Para los exportadores, la Argentina deber tener una ley de biocombustibles similar a la de Brasil

La Argentina tiene por delante una oportunidad para ampliar su participación en el comercio mundial de alimentos, pero también enfrenta el desafío de adaptarse a una transformación que ya está modificando los mercados internacionales. Para Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC, una de las claves para no perder ese lugar está en los biocombustibles y en la capacidad del país para transformar parte de su producción agrícola en energía.El planteo fue realizado durante el panel “El futuro del comercio agroindustrial, tendencias, riesgos y oportunidades”, que se desarrolló en el lanzamiento de la Campaña Gruesa 2026/27 de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Idígoras compartió la discusión con Maximiliano Moreno, director de la Fundación INAI; Mercedes Nimo, asesora de Gabinete de la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional; Josefina Vecino Beige, coordinadora general de Visec; y Daniel Pelegrina, director de Relaciones Públicas Institucionales de la Universidad Austral. En ese contexto, el titular de Ciara-CEC puso el foco en el debate que se desarrolla en el Congreso por una nueva Ley de Biocombustibles y planteó que la Argentina debería avanzar hacia un esquema similar al de Brasil, donde los biocombustibles tienen un papel central en el mercado energético.Gesto a Milei: la Bolsa de Cereales valoró la baja de las retenciones y pidió avanzar hacia la eliminación: “Es fundamental”“Los biocombustibles están de moda en la Argentina por el debate que hay en el Congreso de una nueva ley que permite salir de una ley que denomino ‘soviética’ porque es una ley que no existe en ningún país del mundo. La Argentina quiere parecerse a Brasil”, señaló Idígoras. Agregó: “Nuestro sueño todos los días levantarnos y tener los cortes que hay en Brasil y tener la industria de biocombustibles que tiene Brasil”.Para el ejecutivo, el cambio de reglas resulta necesario para generar inversiones y ampliar el mercado. En ese sentido, cuestionó el esquema regulatorio vigente y destacó las diferencias con el modelo brasileño: “Es una ley que dice todos los meses quién puede producir, cuánto y a qué precio tiene que producir. En Brasil es todo lo contrario, hay un mercado abierto donde hay inversiones todos los años”.“Es desesperante”: el secretario de Agricultura sorprendió con un pedido para que aplaudan los logros del Gobierno y dejó una arengaLa discusión no es solamente energética. Explicó que el desarrollo de los biocombustibles ya tiene consecuencias directas sobre las decisiones productivas y sobre la formación de precios agrícolas en otros países. El ejemplo que utilizó fue el maíz brasileño, donde la demanda de las plantas de bioetanol comenzó a adquirir un peso determinante.“Hoy, para que un productor de Brasil decida sembrar maíz ve el precio del bioetanol de maíz, ya no tanto el de la pizarra sino el corte que hay en Brasil”, explicó.

Fuente: La Nación