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Zelensky busca asegurarse en la ONU el apoyo de Occidente en la guerra cuando el invierno vuelve a ser una amenaza
NUEVA YORK.— El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, llegó a Nueva York con una prioridad: reforzar el respaldo militar y financiero de sus aliados antes del invierno, en momentos en que Rusia intensifica sus ataques contra la infraestructura energética de Ucrania y Kiev responde con ofensivas de largo alcance contra instalaciones petroleras rusas.Antes de su intervención ante la Asamblea General de la ONU, Zelensky mantuvo reuniones con los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Francia, Emmanuel Macron. Además de reclamar más sistemas de defensa aérea, el mandatario ucraniano llevó propuestas de desescalada, entre ellas una posible tregua sobre los ataques contra instalaciones energéticas.La preocupación de Kiev está puesta especialmente en los próximos meses. Ucrania teme que Moscú vuelva a concentrar sus ofensivas durante el invierno sobre centrales eléctricas e instalaciones de calefacción, después de los daños provocados por ataques contra puertos, almacenes, buques y otras infraestructuras.En su encuentro con Macron, Zelensky abordó un “paquete de apoyo invernal” y aseguró que Ucrania está preparada para obtener sistemas adicionales de defensa aérea SAMP/T y sus misiles con recursos disponibles mediante un préstamo de la Unión Europea. Kiev también trabaja con sus socios en la posibilidad de producir esos sistemas en territorio ucraniano y en el programa antibalístico FREYJA.Macron anunció, por su parte, que Francia proporcionará más radares para proteger la red eléctrica ucraniana. El presidente francés también dijo que conversó con Trump sobre una moratoria de los ataques rusos y ucranianos contra infraestructura energética y sobre la posibilidad de frenar las ofensivas en el mar Negro.La propuesta aparece después de una nueva escalada. Rusia atacó durante la madrugada del martes al menos cuatro regiones ucranianas con misiles antibuque, balísticos, de crucero y más de 200 drones. Cinco personas murieron: cuatro en Dnipro y una en la región de Sumy. También hubo heridos en Kiev y daños en viviendas, negocios e instalaciones de almacenamiento.Moscú sostuvo que sus fuerzas atacaron industrias metalúrgicas y químicas, instalaciones energéticas y objetivos vinculados con el complejo militar-industrial ucraniano. Entre ellos mencionó una planta en Kiev que, según Rusia, produce componentes para misiles de largo alcance y una fábrica de tabaco en Poltava utilizada para fabricar municiones.Ucrania, a su vez, mantuvo sus ataques contra territorio ruso. Zelensky afirmó que sus fuerzas alcanzaron dos refinerías de petróleo, una en Kuibyshev, en la región de Samara, y otra en Bashkortostán. Rusia informó que derribó 297 drones ucranianos sobre 14 regiones y Crimea. Una persona murió y otras cuatro resultaron heridas en Samara.Los ataques contra el sector energético se convirtieron así en uno de los puntos centrales de las gestiones diplomáticas. Trump pidió a Zelensky que detenga los golpes contra las refinerías rusas y otras instalaciones utilizadas para producir y distribuir diésel, debido a su impacto sobre la oferta y los precios internacionales. Zelensky ofreció detenerlos si Rusia deja de atacar la infraestructura energética ucraniana.El frente del mar Negro constituye otro de los intereses de Kiev. Zelensky busca garantizar el flujo de grano y otros productos agrícolas ucranianos hacia los mercados internacionales. Rusia y Ucrania han representado en los últimos años alrededor del 30% de las exportaciones mundiales de trigo y el 12% de las de maíz. Según Thomas de Waal, de Carnegie Europe, los ataques redujeron el mes pasado en dos tercios las exportaciones agrícolas de ambos países.La visita también encuentra a Ucrania bajo una fuerte presión presupuestaria. Días atrás, el ministro de Finanzas, Sergii Marchenko, estimó en 32.600 millones de dólares el déficit previsto para 2027, mientras que el ministro de Defensa, Yevgeny Khmara, calculó en otros 27.000 millones el faltante para cubrir los gastos militares de este año.Kiev recibió, además, una señal política desde Washington. Trump promulgó una ley que autoriza nuevas sanciones contra Rusia y permite imponer aranceles de hasta el 100% a compradores de petróleo y gas rusos. Zelensky agradeció la medida durante una reunión con senadores estadounidenses y sostuvo que la paz estará más cerca cuando sus disposiciones se apliquen plenamente.Durante su discurso ante la ONU, Trump afirmó que la paz entre Rusia y Ucrania llegará “antes de lo que se piensa”. Trump sostuvo que las dos partes “no pueden más” y reclamó al presidente ruso, Vladimir Putin, que termine la guerra.Después, Trump y Zelensky abordaron propuestas de alto el fuego y una posible vía para terminar el conflicto. El presidente ucraniano volvió a buscar más sistemas estadounidenses Patriot, considerados fundamentales por Kiev para enfrentar los ataques rusos con misiles y drones. El encuentro tuvo un tono más distendido que otros episodios públicos entre ambos dirigentes: Zelensky agradeció el respaldo estadounidense y Trump destacó la capacidad de combate y el liderazgo de los ucranianos.Desde Moscú, el Kremlin presentó otra lectura. Su vocero, Dmitri Peskov, afirmó que las recientes declaraciones de Zelensky sobre un posible alto el fuego reflejan, según su interpretación, un deterioro de la situación de Ucrania tanto en el frente como en la economía.Agencias Reuters y AFP
Fuente: La Nación