General
La Iglesia pidió no poner al Papa en “la grieta” y advirtió que persisten diferencias con el Gobierno
Luego de que el Vaticano confirmara el programa oficial del viaje del papa León XIV a la Argentina, entre el 8 y el 11 de noviembre, la cúpula de la Iglesia volvió a reclamar que la visita del pontífice no se politice y pidió que su mensaje no sea leído en clave partidaria. En un encuentro con periodistas en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), la conducción de la Iglesia destacó que el objetivo central del Papa es promover la unidad, la fraternidad y el diálogo entre los argentinos. Y expresaron el deseo de que el mensaje del Papa contribuya a “la reconstrucción de la patria”.“Esperamos que después de la visita de León XIV nos quede una tarea para el hogar a los argentinos, que podamos retomar las propuestas que vayamos recogiendo en esos tres intensos días como un modo de vivir los desafíos evangelizadores de la Iglesia para la Argentina de hoy”, dijo el presidente del Episcopado, monseñor Marcelo Colombo. A su lado, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, llamó a los argentinos a dejarse “interpelar” y “desafiar” por el mensaje de León XIV, quien llegará al país el domingo 8 de noviembre con una agenda muy apretada de misas y encuentros. “Nos quedará tarea para el hogar, porque justamente lo que tendremos que hacer después es concretar lo que vivamos en esos días y lo que escuchemos de parte de él”, apuntó. Y completó: “El gravísimo error sería claramente poner al Papa de un lado o el otro de la grieta, empezar a reducir el mensaje con una mirada partidista y pensar que lo que dice se lo está diciendo al de al lado; nos lo está diciendo a todos. Es puro evangelio y magisterio de la Iglesia”.A su turno, el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, hizo hincapié en que la visita del papa León XIV es pastoral y apostólica. “¿A qué viene el Santo Padre? A fortalecer las esperanzas, a que nos animemos a jugar a la unidad y no a pelearnos, ya que somos abanderados de la discordia”, sintetizó. En la misma línea, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de Mercedes-Luján, sostuvo que el Papa es “un fundamento de comunión” y que su misión es la “fraternidad”.“Preparémonos para escucharlo y para ver sus gestos. Después de la visita hagamos esto que nos sale tan bien a los argentinos, que somos recontra críticos, pero antes abramos un poco el corazón, la oreja y la mente para dejar que nos dé su mensaje”, puntualizó Scheinig.En ese contexto, los prelados resaltaron el trabajo conjunto realizado con el gobierno nacional para organizar la visita del Papa. No obstante, resaltaron que existen muchas discrepancias con la gestión de Javier Milei y “no está mal reconocerlas”. Fue un día después de que el canciller Pablo Quirno afirmara, ante una consulta sobre la visita de León XIV al Cottolengo Don Orione de Claypole en medio de los recortes que impulsó Milei en el área de discapacidad, que “no hay ninguna diferencia fundamental entre la Iglesia y el Gobierno”. Además, el ministro declaró que Milei es “el presidente argentino que más ha defendido públicamente el derecho a la vida”, en relación a su postura contra el aborto.Los dichos del canciller generaron sorpresa en la conducción de la Iglesia. Los obispos aún están disgustados con el trato que les dedicó Milei desde que llegó al poder. Por caso, el Presidente no recibió aún en una audiencia a las autoridades del Episcopado, como es tradición. Además, tienen una visión distinta sobre los temas sociales y la realidad económica, según coinciden fuentes eclesiásticas. En el último tiempo, distintas voces de la Iglesia cuestionaron los recortes de fondos en el área de discapacidad, blanquearon su preocupación por la situación de los morosos y reclamaron por el proyecto de ley que regula las apuestas online, mientras el oficialismo mantiene congelada la iniciativa en el Senado después de que recibiera la media sanción en la Cámara de Diputados. “Es una muy buena intención querer buscar puntos de acuerdo y los hay, pero