Charlotte Caniggia: su presente familiar, sus deseos para el futuro y cómo es su vida cuando las cámaras se apagan

Charlotte Caniggia es una verdadera experta en realities. Con 33 años, pasó por innumerables shows televisivos, cosechando la simpatía de un público que la sigue con atención. En una charla con LA NACION, la hija de Claudio Caniggia y Mariana Nannis reflexiona no solo sobre su carrera, sino también sobre su familia, sus deseos junto a su pareja y qué significa la exposición y la fama cuando las cámaras se apagan. -¿Cómo te estás recuperando en estas primeras horas fuera de la casa de Gran Hermano?-Estoy muy cansada. ¡Tengo muchas ganas de comer una hamburguesa con papas! (risas)-¿En qué se diferencia GH del resto de los realities de los que participaste?-En este caso, a mí me costó mucho adaptarme a una casa que ya había empezado, en la que ya había grupos muy divididos y cerrados. Ya no querían charlar con nadie, todos estaban muy a la defensiva. En este reality la gente era muy conflictiva e iba mucho al choque. No me gustó mucho eso porque normalmente en otros programas son más tranquilos. Yo estuve en un reality en España hace muchos años, que era Gran Hermano VIP, y ahí la gente se peleaba pero igual era todo mucho más tranquilo y la casa era más llevadera. Esto de acá fue un loco. -Vos estás acostumbrada a la exposición, ¿cómo ves a los chicos más jóvenes en el manejo de la vidriera que significa Gran Hermano?-No sé, para mí es todo muy distinto porque mi papá era futbolista y mi mamá también era famosa. Yo nací en una familia de gente famosa. Debe ser raro para estos chicos salir a la calle y que la gente les pida fotos, aunque supongo que les debe gustar porque sino no hubiesen entrado en el reality. -¿Cómo sos cuando no estás bajo la mirada del público?-Yo soy así, igual, claro que quizás no me disfrazo ni ando como una loca con pelucas. Soy más tranquila, pero al estar en un reality una debe generar contenido. Estar activa es parte del show, y hay que estar haciendo cosas constantemente. Quizás en mi casa soy más tranquila, veo una película, leo una novela, estoy en silencio. Esas cosas en un reality no podés hacer porque sino te rajan. -¿Te preocupa dejar de ser famosa?-Estos últimos dos años me dediqué a las redes. Durante ese período no participé de ningún reality, me alejé. Y eso no me molesta porque en otros países no soy una persona famosa, soy una persona común, puedo ir por la calle y está todo bien. No me afecta para nada. Y me gusta también hacer las cosas que hace todo el mundo, caminar por una ciudad. En otros lugares lo hago y quizás acá no puedo pero aprovecho y, cuando tengo tiempo, viajo. -¿Sentís que actualmente hay mucha gente que quiere ser famosa por el solo hecho de ser famosa?-Las redes sociales abrieron mucho el panorama. Hoy en día cualquier persona puede ser famosa, se pueden hacer virales en Tik Tok o Instagram, y hasta pueden laburar de eso. No necesariamente tienen que ir a un programa de televisión, incluso pueden hacerlo desde sus casas. Si tenés la suerte de hacerte viral y “pegarla”, ya está, y me parece perfecto. El mundo está cambiando y está muy bien. Hay mucho famoso. Debido a las redes sociales, no es tan exclusivo ser famoso hoy en día.-¿A quién llamaste primero cuando saliste de la casa de GH? -Ayer me llamó Tomy, mi amigo que entró al Congelados; él es productor de tele, y tuvimos una charla re linda. Y con mi hermano no pude hablar todavía porque está en otro reality ahora mismo y no puede tener contacto. -¿De tu sobrina sabés algo?-Sí, divina. Siempre la veo, y ahora la vi en las redes. Antes de entrar las vi a mis dos sobrinas. Yo las amo y me encanta ser tía. Este tema con mi pareja lo hablamos, nos encantaría en algún momento tener hijos. Pero no ya mismo, es para más adelante. -Ser tía te genera algo relacionado a disfrutar de la familia, ¿no? -Sí, es re lindo. Y calculo que ser madre debe ser mucho más lindo. Ya me tocará, por ahora estoy tranquila. -¿Cómo están las cosas con tu mamá y tu papá?-Muy bien, mucho mejor. Ya estamos bien y nos hablamos. Todo anda mucho más tranquilo. Estoy mejor en todo el aspecto relacionado a lo familiar. -¿Te molestó mostrar algo en Gran Hermano que no hubieses querido que se viera? -No, yo soy así como me ven. Quizás me faltó pelear un poco más, la verdad es que estuve mucho más tranqui, siento que sí me faltó eso. Lo que hago en otros shows es que picanteo, me peleo, pero acá como hay que convivir con estas personas, al otro día hay que verles la cara a la mañana (risas). Entonces me dije “mejor no peleo todo el tiempo”. La gente tiene un concepto de mí medio equivocado, porque me veían en el “Bailando” que peleaba todo el tiempo, pero en la vida no peleo con nadie. A mí no me gusta el conflicto, pero como me dedico a hacer realities, ahí tengo que ser conflictiva. Yo siento que ante tanto conflicto que había en la casa, yo pude ir por otro lado que era más el de la diversión, más como soy yo.-¿Sos de mirar tus apariciones televisivas del pasado?-Sí, las miro, claro.-En todos estos años, ¿en qué sentiste que cambiaste para bien y para mal?-Siempre fui yo, pero en distintas etapas. Arranqué a los 20 y tengo 33 años, entonces fui cambiando, madurando como persona. Te pasan cosas, los pensamientos cambian, los hábitos, la vida. Pero siento que siempre fui yo. -¿Qué dirías si una persona opina que tenés una imagen frívola?-A mí no me importa para nada, total yo soy feliz. No te tiene que importar lo que la gente va a decir de vos. Siempre va a haber gente que te va a querer y gente que te va a odiar o criticar. Siento que uno siempre tiene que ser uno mismo y ser feliz. Así que si sos feliz, ¿qué te importa? -¿Te afecta el hate?-No me jode porque yo no genero ni tengo hate. No sería mi caso, no me suele pasar. A veces tengo uno o dos mensajes en contra, pero no soy una persona a quien la gente le mande hate. La gente es muy amorosa conmigo, son súper empáticos, me tiran muy buena onda.

Fuente: La Nación