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Tiene 16 años, es una promesa de la Gimnasia en Trampolín y representará a la Argentina en el Mundial de China
A diferencia de muchas otras disciplinas de nuestro país, la Gimnasia en Trampolín es una de las menos visibilizadas. Sin embargo, este año, el seleccionado argentino hizo historia con su consagración como campeón del All Around, siendo la primera vez que el país alcanza este título en el Campeonato Sudamericano. Ahora muchos de sus integrantes se preparan para viajar al Mundial de Gimnasia en Trampolín que se celebrará en China entre el 5 y el 8 de noviembre de 2026. Macarena Cainzos es una de las grandes revelaciones que tuvo este año el seleccionado. Con solo 16 años de edad obtuvo el primer puesto en Sincronizado Mixto Junior. Esto la posicionó en el puesto número 1 del ranking junior en trampolín de la Argentina, y es una de las seleccionadas para representar al país en el Campeonato Mundial.“Comencé gimnasia de trampolín a los cinco años en el Ateneo Popular de Versalles. Decidí comenzar en este deporte porque mis dos hermanos lo practicaban (Agustín tiene 9 años más que yo y Rochy 6 años más) y yo los copiaba en todo lo que hacían, porque ellos son para mí el ejemplo a seguir. Al principio, mi mamá no estaba de acuerdo porque tenía miedo de que pudiera lastimarme”, recordó Cainzos en diálogo con LA NACION sobre cómo comenzó su amor por este deporte. Aunque al principio este deporte era solo una forma de divertirse y distenderse después de la escuela, con el tiempo descubrió que, por duro que fuera, podía dedicarse a él profesionalmente. “Lo que me impulsó a comenzar mi camino como deportista de alto rendimiento fue el momento en que logré ingresar al Nivel A, el más alto dentro de esta disciplina. Allí comprendí que podía alcanzar la gran mayoría de las metas que me propusiera. Ser una persona perseverante me brinda una fortaleza fundamental: ante un mal resultado o una competencia difícil, me permite reponerme con rapidez y continuar adelante”, explicó sobre uno de los grandes aprendizajes que le dejaron sus entrenadores y las constantes pruebas de ensayo y error. Pero a medida que se profesionalizaba, Macarena también entendió que para lograr cumplir sus sueños como atleta debía también sacrificar algunos otros momentos de su vida cotidiana. Según relató con orgullo su papá, Diego Cainzos, la joven dedica gran parte de su día a perfeccionarse. Su jornada comienza a las siete de la mañana cuando se prepara para ir al colegio; luego, por la tarde, tiene cuatro horas diarias de entrenamiento; a esto se suman sus cuatro horas semanales de inglés y los distintos campeonatos a los que asiste los fines de semana. —Estando en plena adolescencia, ¿cómo organizás tus entrenamientos, el colegio y tu vida personal? —La verdad es que me costó bastante organizarme, porque esas cosas no te las enseña nadie. Pero por suerte fui aprendiendo a combinar los entrenamientos con el colegio y con la vida social. Lo que más me ayudó con lo del estudio fue entender que no puedo exigirme tener siempre un 10, cuando no le dedico el mismo tiempo que le dedican otros compañeros.—¿Qué es lo que más te gusta de este deporte y cuáles sentís que son las mayores dificultades? —Lo que más me gusta aprender de este deporte es que, aunque des el 100% de vos, no siempre las cosas salen como querés. Pero es justamente ahí cuando aprendés a levantarte, seguir intentando y no rendirte hasta alcanzar tus objetivos. Mis mayores dificultades muchas veces están en mi propia cabeza. Cuando tengo muchas cosas encima, termino bloqueándome, haciendo todo mal y colapsando porque siento que no puedo con todo. Eso hace que dude de mis propias habilidades, y creo que esa es una de las cosas más difíciles de cualquier deporte: aprender a controlar tu mente para que te ayude en vez de jugarte en contra. Para mí, la verdadera competencia en la gimnasia no es contra otra gimnasta, sino contra tu propia cabeza.—¿Pudiste encontrar nuevos amigos en este deporte?—¡Sí! La verdad es que tuve la suerte de encontrar muy buenos amigos, de esos que no son de usar y tirar, que están tanto para celebrar tus logros como para acompañarte cuando las cosas no salen bien. Aunque no siempre es fácil relacionarse dentro de este deporte, pude encontrar personas muy sinceras, de buen corazón y que realmente hacen que todo el esfuerzo valga la pena.—¿Qué sentiste cuando supiste que el resultado obtenido te clasificaba al Mundial que se disputará en China? —Sentí una gran emoción. Mi sueño siempre fue ir a un Mundial y tuve el privilegio de cumplirlo el año pasado en Pamplona. Es un orgullo representar a Argentina nuevamente este año. Actualmente, mi objetivo es superarme cada día para mejorar y, con mucho esfuerzo, clasificar a un juego panamericano o sudamericano. Debido a los costos que significa para un atleta de su talla viajar al exterior para competir, Macarena se encuentra recaudando dinero para poder cumplir su sueño a través del alias: APValmundial. Además, junto a sus compañeros, Agustín, Bjorn y Guadalupe, Macarena creó una cuenta de TikTok llamada @todosachina donde se puede seguir el día a día de los entrenamientos del seleccionado, sus viajes y competiciones. De esta forma, los jóvenes buscan acercar el deporte a más personas. “A alguien que quisiera empezar este deporte de alto rendimiento le diría que no es fácil hacerlo y que es muy sacrificado. Pero según mi experiencia, aprendés muchísimas cosas más que ningún colegio te va a enseñar”, remarcó Macarena.
Fuente: La Nación Deportes