es verdad también que hay muchas diferencias y no está mal reconocerlas. Nos tiene que dar mucha paz saber que hay temas en los que no coincidimos”, subrayó García Cuerva, quien en su última homilía en la festividad de de San Cayetano advirtió que “la libertad económica no puede ser absoluta” y pidió por los pobres y los endeudados. El arzobispo de Buenos Aires resaltó que otros gobiernos, como el de Carlos Menem, también defendieron el derecho de la vida del niño por nacer. “Hay cosas en las que coincidimos y cosas en las que no coincidimos”, insistió. Por su parte, el secretario general del Episcopado y obispo auxiliar de San Isidro, monseñor Raúl Pizarro, apuntó que “el problema no son las diferencias, sino qué hacemos con ellas”. Y agregó: “Lo que estamos intentando es llegar a algún lugar de acuerdo y eso es muy valorable y ojalá podamos seguir caminando de esta manera”.García Cuerva, como obispo anfitrión, y Colombo, en su carácter de presidente del Episcopado, serán los encargados de recibir al papa León XIV en el Aeroparque metropolitano el día de su llegada, después de la visita a Uruguay. Ese mismo día, el pontífice tendrá una reunión privada y protocolar con Milei en la Casa Rosada. Pero su primera actividad será un homenaje al general José de San Martín en la plaza que lleva su nombre, en Retiro.Luego de que Quirno negara tensiones por la visita al Cottolengo Don Orione, el arzobispo Colombo recordó que la Iglesia puso el foco durante todo el año en la situación de las personas con discapacidad y en la necesidad de atender “una realidad tan delicada”. “La visita al Cottolengo de Claypole, lejos de ponernos en una cuestión de naturaleza ideológica, nos hace centrar la mirada en la acción pastoral de la Iglesia”, advirtió el titular del Episcopado.“La obra de Don Orione es más que un símbolo; es un signo fuerte de la atención capilar de la Iglesia a tantos pobres de la patria. Es un modo de decir: en esta reconstrucción de la patria tenemos esta realidad y queremos ponernos juntos en la atención de estos hermanos y no desentendernos”, profundizó. Horas antes de que se concrete una nueva reunión con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los representantes de los gobiernos provinciales y municipales de los lugares que visitará el Papa -la Ciudad, y las provincias de Buenos Aires y Córdoba-, los representantes de la Iglesia deslizaron que esperan que el Gobierno decrete feriado el lunes 9, cuando León XIV celebrará misa en el Monumento de los Españoles, en Palermo.“Estamos a la espera de una definición de la autoridad. El deseo es la máxima facilitación [para los fieles que quieran movilizarse para asistir a las celebraciones]”, señaló Colombo. Luego de que la administración de Milei dijera que espera que se movilicen siete millones para asistir a los distintos eventos que protagonizará el Papa en el país, los obispos exhibieron cautela a la hora de hacer proyecciones, pero admitieron que notan entusiasmo en la ciudadanía. Está claro que la visita de León será una prueba para el poder de convocatoria de la Iglesia.“Como Iglesia preferimos decir que esperamos mucha gente. Y ojalá Dios nos sorprenda y sea mucho más de lo que estamos esperando”, indicó García Cuerva. Homenaje a FranciscoLos obispos confirmaron que el pontífice hará un homenaje “acotado” al papa Francisco durante la celebración de las vísperas –oración de la tarde– junto al episcopado argentino y los equipos sinodales, en la catedral metropolitana. Detrás del altar de la catedral existe un espacio con un cuadro con una imagen de Francisco acompañada por una frase. Allí, Robert Prevost rezará una oración junto a los obispos argentinos. García Cuerva puso el acento en que León XIV “es el sucesor de Pedro, es el pastor universal, no viene a reemplazar a Francisco”. En la Iglesia admiten que la idea del Vaticano “no es darle la centralidad” a la figura de Francisco, sino al nuevo Papa, como es tradición. “La venida de León no es la revancha de Francisco, que no vino, es un homenaje a Francisco”, apuntó el cardenal Rossi.
Fuente: La Nación