Mató a golpes y hachazos al hombre que cuidaba: la condenaron a prisión perpetua

CÓRDOBA. La Justicia condenó a una mujer de 60 años a prisión perpetua por asesinar a un hombre mayor al que cuidaba. El crimen se produjo en Capilla del Monte, en el norte del Valle de Punilla, hace poco más de un año.Sandra Leonor Videla asesinó a Ángel Edmundo Pobeda, de 68 años, quien hace una década llegó con su esposa a vivir a las sierras cordobesas en busca de tranquilidad. La esposa de Pobeda había fallecido y el hombre había sufrido un ACV. Cuando todavía estaban juntos, Videla empezó a cuidarlos y a ayudarlos con las tareas de la casa. Les dijo que era asistente terapéutica, pero no era verdad.Videla era de San Francisco, en el sudeste de Córdoba; allí gestionaba una agencia de modelos, pero se mudó al Valle de Punilla sin dar explicaciones. No tenía ningún tipo de antecedentes penales.Darío Diale, abogado querellante, explicó que durante el juicio quedó acreditado que Videla no tenía formación para desempeñarse como profesional. “Por medio de un engaño, haciéndose pasar por asistente terapéutica —condición que quedó acreditado que jamás hizo un curso—, se ganó la confianza de Ángel Pobeda”, dijo.El jurado popular y los jueces consideraron que el móvil fue económico y que Videla buscaba quedarse con la casa de la víctima. El matrimonio tenía hijos en Buenos Aires; siempre estuvieron en contacto.El hombre fue asesinado entre las 15 y las 16 del 21 de marzo de 2025. Videla pasó varias horas intentando borrar los rastros de lo ocurrido. “Durante 6 horas se encargó de limpiar la escena del hecho: desvestir a la víctima, limpiar la casa con lavandina, sacar las manchas de sangre”, indicó el abogado.Fueron tantos los golpes y los hachazos que recibió Pobeda que ni siquiera el forense pudo cuantificarlos.Después de limpiar la vivienda, la mujer envolvió el cuerpo con una media sombra verde y comenzó a arrastrarlo con la intención de ocultarlo en un terreno baldío ubicado enfrente de la casa.Un matrimonio vecino pasó en auto y observó que alguien trasladaba un bulto. Los testigos llamaron a la policía y explicaron que habían visto a esa misma persona ingresar a una vivienda.La policía llegó hasta el domicilio y entrevistó a Videla, quien inicialmente aseguró que vivía sola con sus dos perros y su gato. Más tarde, ante la llegada del personal de Investigaciones, dio otra explicación sobre la ausencia de Pobeda, el verdadero dueño de casa.“Yo les voy a decir la verdad: Ángel se fue con un arma a pedirle que rindiera cuentas a un herrero que le hizo mal un trabajo”, dijo la mujer. Con el avance de la investigación, Videla quedó detenida ese mismo día. Finalmente, la Cámara del Crimen de Cruz del Eje la condenó a prisión perpetua por homicidio calificado por alevosía.

Fuente: La Nación