En los últimos 3 años, el acceso al crédito productivo muestra una tendencia favorable e importantes señales de recuperación, pero con diferencias muy importantes entre sectores y regiones.
El mapa de financiamiento muestra que la minería y el petróleo llevan la delantera con incrementos sorprendentes y, aunque sin poder igualar esos índices, el agro busca su lugar detrás de esa gran cortina. El repaso por las actividades que tuvieron mayor acceso al crédito y las provincias con más -y con menos- dinamismo deja una palmada en la espalda, pero también una tarea pendiente, para el ministerio de Economía.
Un trabajo de Fundación Mediterránea recopila la evolución del stock de créditos al sector productivo y destaca el salto que tuvo en los últimos tres años: desde la salida del gobierno de Alberto Fernández y en lo que va de la gestión de Javier Milei, se ha expandido en un 91% en términos reales, es decir, por encima de la inflación.
Aunque no signifique necesariamente una mayor inversión productiva -pues un crédito puede ayudar a cubrir deudas o salvar campañas complicadas-, permite ver con cierto grado de precisión cuáles son los sectores y los lugares que acaparan la mayor parte de esos recursos, pero también donde aún no se ven importantes señales de crecimiento.
En ese sentido, el informe de la fundación insiste en que el dato “constituye una señal favorable” y celebra que se haya recuperado la capacidad de financiamiento, aunque advierte que aún no “derrama” a todas las regiones y sectores y deja una serie de “recomendaciones” para el ministro Luis “Toto” Caputo.
“El mayor dinamismo relativo del NOA y la Patagonia indica que la minería, los hidrocarburos y sus encadenamientos están empezando a modificar el mapa financiero”, señala el economista Gerardo Alonso Schwarz en su trabajo.
Y un repaso por el mapa del crédito productivo muestra con claridad el dinamismo que genera el “boom” minero e hidrocarburífero: en los últimos tres años el crédito al sector ha tenido subas de hasta el 100.000%. Y no es un error de tipeo: en algunos lugares, el financiamiento para esas actividades se ha multiplicado por 1000.
En la distribución por regiones, tal como indica Alonso Schwarz, las que más aumentaron fueron la Patagonia y el NOA, que, al calor de los proyectos mineros y petroleros duplicaron el stock de créditos productivos en los últimos 3 años. El ranking de provincias con menor dinamismo se lo llevó Formosa, con apenas un 17% de crecimiento en el crédito. Y la sorpresa fue la producción de frutas y nueces cordobesas.
En el corte de junio del 2026, la región pampeana es la que mayor stock de créditos mantiene, pues concentra más del 86% del total nacional con unos 84 billones de pesos. La cifra es, en parte, engañosa, porque en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tienen su sede muchas de las empresas petroleras y mineras que producen en otras regiones. En CABA, por ejemplo, el crédito a la Explotación de Minas y Canteras creció más del 900% y el de intermediación financiera un 280%.
Desde mediados del 2023, en la Patagonia, la toma de créditos aumentó un 112%, y desde Fundación Mediterránea señalan que “el patrón de crecimiento está fuertemente asociado a minería, hidrocarburos, industria y servicios vinculados a la actividad productiva”.
Es ilustrativo el caso de Neuquén, que sobresale por la expansión del crédito a la explotación de minas y canteras, con un crecimiento cercano al 450%, y por el financiamiento para la extracción de petróleo y gas.
En el desglose por provincias, Jujuy es la que más ha crecido en los últimos tres años, con un 284% más de créditos productivos. Pero, allí también, el factor dinamizador no fue el agropecuario, sino el minero: tuvo incrementos de hasta el 100.000% en el financiamiento de algunas de sus actividades.
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Está claro que los motores del financiamiento en los últimos meses han sido ajenos al agro, pero el mapa muestra también algunos casos interesantes para observar a dónde está mirando hoy el sector y en qué regiones ha crecido la apuesta de los productores o empresas.
Uno de los casos ilustrativos es el de Córdoba. Allí, señala el informe, hubo “fuertes aumentos en el sector agropecuario”, sobre todo para la producción de frutas y nueces, en donde el stock de créditos se incrementó hasta en un 3000%, pero también para la adquisición de maquinaria y equipos. Un sector que a nivel nacional ha tenido caídas muy importantes en los índices de venta y que reclama además un acceso mucho más generalizado y sostenido al financiamiento.
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Santa Fe, por su parte, se ubica entre las provincias que menos crecimiento en el stock de préstamos productivos tuvieron, con una suba del 43% desde mediados del 2023. Sin embargo, en el desglose por sectores la expansión de cultivos y servicios agrícolas tuvo un aumento de hasta el 200% en la toma de créditos.
Hacia el Norte, la tendencia es mucho más marcada: en Santiago del Estero el informe detecta “un crecimiento importante del financiamiento al sector agrícola, especialmente en cultivos”. En Salta, por su parte, la expansión fue del 276%, y se concentró en el financiamiento para la cría de animales y servicios pecuarios.
Y en Tucumán, los aumentos fueron encabezados por la elaboración de productos de molinería, almidones y otros derivados, junto a la elaboración de alimentos preparados para animales, que crecieron más del 900% en la toma de créditos.
De hecho, el NOA se erige como el segundo sector com mayor stock de créditos al día de hoy con 4,3 billones de pesos, el equivalente a un 4,4% del total nacional.
Aunque su stock está muy por debajo del NOA, hacia el Este norteño también se observa cómo el agro fue catalizador de la toma de créditos.
En Chaco, el financiamiento al sector frutícola tuvo más del 1200% de crecimiento, el doble de lo destinado a la cría de animales, tanto de granja como de ganado, que tuvo subas superiores al 600%. En Corrientes, se destaca el avance de los servicios agrícolas, sobre todo para cereales y forrajeras, con una suba cercana al 580%.
El crecimiento fue mucho más magro en Formosa, la provincia que encabeza el podio de las que menos dinamismo mostraron en la toma de créditos. En ese caso, explican desde la fundación, se destinó a la producción y procesamiento de carne, pescado, frutas, legumbres, hortalizas, aceites y grasas.
Y la gran excepción fue Misiones, donde el financiamiento para turismo y hotelería creció en un 2000% y no figura el sector productivo. No casualmente el que hoy atraviesa una gran crisis.
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Cuyo fue otra de las regiones que avanzó por debajo del promedio, pero también donde el sector agropecuario tuvo participación. En Mendoza el crédito a las Hortalizas, legumbres, flores y plantas ornamentales subió más del 270% y en San Luis también sobresalen las labores del campo.
Esas diferencias son las que hacia adelante, puntualiza el informe de Fundación Mediterránea, muestran que la cartera que dirige Luis “Toto” Caputo tendrá varios desafíos por encarar.
En ese sentido, Alonso Schwarz afirma que, si lo que se busca es que el crédito productivo “derrame” a todas las actividades y regiones, se deberá “gestionar la política monetaria a través de la tasa de interés, reducir los elevados encajes bancarios y atenuar la carga impositiva sobre el crédito, generando la materia prima y el horizonte de previsibilidad necesarios para profundizar la intermediación financiera y sostener la inversión productiva en todo el país”.
Agro & Campo
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Fuente: Bichos de Campo