TV Retro: anécdotas, secretos y las historias más recordadas de la pantalla chica

Hay historias o personajes que quedan grabados en la memoria de una generación o de varias, y eso justamente rescata esta sección, TV Retro, los programas o las figuras de la televisión que nos marcaron. En lo que va de este año, a los lectores de LA NACION les llamaron la atención principalmente cinco producciones: dos relacionadas con las mujeres que protagonizaron dos éxitos muy diferentes, Rompeportones y 90-60-90; los secretos y anécdotas de Más allá del horizonte; qué fue de la vida de la exvedette y cantante Peggy Sol, y el detrás de escena del famoso ciclo de Lucho Avilés, Indiscreciones. Y gracias a estas historias —y muchas otras más, por supuesto— la sección TV Retro de LA NACION recibió una distinción en el marco de la entrega de Premios Argentores 2026 a la Producción Autoral de Televisión 2025.El destino de las vedettes de RompeportonesFue una creación de Hugo Sofovich y uno de los programas más exitosos de finales de los ’90. Con un humor picaresco que hoy estaría cancelado, Rompeportones rompió el rating en 1998 cuando salió al aire en Canal 13, con sketches y chistes con dobles sentido que hacían Emilio Disi, Miguel del Sel, Pipo Cipolatti, Jorge Martínez, Fabián Gianola, Ana Acosta, Sabrina Olmedo y un grupo de chicas que le cortaban el aliento a más de uno: Yanina Zilli, Paula Volpe, María Eugenia Ritó, Dana Fleyser y Alejandra Pradón. ¿Qué fue de la vida de estas vedettes? Pocas continuaron en el medio. Después de muchos años de silencio, Yanina Zilli reapareció hace apenas unos meses como participante en Gran Hermano Generación Dorada (Telefe). Aunque era una figura muy popular en los 90 se alejó de todo cuando fue mamá. María Eugenia Ritó, en tanto, también atravesó una etapa lejos de los escenarios y las cámaras tras su turbulenta separación, pero cada tanto vuelve a asomarse al mundo del espectáculo. Al hablar con LA NACION, confió: “Eso fue un quiebre en mi vida; siento que morí y volví a nacer”.Fue Enrique Pinti quien descubrió a Dana Fleyser cuando ella respondió a un aviso en el diario que buscaba vedettes, y con él debutó en el Teatro Maipo. En 1997 se retiró y desde hace ya muchos años vive en los Estados Unidos junto a su marido, que es fotógrafo y se llama Jerry. Paula Volpe también se lució en Rompeportones y después siguió trabajando en diferentes ciclos, pero luego de ser madre y separarse del Mago Emanuel entró en una gran depresión. “Es horrible lo que padecí”, le dijo a este medio. Actualmente está en pareja con Jesús Isa y tras unos años de estar alejada, volvió a trabajar en teatro.Hace un tiempo Alejandra Padrón le aseguró a LA NACION: “Nunca quise ser famosa”. Y recordó: “Durante muchos años trabajé mucho, de lunes a lunes, sin feriados, sin vacaciones, haciendo temporada y fiestas, así es la vida del artista”. En 2014 tuvo un llamativo accidente, del que cada tanto habla y tras ese episodio empezó a alejarse de las cámaras.Del taparrabos de Catriel a la diva italiana que huyóCon la historia de amor de Milagros y Catriel, Más allá del horizonte revolucionó la manera de hacer novelas en nuestra televisión. Se emitió por primera vez el 3 de enero de 1994 y, durante 200 capítulos, tuvo en vilo a millones de personas que cenaban mirando Canal 9, a las 21. Fue una coproducción con Italia, con el empresario Silvio Berlusconi, y cada capítulo costó 50.000 dólares; diez millones en total. Además, abrió un mercado internacional insospechado y se vendió a más de treinta países. Gina Lollobrigida iba a ser parte de la novela y llegó a grabar unas escenas hasta que se dio cuenta de que no era capaz de seguir el ritmo y renunció. Entonces convocaron a Luisa Kuliok. “No quiero parecer vanidosa pero... Me encantó que me convocaran en esas circunstancias. El personaje iba a hacerlo Gina Lollobrigida y no pudo porque nunca había hecho una novela que exige otra dinámica”, le contó la actriz a LA NACION. Osvaldo Laport reconoció que el look de su personaje fue una pieza clave también de la historia: “Socialmente hablando, fue un antes y un después