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Nations League: Irlanda y un posible boicot a Israel, que habló de “estupidez e ignorancia”
El fútbol vuelve a ser una caja de resonancia de tensiones de la geopolítica internacional. El encuentro que el domingo próximo disputarán Israel e Irlanda por la segunda fecha de la Nations League llega precedido por declaraciones y respuestas que abarcan a la conflictividad por tensiones bélicas, ataques militares y el control y dominio de determinadas zonas del planeta. La radicalización de algunas posturas llevó a que en Dublín se produjeran protestas con pedidos de boicotear el partido que se jugará en campo neutral, en Debrecen (Hungría).La respuesta de Israel al ataque sufrido por Hamas y la posterior invasión de Gaza se corresponden con las características de un genocidio, según las investigaciones de un Comité Especial de la ONU, que señala “las masivas bajas civiles, tácticas de inanición contra la población y destrucción de infraestructura”. Con el parámetro de la exclusión de Rusia de las competencias futbolísticas internacionales a nivel de clubes y selecciones por la invasión a Ucrania, diferentes asociaciones europeas consideran que la UEFA debería aplicar una medida similar con Israel.En la última conferencia de prensa, el entrenador de Irlanda, Heimir Hallgrimsson, tomó un fuerte posicionamiento contra Israel: “No estamos jugando con el genocidio, estamos jugando contra el genocidio. Estamos jugando contra Israel, no estamos jugando con Israel. Si se prohíbe a Rusia, no veo por qué no se debería prohibir a Israel”.La contundente respuesta de la Federación Israelí de Fútbol no se hizo esperar a través de su cuenta oficial en X: “Hemos logrado contribuir al mundo en muchos campos, incluyendo un impresionante número de Premios Nobel. Desafortunadamente, aún no hemos encontrado una cura para la estupidez, la ignorancia y la hipocresía exhibidas por el entrenador de la selección nacional de Irlanda. No estamos jugando con la ignorancia, la hipocresía y la estupidez, sino contra la persona que las representa como entrenador”.We have contributed to the world and humanity in countless fields, earning an impressive number of Nobel Prizes along the way. Unfortunately, we have not yet found a cure for stupidity, ignorance and hypocrisy displayed by @IrelandFootball team coach. We’re not playing with…— ISRAEL FA (@ISRAELFA) September 21, 2026Desde Nueva York, donde participa en la Asamblea General de la ONU, el primer ministro irlandés, Micheal Martin, respaldó los dichos de Hallgrimsson: “Israel no puede seguir negando lo que el mundo sabe”. Irlanda es uno de los países que apoya la causa palestina en el conflicto con Israel.Otras figuras políticas, incluida la diputada de Sinn Féin Pearse Doherty, acusaron posteriormente a las autoridades futbolísticas israelíes de intentar blanquear deportivamente la situación y pidieron a los organismos rectores del deporte que “asuman la responsabilidad moral, aliviando la carga sobre los atletas”.Irlanda e Israel integran junto a Austria y Kosovo el Grupo 3 de la segunda división de la Nations League, competencia que está organizada en cuatro categorías, con ascensos y descenso. Tras el cotejo en Hungría, el desquite del 4 de octubre se jugará en Bačka Topola, Serbia, también a puertas cerradas. Irlanda no trasladó su fuerte posicionamiento verbal a medidas más extremas, como hacerse eco de la presión social -hubo manifestaciones en el hotel de Dublín donde está concentrada la selección- para forzar un boicot a los cotejos contra Israel. En julio, una votación en la Federación Irlandesa sobre el boicot a los partidos dio ganadora por 75-32 a la postura de afrontar los compromisos. Hallgrimsson reparó en los perjuicios deportivos: “Boicotear el partido para mí sería incorrecto porque les estaríamos dando seis puntos [a Israel]”. La Federación también evaluó que la no presentación atentaría contra su condición de coorganizador junto a Gran Bretaña de la Eurocopa 2028. Sería un “daño significativo y duradero”, concluyeron en la Federación.En mayo, en un amistoso que Irlanda disputó en Qatar, activistas irlandeses arrojaron pelotas de tenis al campo en señal de protesta. Las pelotas tenían escrito “Stop the Game” (“Detengan el partido”), en referencia a los próximos encuentros de la Liga de Naciones.Más de 160 celebridades y atletas se manifestaron a favor de boicotear los partidos contra Israel, ya que equivaldría a “demostrar que los valores personales y las obligaciones de derechos humanos superan la participación en deportes competitivos”. Un boicot por parte de atletas profesionales de alto perfil “crea visibilidad global, ejerciendo presión sobre la UEFA y la FIFA para que reevalúen sus estándares regulatorios”. Creará un precedente de solidaridad, pues “a lo largo de la historia deportiva se demuestra que la acción individual a menudo cambia el sentimiento público y empuja a las instituciones deportivas hacia la reforma”. Apoyo público: manifestantes, grupos activistas y figuras políticas nacionales en Irlanda han indicado que cualquier jugador que elija abstenerse recibiría un fuerte respaldo público.Israel ha tenido que trasladar, generalmente a Hungría, sus partidos como local por razones de seguridad desde octubre de 2023, después de que la UEFA determinara que el país no puede albergar encuentros internacionales debido a la guerra.
Fuente: La Nación Deportes