“¿Qué seguridad tengo?”: en menos de un mes le mataron nueve animales y una región está en vilo por los ataques de una banda

Hubo semanas en las que Álvaro Prevero iba a su campo y volvía a encontrarse con otro animal muerto. En menos de un mes le faenaron nueve: seis vacas y tres terneros. Ocurrió cerca de Bovril, en el norte de Entre Ríos, donde trabaja unas 200 hectáreas. “Para nosotros es angustiante y preocupante”, cuenta el productor. “Yo a los animales los voy a reponer. Pero ¿qué seguridad tengo de que antes de terminar de pagarlos no los tenga muertos acá en el campo?”.Su caso no es aislado. En los campos que rodean Bovril, en el departamento La Paz, los productores aseguran que desde hace meses se repiten los robos y las faenas clandestinas de hacienda. Según un relevamiento de la filial local de Federación Agraria Argentina (FAA), desde noviembre o diciembre del año pasado hasta principios de septiembre contabilizaron entre 70 y 80 animales faenados en un radio de 10 a 15 kilómetros alrededor de la localidad. Para los productores, la Policía actúa, pero el problema está en lo que ocurre después con las causas judiciales.“Necesitamos que a esta banda realmente la terminen apresando”, dijo Matías Martiarena, director de Federación Agraria en Entre Ríos. Sebastián Klug, vicepresidente de la filial Bovril de FAA y productor de la zona, calcula que se conocen uno o dos casos por semana, aunque cree que son más porque algunos afectados dejaron de denunciar. “Hay productores que dicen: ‘¿Para qué vamos a denunciar si ya perdimos el animal, ya perdimos el capital y vamos a tener que perder encima otro día más de trabajo en ir a hacer la denuncia para que no pase nada?’”, contó. “Las posiciones siguen alejadas”: continúa la grieta en el Mercosur por una cuota clave para la carne vacunaEn la zona, la mayor parte de los campos tienen entre 100 y 150 hectáreas y hay productores que además alquilan otras tierras. Por eso, explicó Klug, perder uno o dos animales puede equivaler a un mes de alquiler. Prevero, por ejemplo, tiene unas 90 madres y los nueve animales que le faenaron representan alrededor del 10% de esa cantidad. “De acá a que pueda recuperarse le va a llevar un año”, señaló.Prevero trabaja desde hace seis años en ese campo. De las 200 hectáreas, 100 pertenecen a su hermana y él se las alquila. Los primeros casos fueron a principios de agosto pasado. Al comienzo no hizo la denuncia, pero después empezó a ir cada uno o dos días y encontraba nuevos animales muertos. “Empecé a ver otro y otro y otro, y así empecé a denunciar”, recordó. También contó que otros vecinos sufrieron hechos similares.Al principio pensaba que entraban de noche, pero después supo que también lo hacían durante la tarde y la siesta. Según contó, entraban al campo caminando y armados, mataban a los animales de un tiro y los faenaban en el lugar. De las vacas se llevaban la carne y dejaban los huesos. En el caso de los terneros, les cortaban la cabeza y las patas y se llevaban el resto. Ante la seguidilla de casos, algunos productores empezaron a encerrar la hacienda durante la noche. Klug contó que uno de ellos dejó un animal afuera y, cuando salió a buscarlo a la mañana siguiente, ya lo habían faenado.Desde la filial de FAA creen que detrás de los casos hay un mismo grupo, porque hay períodos en los que se registra una o hasta dos faenas por día y después los hechos pasan a otro sector. “No es que es una hoy y otra dentro de dos semanas, prácticamente agarran períodos que es una por día o dos por día”, explicó Klug.Los productores destacan el trabajo de la Brigada de Abigeato, aunque señalan que tiene pocos vehículos y efectivos para recorrer una zona de unos 70 u 80 kilómetros. “Hay un problema con la Justicia. El estado policial trabaja muy bien, pero agarran al ladrón con las manos en la masa y a los 15 días está afuera”, afirmó Matías Martiarena, director de Federación Agraria en Entre Ríos. Sin embargo, cuestionó lo que ocurre después con los detenidos. Búfalos: la especie que sorprende con una carne que apunta a una liga mayorLos productores presentaron en la Legislatura provincial una propuesta para crear fiscalías dedicadas a los delitos rurales, como el robo de hacienda, maquinaria y otros bienes del campo. Martiarena explicó que hoy los fiscales que reciben estos casos también deben ocuparse de otros delitos y que, cuando hay situaciones en las que está en riesgo la vida de una persona, naturalmente tienen otra prioridad. “Por supuesto, es entendible que esto no tenga la prioridad que en esos casos”, reconoció sobre otras causas de mayor gravedad. “Necesitamos que a esta banda realmente la terminen apresando”, agregó. La propuesta de FAA es que haya fiscales que puedan dedicarse específicamente a estos delitos. Mientras tanto, reclaman que las investigaciones que ya están abiertas avancen. El dirigente también aseguró que parte de la carne robada se ofrecería a través de redes sociales, entre ellas Facebook, y contó que algunas investigaciones policiales comenzaron a partir de publicaciones hechas allí. Según explicó, una parte se vendería directamente por esas vías.La preocupación también llegó al Concejo Deliberante de Bovril. El 8 de septiembre, los concejales enviaron una nota al jefe de la Policía de Entre Ríos, Claudio González, en la que pidieron una “intervención urgente” ante los reiterados robos y faenas clandestinas. En el escrito señalaron que en los últimos 30 días se habían registrado al menos nueve vacunos faenados en un establecimiento, además de otros casos en campos vecinos. También destacaron el trabajo de la Policía, la Brigada de Delitos Rurales y la Fiscalía de La Paz y advirtieron sobre una “preocupante escalada” de estos delitos en la zona.Fuentes de la Policía de Entre Ríos señalaron que Bovril y Santa Elena fueron consideradas zonas de atención por los casos de abigeato y que, ante la situación, se reforzó la Brigada de Delitos Rurales con más personal. También indicaron que se realizan con frecuencia operativos de “Campos Seguros”, de los que participan comisarías de la zona y grupos especiales que recorren los establecimientos rurales.Según explicaron, los casos disminuyeron, aunque reconocieron que entre los productores persiste el reclamo por los tiempos de algunas causas judiciales. “No es la queja en contra del accionar policial, sino la demora o la no priorización de las causas por hechos de abigeato”, señalaron las fuentes. Según indicaron, el malestar se da incluso en casos en los que se logró identificar a los supuestos autores o hubo detenciones en flagrancia.En el caso de Álvaro Prevero, desde la Policía destacaron que hubo una respuesta inmediata ante las denuncias que realizó. Precisaron que denunció la faena de dos animales el 2 de septiembre y de otro el 4. A partir de esos hechos se hicieron dos allanamientos, se secuestraron elementos vinculados con la causa, entre ellos el cuero de un animal con su caravana, y se detuvo a un sospechoso, que actualmente está con prisión preventiva. “Por esos hechos denunciados se dio respuesta inmediata”, remarcaron. Además, aclararon que las faenas anteriores que había sufrido el productor no habían sido denunciadas ante la Policía ni ante la Brigada.

Fuente: La Nación