de la televisión argentina (...) porque era un tipo semidesnudo que transgredía la intimidad de los hogares en un horario prime time con una historia de ficción”. Un departamento perdido, Canadá y la Casa del TeatroFue una de las grandes figuras de la televisión y en teatro brilló en decenas de comedias musicales. Peggy Sol debutó a los 4 años con su verdadero nombre, Élida Lapadú, hasta que ganó un concurso en el que buscaban a la Rita Pavone argentina, y Pinky le sugirió que se lo cambiara por uno con más “punch”. Pronto se le abrieron las puertas de la televisión, el teatro y el cine. En los 90, cuando mermó el trabajo y perdió su casa porque no podía pagar el crédito, se mudó a Canadá, donde armó una nueva vida y vivió durante 16 años. Volvió porque su hijo se casaba y también porque su mamá y su hermano se habían enfermado y después se quedó aunque no era su plan original. Hace doce años que reside en la Casa del Teatro y está contenta con su presente porque, luego de más de una década, regresó al teatro. “Tengo la suerte de haber vivido la época de oro de la televisión y la gente no me olvidó”, le confió a LA NACION.Chimentos y algo más...De la mano de Lucho Avilés, Indiscreciones sentó las bases de los programas de chimentos en la televisión argentina exponiendo la vida privada de las celebridades a la hora de la siesta. Si bien Avilés era el capitán del proyecto, varios de los integrantes del ciclo se destacaron, entre ellos: Susana Fontana, Adriana Salgueiro, Jorge Rial, Marcela Tauro, Marcelo Polino, Teto Medina, Alejandra Pradón, Daniel Gómez Rinaldi, Marcela Berbari, Adriana Forte, Marixa Balli, Marisa Brel, Raquel Mancini, Alejandra Rubio y Beatriz Salomón, entre otros.Indiscreciones protagonizó recordados y polémicos episodios que supieron repercutir en la agenda mediática y que ya forman parte de la historia de la pantalla chica [para bien o para mal].Sobre la dinámica del programa y sus rutinas, Polino expresó: “Lucho tenía un carácter muy fuerte y nos tomaba examen de chimento todos los días. Teníamos que llevar cinco chimentos y él elegía dos o tres. Primero pasaba el Teto Medina, que siempre fue buenazo; después pasaba Marisa Brel, que siempre lloraba y discutía con Lucho. Después entraba la Tauro, que era brava de chiquita y lo enfrentaba cuando no le gustaba algo”.Modelos, glamour y amores Fueron un éxito las dos temporadas de la ficción 90-60-90 Modelos que se emitió en las tardes de Canal 9, en 1996 y 1997. Todos querían ser parte de la novela que se metía de lleno en el mundo de las modelos. Y tan bien le iba que Alejandro Romay redobló la apuesta cuando Raúl Taibo le dijo que no quería seguir y entonces convocó a Osvaldo Laport para el segundo año. La audiencia siguió acompañando la propuesta. Esta ficción fue el despegue de Natalia Oreiro, que se había asomado a la TV con Dulce Ana y luego se fue para protagonizar Ricos y famosos. También fue el debut de Fernando Tobi, el nieto actor de Romay, y el de las modelos top de ese momento: Vicky Fariña, María Cersósimo, Paola de la Torre, Florencia Ortiz, Paula Siero, Fernando Ranuschio y una jovencísima Nicole Neumann. Además. Además, fue una de las pocas oportunidades en las que Taibo trabajó con su hermano Marcelo Olivero, fallecido trágicamente unos años después.“La novela fue un antes y un después en mi vida”, aseguró a LA NACION Florencia Ortiz.En tanto, Paola de la Torre, top model de esos años, recordó: “Fue un momento histórico y muy lúdico de mi vida; la pasaba muy bien, nos reíamos mucho. Éramos todas amigas, unas más que otras, pero un grupo hermoso. Y me quedé tan amiga de María Cersósimo que somos cuñadas y tías de nuestros hijos. Al mismo tiempo sufrí mucho la exposición y por eso decidí no seguir actuando”. Vicky Fariña también saltó de la pasarela a la televisión con la novela: “Éramos todas muy jóvenes, inexpertas actoralmente. Estábamos estudiando teatro, pero no habíamos trabajado todavía. Fue tirarnos a la pileta y éramos un poco inconscientes. Era un grupo muy lindo, casi todas muy amigas. Fue una experiencia hermosa que duró dos años”.

Fuente: La Nación