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Un gran incendio destruyó dos casas frente al mar en José Ignacio: una estaba en medio de un conflicto judicial
Un incendio de grandes dimensiones afectó hoy al mediodía a José Ignacio y dejó como saldo una casa completamente destruida y otra seriamente afectada. Las dos propiedades dañadas se ubican entre el parador La Huella y el faro. La menos afectada –se quemaron dos de los tres módulos que la componían– estaba emplazada en la primera línea sobre el mar y envuelta desde su edificación, en 2022, en una disputa judicial por incumplimientos en los códigos de construcción. Incendio José IgnacioSegún informó a LA NACION la Liga de Fomento de José Ignacio, las dos propiedades se encontraban desocupadas al momento del incendio y no hubo heridos. Todavía no ha sido posible confirmar el origen del fuego, aunque las fuentes afirmaron que todo indica que se inició en Mr. Fox –el nombre de la casa que quedó totalmente dañada, que estaba revestida en madera y tenía techos de paja– y luego se expandió hacia la casa vecina. “Gracias a la acción de los voluntarios, del cuartel oficial de Bomberos que tenemos en José Ignacio y de todos los vecinos que se arrimaron a mojar los alrededores, el fuego no se expandió. El viento soplaba hacia el mar, lo que evitó que se propagara hacia el pueblo”, destacaron miembros de la liga vecinal. Las imágenes capturadas luego de que se logró controlar el fuego muestran el daño ocasionado: la primera casa quedó reducida a cenizas, con apenas un par de columnas en pie, mientras que la propiedad vecina, que se encontraba en disputa judicial y levantada sobre pilotes de hormigón sobre el frente costero, terminó con dos de sus tres módulos totalmente destruidos y uno que, al menos desde afuera, parece estar intacto. Ahora, los bomberos deberán evaluar el estado de las estructuras que permanecen en pie e intentar determinar el origen de las llamas. El conflicto latenteSegún había informado la Liga de Vecinos de José Ignacio a LA NACION en 2022, el proyecto de la casa –propiedad de Siobhan Dumas, hija del Gato Dumas y viuda de José Antonio Sánchez Elía– fue aprobado pese a que incumplía reglamentaciones de edificación, por ejemplo, la utilización de materiales pesados en los sectores cercanos al médano, hecho que despertó el enojo de parte de la comunidad local, conformada por uruguayos, argentinos y europeos. Reclamaban que la construcción, que para ese entonces estaba casi terminada, nunca debía haber sido aprobada, fuera por el Ministerio de Ambiente como por la intendencia de Maldonado. Argumentaban, a la vez, que la coordinación entre ambas dependencias gubernamentales había sido desprolija.Uno de los principales reclamos, que había derivado en acciones judiciales, era respecto de la altura de la casa, que en un sector superaba por unos pocos centímetros el máximo de seis metros habilitado en la zona, irregularidad que sus dueños atribuyeron a un error de la empresa constructora.“Tenemos una buena relación con gran parte de los vecinos, pero hay un grupo, muy reducido, que está generando una violenta campaña de hostigamiento. Nos han hecho grafitis, nos han insultado en la calle. Nosotros no jugamos ese juego”, informó entonces a este medio un miembro de la familia. La obra debió ser frenada en varias ocasiones debido a revisiones de los permisos originales exigidas por las autoridades frente a los reclamos vecinales. Poco tiempo después, la Liga arribó a un acuerdo transaccional con los Sánchez Elía por el cual la familia se comprometió a demoler las partes de la vivienda que excedían la altura permitida por la normativa, a forrar la casa en madera y también a realizar otras obras destinadas a intentar revertir la afectación que la construcción causaba sobre el paisaje y sobre los médanos de la playa, detalló a LA NACION la expresidenta de la entidad, Adriana Abeles. Si bien hoy al mediodía entre los vecinos trascendieron versiones de que la casa tenía orden de demolición y que, por eso, el incendio podría haber sido intencional, desde la liga vecinal desestimaron estas teorías y también confirmaron que no existe tal orden. Enfatizaron que desde hace años los propietarios avanzan en un proyecto para modificar parte de la construcción y así poder rectificar su situación, y que el trámite se encuentra demorado por falta de respuestas de la intendencia.“Nosotros presentamos un proyecto de adecuación de la casa a la normativa, que fue aprobado por la intendencia y también por el Ministerio de Ambiente, y que además contaba con el visto bueno de los vecinos. Lo que estaba pendiente era la autorización final de la intendencia para poder dar comienzo a las obras. Estábamos justamente esperando eso para empezar”, contó a LA NACION un miembro de la familia Sánchez Elía tras el incendio.
Fuente: La Nación