Un Niño paradójico: En plena fase cálida, al trigo de la zona núcleo le empieza a faltar agua y ya hay 160 mil hectáreas en condición regular

El trigo comienza a sentir la falta de agua en la región núcleo, justo cuando buena parte de los lotes se acerca al período crítico en el que se define una porción importante del rendimiento. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) arrojó ya hay 160.000 hectáreas en condición regular, equivalentes al 10% del área implantada en la región.
El escenario responde a un septiembre que, hasta ahora, viene dejando lluvias por debajo de los valores habituales. De acuerdo con la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, en lo que va del mes se acumularon entre 5 y 35 milímetros, mientras que los registros históricos para todo septiembre oscilan entre 30 y 70 milímetros, con valores que aumentan de oeste a este.
A medida que pasan los días sin aportes importantes, las reservas de agua en los suelos continúan retrocediendo y el cultivo empieza a acusar recibo. Algo de esto también había adelantado la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), quien alertó que predominaban los procesos de desecamiento en los lotes de trigo y el déficit hídrico comenzaba a extenderse por distintas regiones productivas.

La situación contrasta con la de un año atrás. Por entonces había unas 55.000 hectáreas de trigo en condición regular, aunque el problema era exactamente el contrario: los excesos hídricos. En la campaña actual, además del 10% regular, el relevamiento de la BCR ubica al 25% de los lotes en condición buena, al 50% como muy buenos y al 15% como excelentes.
De todos modos, el deterioro que observa la entidad rosarina todavía aparece concentrado regionalmente y no se refleja con la misma intensidad en el panorama nacional. Según el último Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), el 89% del área argentina implantada con trigo mantiene una condición hídrica entre adecuada y óptima, mientras que el 95,9% de los lotes se encuentra en estado normal a excelente.
Incluso sobre las zonas núcleo, la Bolsa porteña relevó lotes que avanzan de macollaje a encañazón con buena disponibilidad de agua. La diferencia con el diagnóstico de la BCR puede responder tanto al alcance geográfico como a la metodología y al momento de los relevamientos, por lo que ambos informes permiten observar un escenario todavía favorable a escala general, pero con señales de deterioro en sectores puntuales.
¿A qué hora llega el famoso Súper Niño? A la espera de las lluvias prometidas, hay regiones agrícolas que empiezan a mostrar signos de desecamiento

La necesidad de lluvias cobra mayor importancia porque el trigo avanza rápidamente en su ciclo. Según la BCR, el 52% de los cuadros de la región núcleo ya se encuentra encañando, otro 42% sigue en macollaje, el 5% está desplegando la hoja bandera y un 1%, localizado principalmente en el sudeste de Córdoba y el centro-sur de Santa Fe, ya tiene la espiga embuchada.
A nivel nacional, la Bolsa de Cereales ubicó al 53% del trigo todavía en macollaje y al 41% en encañazón, con NOA y NEA como las regiones más adelantadas. La entidad señaló además que el invierno cálido y con pocas horas de frío introduce cierta incertidumbre sobre los rendimientos que finalmente pueda alcanzar el cultivo.
En algunas zonas núcleo, el déficit hídrico incluso comenzó a dejar señales visibles. En Marcos Juárez se observa amarillamiento de plantas, mientras que en Carlos Pellegrini aparecen síntomas en las hojas inferiores asociados a una menor absorción de nitrógeno.

A la falta de agua se sumaron, además, los efectos de las bajas temperaturas. Los técnicos relevados por la BCR reportaron daños foliares por heladas en Bigand, con distinta intensidad según la variedad y el nivel de fertilización. En General Villegas, en tanto, los lotes más adelantados aparecen “bastante golpeados” y en algunos casos presentan hojas bandera quemadas.
La preocupación aumenta hacia el inicio de la espigazón. En María Susana, por ejemplo, los especialistas advirtieron que tanto la ausencia de precipitaciones como la posibilidad de nuevas heladas tardías empiezan, a partir de esta etapa, a tener capacidad para modificar el potencial de rendimiento.
Las heladas también fueron registradas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires tanto en los núcleos agrícolas como hacia el sur, aunque su relevamiento no señala por ahora un deterioro generalizado del cultivo por ese fenómeno.

Por ahora, las enfermedades aportan algo de alivio. La BCR señaló que la mancha amarilla se mantiene contenida en buena parte de la región, aunque en distintos puntos comenzaron o están previstas aplicaciones de fungicidas para proteger la hoja bandera. La Bolsa de Cereales también relevó una generalización de tratamientos preventivos, principalmente contra mancha amarilla y roya.
El pronóstico tampoco asegura una recomposición generalizada de las reservas. Según consignó la BCR, para los próximos días se espera primero un aumento de las temperaturas y luego el avance de un frente frío. El consultor Alfredo Elorriaga indicó que las precipitaciones previstas serían, por el momento, poco generalizadas y de moderado volumen.
La falta de humedad también empieza a hacerse sentir en el maíz. La siembra 2026/27 ya cubrió unas 970.000 hectáreas en la región núcleo, cerca del 40% del área prevista, luego de avanzar sobre 470.000 hectáreas en una semana. Sin embargo, en algunos sectores las labores comenzaron a frenarse por la escasez de agua superficial necesaria para implantar los lotes.

Fuente: Bichos de Campo