“La máquina de producción es el vientre”: La fórmula de Cristian Helbig para ganar eficiencia con vacas precoces y novillos más rápidos en la cabaña Santa Juana

Todo lo que hace Santa Juana en el norte argentino parte de una premisa que Cristian Helbig, responsable de la cabaña, considera central: producir animales precoces y eficientes, capaces de transformar genética en productividad tanto en los vientres como en los machos.
Santa Juana tiene un plantel de 2.500 vientres Brangus Colorado, sobre el cual aplica un programa de selección que prioriza la producción. Las hembras ingresan al servicio a los 15 meses y el objetivo es que esa precocidad no sea solamente una característica inicial, sino que se traduzca en una vida productiva extensa.
“La máquina de producción es el vientre”, resumió Helbig. Por eso, cuando las condiciones del año obligan a tomar decisiones sobre el manejo, la prioridad es preservar la capacidad reproductiva de las vacas. La recría inicial tiene suplementación estratégica y, una vez que las hembras alcanzan los 15 meses, pasan a un sistema pastoril.

La misma búsqueda genética se expresa en los machos. “Nos focalizamos principalmente en las hembras y lo que termina pasando con el macho, novillo o toro, es una consecuencia de lo que buscamos en la hembra”, explicó. La cabaña también mide eficiencia de conversión y participa del programa de RFI de Brangus, porque considera que ese indicador es estratégico.
En los machos, el objetivo es hacer una recría lo más pastoril posible y reservar los últimos 90 a 100 días para un engorde a corral corto. Después del destete atraviesan una recría invernal y otra etapa durante el verano, dependiendo de las condiciones de cada año. Los machos salen antes de los 20 meses y los novillos generalmente entre los 20 y 22 meses, con pesos que pueden ubicarse entre 470 y 550 kilos. El destino buscado es fundamentalmente la exportación, incluida la Cuota Hilton.
Helbig contó que la rentabilidad debe analizarse en función de la eficiencia y del capital involucrado. “Si puedo tener mayor cantidad de vacas con mejor extracción de terneros en función del stock que tengo inmovilizado en vientres, probablemente tenga más rentabilidad”, explicó. Lo mismo ocurre con el macho: acortar el tiempo hasta el peso de faena permite acelerar el capital de giro.
En Los Abuelos entendieron que la genética sola no alcanzaba y, con una fuerte apuesta por la sanidad, hoy muestran orgullosos más productividad y mejores resultados económicos

También advirtió que hoy existen oportunidades de negocio, pero que el resultado depende mucho de las decisiones empresarias y del momento en que se compró o vendió la hacienda. “No le podemos echar la culpa al mercado cuando estamos viviendo precios históricos”, planteó. Para Helbig, revisar las decisiones tomadas y aprender de ellas es parte del negocio: “Si no, siempre el problema va a estar fuera de nuestro escritorio”.
En ese contexto, consideró que los valores actuales son históricamente elevados y que el escenario sigue siendo firme, aunque reconoció que el resultado cambia según cada eslabón y el momento de las transferencias entre cría, recría y corral.
La cabaña Santa Juana es propiedad del empresario Manuel Santos Uribelarrea: “Todo esto no sería posible sin su apoyo absoluto, entusiasmo, liderazgo y sus inagotables ganas de seguir invirtiendo”.

Santa Juana tendrá su remate este jueves 24 en La Unión, Tintina, Santiago del Estero, donde ofrecerá 350 terneras, 100 vaquillonas y 80 toros. Habrá 50 toros propios y 30 de invitados, además de hacienda de productores que utilizan su genética. El remate contempla 12 cuotas, 90 días libres y la posibilidad de extender a 180 días con un 7%. Para contado habrá 9% de descuento, además de bonificaciones del 3% para quienes compren más de tres toros y otro 3% para clientes frecuentes. El flete será gratuito a todo el país.
El remate también tendrá la participación de cabañas y productores que trabajan con la genética de Santa Juana. Entre ellos estarán la cabaña Tave Reta de Helbig, San Esteban de Ante del Dorado, El Ombú, San Juan, Jaguel Pampa y CyA.
“Todos nuestros clientes habituales siempre tienen un espacio para poder vender su producción en nuestro remate. Es parte de una filosofía de convivir con quienes confían en nuestra genética y generar un espacio comercial que pueda darle mejor valor a su hacienda”, concluyó Helbig.

Fuente: Bichos de Campo