Ariana Harwicz denuncia que fue “desprogramada” de un festival literario en España por oponerse a un “boicot cultural” a Israel

La escritora argentina residente en Francia Ariana Harwicz informó hoy en su cuenta de X que había sido “desprogramada” de un evento literario en la ciudad española de Granada que comienza el próximo lunes. Tras varias peticiones de grupos activistas en favor de Palestina, los organizadores decidieron “desinvitar” a la reconocida autora de Matate, amor. “Los activistas leyeron artículos míos en los que me opongo al boicot cultural a Israel –dice Harwicz a LA NACION–. Es por eso y lo sostengo: estoy en contra de cualquier boicot cultural. Lo dije también para los rusos en su momento y lo diría de cualquier pueblo y país”.“Discutimos si la IA es capaz de escribir poemas mientras sus creadores nos advierten de nuestra extinción”“Las organizadoras dijeron cuánto admiran mis libros, que son todo menos propaganda. Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror. Yo quería ir igual aunque hicieran una manifestación, dijeron que sería peligroso. Será un Festival sin disidencia. Qué pena por los estudiantes”, posteó en referencia a la segunda edición de CULTUR‑ALH, Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades.No es un "Festival International de Artes Literatura y Humanidades" y no es una Universidad pública en Granada. Las organizadoras dijeron cuánto admiran mis libros, que son todo menos propaganda. Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al… pic.twitter.com/LEaRC1aNcv— Ariana Harwicz (@ArianaHar) September 18, 2026El evento reunirá, del 21 al 27 de este mes, a más de sesenta escritores, artistas y pensadores internacionales en treinta actos gratuitos distribuidos en trece sedes. Por la Argentina, participan Gabriela Cabezón Cámara, Rita Segato, Andrés Neuman, Victoria Szpunberg, Nicolás Hochman, Magdalena Cámpora y Claribel Terré Morell. La comitiva argentina, que homenajeará a Jorge Luis Borges, arribará a Granada con el lema “La vanguardia que fue, la vanguardia que será”. La presencia de Harwicz estaba prevista para el 26, a las 19.30, en la Plaza de las Pasiegas.“Como es habitual, el primer reflejo de la cultura es cancelar –reflexiona Harwicz–. O desprogramar. Eso hicieron por presión de grupos activistas. Primero me bajaron de un club de lectura, pero mantuvieron mi invitación; por eso, aún está el anuncio de mi charla con Jesús Ortega, ‘Oponerse al mundo’, pero luego parece que a las organizadoras las visitaron grupos activistas, por Gaza. No están los nombres de esas personas, que actúan en grupo, mientras que yo doy la cara y pongo nombre y apellido. A pocos días del comienzo, me desprogramaron de manera violenta; me dijeron que me admiran mucho pero que no podían garantizar mi integridad y que no me querían convertir en una mártir porque no sabían qué iba a pasar”. Pese a las presiones, Harwicz estaba dispuesta a participar. “A atravesar España en bus, llegar a Granada a la una de la mañana y asumir las consecuencias, aunque hubiera gente gritando en la plaza, porque yo hablo de literatura –afirma–. Mi escritura nunca fue propagandística. Toda la cultura está sometida ciertos eslóganes y, si no los pronunciás, quedás afuera. Creo que soy la única a la que desprogramaron; hay invitadas españolas, argentinas, peruanas, a todas los conozco porque son contemporáneas. Hoy en día se opera así, programando y desprogramando en función de diferentes presiones. Pasa lo mismo en todas las ferias y en festivales de cine”.Harwicz se siente muy afectada. “No es algo aislado: me pasó lo mismo en la Feria del Libro de Madrid –revela–. No es una excepción ni un caso aislado. Hay que cancelar a quien piensa distinto y volverlo un paria. Hubo una purga a la disidencia. Supongamos que pienso distinto de los demás convocados al festival, ¿qué problema habría de discutir, de pensar, de confrontar? Quería ir a encontrarme con la disidencia, pero cada vez que lo intento no se puede porque se piensa la cultura desde la homogeneidad. Me parece gravísimo que me hayan desprogramado en nombre del humanismo; no sé qué gracia tiene un festival de arte en el que todos piensan igual”.Entre otros, fueron invitados al festival granadino el escritor John Banville, la filósofa feminista Silvia Federici, el escritor y cronista Juan Villoro, el historiador Patrick Boucheron y las escritoras Lina Meruane, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Sabina Urraca, Remedios Zafra y Hollie McNish.La respuesta oficialEl festival está dirigido por Ana Gallego Cuiñas, catedrática de Literatura Latinoamericana de la Universidad de Granada, y la editora y gestora cultural Patricia Escalona, y organizado por la Universidad de Granada con motivo de su quinto centenario. Cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Granada, Granada Capital Europea de la Cultura 2031, Acción Cultural Española, el Instituto Cervantes y más de veinte instituciones públicas y culturales. Consultada por LA NACION, Gallego Cuiñas admitió que “la organización de CULTUR-ALH recibió diversas peticiones, procedentes de la Red Universitaria por Palestina de Granada, de lectores y de uno de los clubes participantes, para que reconsiderara la presencia de Ariana Harwicz”. “Tras analizarlas, la organización decidió no mantener su participación en esta edición, en el marco de los compromisos institucionales de la Universidad de Granada respecto a Palestina y los derechos humanos. Es una decisión exclusivamente organizativa, que no implica una descalificación de la autora ni de su obra, cuya trayectoria literaria respetamos”, agregó.Desde 2024, las universidades de Granada y Jaén suspendieron su colaboración científico-técnica con las universidades israelíes por no condenar la guerra y la violación de derechos humanos en Gaza.

Fuente: La Nación