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Bianca Zero, italiana en Buenos Aires: “Amo la energía argentina, donde siempre hay una ocasión para estar juntos; lamentablemente allá esto no se tiene”
Cuando Bianca Zero llegó a la Argentina lo hizo de improvisto: no se le había cruzado por la cabeza trabajar en Buenos Aires a los 20 años ni menos para Disney. Nació en Génova, donde era entrenadora personal y jugaba a la pelota en un club. Aquella primera vez se convirtió en una obsesión que nunca cesó. Cada dos años regresaba a ver a sus amigos y ahora, con más de 49.000 seguidores en Instagram, cuenta cómo es su vida en la Ciudad de la furia. En diálogo con LA NACION, reveló las complejidades de ser extranjera aquí y por qué siente tanto amor por esta tierra. La “tana”, el típico apodo que en nuestro país le regalamos a los oriundos de la nación peninsular, participó en la serie juvenil Once. Cuando se abrió la oportunidad del casting en Europa, llegó a oídos del DT de la selección sub-19 femenina de Italia y él recordó a Zero por haberla visto jugar alguna vez al fútbol y actuar en un corto cuando era pequeña. “Estaba en el sillón mirando televisión y me llegó un mensaje de los dirigentes de mi club avisándome que me buscaban de Disney. No lo podía creer hasta que me llamaron y era verdad”, dijo Zero. Se animó a hacer el casting en español, aunque no hablaba ni una sola palabra. Aprendió el idioma acá. Según dijo, en un mes ya sabía más que lo básico. Ahora su tono es el de una porteña más, entonando a la perfección la “sh” y utilizando algunas palabras del lunfardo que curiosamente se originaron en su Génova natal. Una italiana suelta en Buenos Aires Después de la serie de Disney y tras varios años de visitar el país y a sus excompañeros de elenco, accedió a probar suerte a principios de este 2026, abandonó su programa de radio e hizo lo contrario a lo que se acostumbra a menudo cuando los argentinos parten al viejo continente en busca de un futuro fortuito. “No me sentía feliz allá. Sentía que había algo pendiente y necesitaba sacarme la duda con Argentina. Este país siempre me llamaba. Pasaron algunos episodios en Italia; lo tomé como señales y dije: ‘Tengo 28 años, si no lo pruebo ahora, capaz no lo hago en 10 años’”, reconoció.“Mucha gente en las redes me habla porque se ve reflejada en mi historia. Argentina es un país que viene de la inmigración italiana, por lo que me siento como en familia. Cuando salgo a la noche a bailar y miro alrededor, si no escuchara hablar español, diría que estamos en Italia. Somos muy parecidos y hay muchos apellidos italianos, así que no es un mito que somos parecidos, es una verdad”, describió Zero.En Buenos Aires, Zero se presenta a diferentes castings: además de actriz con 11 años de estudio, también es modelo. Su pasatiempo preferido es jugar a la pelota. Participa de un equipo femenino, que es donde entrena a diario mientras intenta hacerse un lugar y encontrar un trabajo estable. Con la mirada angustiosa, lamentó que en poco tiempo deberá marcharse, a excepción de que encuentre una fuente laboral fija. “Cuando vine, estaba segura de quedarme años, pero cambiaron las cosas. Tenía un proyecto audiovisual pendiente con el que iba a sacar la visa de trabajo, pero se congeló. En julio quería quedarme sí o sí y me frustraba no saber cómo hacer, porque tampoco vine para trabajar de moza o de cualquier otra cosa sabiendo que en Italia cobrás mucho más”, destacó e insistió: “Argentina es mi segunda casa”.Bianaca es modelo y también se dedica a jugar a la pelota - @_biancazero_Sobre las complejidades de ser extranjera, Bianca Zero remarcó que la única dificultad es la economía, “sobre todo para un italiano que viene de Europa”. Sin embargo, celebró: “Pero después me siento muy cómoda acá. Amo a la gente y la energía que tiene Argentina, que lamentablemente allá no se tiene. Cuando estoy en Génova, extraño esa energía linda donde siempre hay una ocasión para estar juntos o hacer una fiesta”. Zero no toma mate: aseguró que todavía no se pudo acostumbrar a la infusión. Mantiene las costumbres de su país, como beber café y comer “todos los días pasta”. Le resultan difíciles los horarios de almuerzo y cena aquí. Allí tienen un orden estricto y después de las 20.30 suena raro comer, pero aquí aprendió a amoldarse a otra rutina. Hacia el final de la entrevista, Bianca Zero reflexionó: “Vivir afuera te hace sacar mucha fuerza y carácter. Cuando llegué el primero de mayo, quise hacerme conocer más y empecé a crear contenidos contando mi vida y la relación entre Italia y Argentina. Eso me dio una rutina y mucha fuerza para ir a tocar puertas sin vergüenza. Te hace crecer muy rápido vivir solo en otro país porque tenés que reinventarte”.
Fuente: La Nación