Con el “Súper Niño” llega el “desafío de la siembra” y la soja y el maíz tardío son los cultivos más complicados

Cuando se habla de un fenómeno ENSO “El Niño” muy fuerte lo usual es asociarlo con excesos hídricos, rendimientos agrícolas excepcionales e inundaciones. Pero hay un aspecto clave que no siempre es considerado: las tareas de siembra.
La última recopilación de pronósticos publicada por CCRS/IRI –organismo dependiente de Columbia Climate School– muestra que la mayor parte de los modelos climáticos proyecta un “Súper Niño” para el último trimestre de este año.

“En consonancia con las marcadas señales oceánicas y atmosféricas que ya se observan, los modelos transmiten un mensaje claro: este fenómeno de El Niño apunta a alcanzar una intensidad excepcional”, señala el informe del CCRS/IRI.
Prácticamente la totalidad de los modelos dinámicos y varios de los estadísticos prevén hacia fines del presente año anomalías de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 (zona del Pacífico donde se determina el evento climático) que superen los +3,0 °C, un nivel nunca antes registrado desde que es monitoreado el fenómeno.
El seguimiento de los pronósticos históricos con la dinámica del fenómeno ENSO reciente muestra una elevada correlación, especialmente con los modelos que anticipan un mayor calentamiento del región del Pacífico “Niño 3.4”.

Por el momento, la evolución del ENSO “El Niño” viene mostrando una tendencia que replica otros fenómenos históricos intensos, como es el caso del registrado en la campaña 2015/16, caracterizada como “Niño fuerte”. Sin embargo, si el pronóstico climático se cumple y se alcanza el grado de “Niño muy fuerte” (“Súper Niño”), sería el primer registro al respecto.
 

Este martes, durante el lanzamiento de la Cosecha Gruesa 2026/27 en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se caracterizó el riesgo de las labores correspondiente a la siembra en función del panorama climático en curso.
En ese sentido el cultivo con menor exposición a eventos de excesos hídricos durante el período de siembra, considerando la ventana temporal histórica en todas las regiones productivas argentinas, es el maíz temprano con un 26% del área prevista comprendida en la fase máxima del Niño “muy fuerte”.

En el segundo lugar del ranking se encuentra el girasol con un 40% de la superficie proyectada, mientras que el tercer puesto corresponde al sorgo con un 79% del área.
La cuestión es que tanto la soja como el maíz tardío no tienen manera de “zafar” porque atravesarán en la mayor parte de las regiones productivas casi la totalidad del período de siembra en la fase de lluvias por encima de lo normal asociadas al “Súper Niño”.
No se trata de un dato menor porque los cálculos teóricos de producción agrícola, que son excepcionales en la actual coyuntura, deben, como primera instancia, atravesar el período de siembra con la menor cantidad de problemas logísticos posibles. Y en un país en el cual la red vial rural no se caracteriza por encontrarse en la mejor de las condiciones.
Argentina podría repetir en 2026/27 un récord de producción, pero esta vez con una “revancha” del cultivo de soja

Fuente: Bichos de Campo