que pasa en el fútbol y en todos los deportes. Pasó a ser un negocio. Sí, tenemos mucha exposición, no hay seguridad de nada: yo no sé si salgo de acá y en dos cuadras me pueden cruzar un auto y por plata la gente hace cualquier cosa. Se volvió un negocio, no sé si para bien o para mal, no tengo la bola de cristal. Es complicado, es un tema muy difícil. Evidentemente hay mucha plata detrás, porque si te ponés a sacar cuentas, es un negocio y es muy clarita la cuenta. Es muy complicado. No sé cuánto van a ganar los que apuestan, pero que nos tiren algo a nosotros, ¿no? (Sonríe)“. Y agregó: “Es muy complicado: en aquel momento cometí un error, me salió carísimo y pagué las consecuencias, di la cara. El deporte en sí, no sólo el tenis, se volcó para ese lado, por la plata, obviamente”. Una curiosidad: al igual que otros torneos internacionales y federaciones, el Challenger de Buenos Aires y la Asociación Argentina de Tenis tienen como patrocinador a una empresa de apuestas deportivas. Ello ocurre cuando la Argentina, después de Francia, que encabeza la lista con unos veinte jugadores, es uno de los países que más castigos recibió por incumplimiento del Programa Anticorrupción del Tenis, con once. Durante estos días, con el desarrollo de los Juegos Suramericanos de Santa Fe, el apoyo que reciben los deportistas fue uno de los asuntos más comentados. Al respecto, Kicker opinó: “Creo que el apoyo es muy poco. Entrené muchos años en el Cenard y, comparado con otros países, creo que los argentinos hacemos milagros. Es increíble cómo resalta todo el tiempo el hockey, el tenis, el fútbol, el automovilismo... Es para sacarse el sombrero. Con el poco dinero que manejamos y que salgan tantas estrellas en el deporte... hay mucho esfuerzo detrás. Yo soy un privilegiado porque mi familia pudo hacer un club privado de tenis. Mis viejos son dueños... mi vieja, porque mi papá falleció hace dos semanas. Juego al tenis porque me gusta, porque si fuese por la plata no hubiera jugado más, porque en estos torneos es más la plata que perdés que la que ganás. Por suerte lo poco que gané lo pude invertir en el club, poner una cancha de fútbol, de pádel, esa es mi ganancia. Lo que gané lo pude invertir”.

Fuente: La Nación Deportes