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El aviso de la DEA, un agente revelador y una entrega vigilada: los secretos detrás de un secuestro histórico de droga
El aviso de la agencia antidrogas de los Estados Unidos que puso en alerta a los investigadores argentinos llegó a mediados de febrero pasado. El informe de la DEA recibido por detectives de la División Operaciones Federales de la Policía Federal Argentina advertía sobre la actividad de una organización narcocriminal mexicana que planeaba introducir en el país, por vía marítima, 300 kilos de metanfetamina.Tras casi siete meses de investigación, que incluyó la intervención de un “agente revelador”, la sustitución de estupefacientes por una sustancia inocua y una entrega vigilada de la camioneta donde había sido escondida, detectives de la PFA y personal de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) secuestraron en el puerto de Zárate 52 kilos de metilendioximetanfetamina (MDMA), sustancia base de la droga conocida como éxtasis.“Histórico: el mayor secuestro de drogas sintéticas de la historia” argentina, lo definió la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. Con la sustancia decomisada se podrían haber fabricado 1.000.000 de pastillas de éxtasis, cuya venta unitaria reportaría una ganancia superior a los 16 millones de dólares, o más de 25.000 millones de pesos, según estimaciones oficiales.La investigación tiene tres sospechosos detenidos: un argentino, un mexicano y un venezolano, arrestados en las últimas horas por orden del juez en lo Penal Económico Gustavo Meirovich tras un pedido del Ministerio Público, representado por el fiscal Emilio Guerberoff y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), conducida por el fiscal federal Diego Iglesias, a cargo de la pesquisa.La investigación tiene un prófugo: se trata de un ciudadano mexicano conocido por el apodo de Buen Rostro, sobre quien pesa una orden de captura internacional.Además, en las últimas horas, el fiscal Guerberoff y el ayudante fiscal de la Procunar Ezequiel Coscia le solicitaron al juez Meirovich las detenciones de otros dos sospechosos.La MDMA secuestrada por los investigadores estaba oculta en una camioneta marca Opel que había sido importada desde Bélgica.“La droga fue descubierta en el tanque de combustible, el chasis y los asientos de la camioneta. Su valor en el mercado ilegal asciende a 2.340.000 dólares”, dijeron fuentes judiciales.Si bien el informe de la DEA que puso en alerta a los investigadores data de febrero pasado, la investigación de los detectives policiales y judiciales argentinos determinó que la sustancia estupefaciente había llegado al puerto de Zárate en octubre pasado, proveniente de la terminal marítima de Amberes, Bélgica, de donde había salido un mes antes.Una camioneta importada desde Bélgica escondía un droga para fabricar 1.000.000 de pastillas de éxtasis“Las charlas que logró mantener el agente revelador con los sospechosos, con el tiempo, nos fueron orientando hacia el puerto de Zárate. No sabemos por qué demoraron casi un año en ir a retirar la carga [que ya había sido reemplazada por una sustancia inocua]. La sospecha, a partir de las pruebas reunidas, es que habían perdido el contacto para retirarla”, dijo un detective que participa de la investigación.Según se desprende del expediente judicial, el agente revelador logró entablar comunicación con los integrantes de la banda por medio de Signal, una aplicación de mensajería que permite comunicaciones cifradas de extremo a extremo, lo que impide que terceros accedan a los mensajes o llamadas.El agente revelador fue autorizado por las autoridades judiciales a “participar de posibles reuniones presenciales, con el objeto de recabar mayores precisiones acerca de la operación ilícita”. Tras una serie de intercambios de chats, el “espía” logró juntarse con Buen Rostro y con Ángel Reynaldo Guerra, un salteño que vivió tiempo atrás en Playa del Carmen, en la Riviera Maya mexicana, donde habría conocido a los narcos.En el encuentro, según dijeron a LA NACION fuentes del caso, Buen Rostro contó que quería traer a la Argentina metanfetamina disimulada dentro de un contenedor de productos medicinales para cirugías.En un primer momento, como Guerra tuvo un rol pasivo en esa reunión, los investigadores creyeron que podía ser el “culata” o encargado de seguridad de Buen Rostro. Después se supo, por la activación de su teléfono celular, que residía en Salta.Según pudieron reconstruir los detectives policiales, la intención de Buen Rostro era retirar la camioneta Opel y llevarla a un taller mecánico del barrio porteño de Villa Urquiza para desarmarla y retirar la carga oculta, pero tuvo problemas logísticos y ese plan fracasó. Entonces, según la Policía Federal, entró a “jugar” el agente revelador, que hizo las veces de “facilitador logístico” para lograr infiltrarse en la banda.Los acontecimientos comenzaron a precipitarse el 2 de este mes, cuando el “infiltrado” recibió un mensaje por Signal de Buen Rostro en el que le avisaba que estaba en Países Bajos y le pedía colaboración para retirar una furgoneta que había despachado desde Bélgica y que estaba en el puerto de Zárate. Se trataba de una camioneta Opel Combo.Efectivamente, los investigadores pudieron confirmar que Buen Rostro (cuya identidad se mantiene en reserva) viajó desde México hacia los Países Bajos el 26 de agosto pasado.Buen Rostro le dijo al agente revelador que había perdido contacto con la persona que se tenía que encargar de retirar el vehículo del área aduanera de Zárate. Y un socio del mexicano le comentó al “infiltrado” que en esa furgoneta había 20 kilos de MDMA en pequeños paquetes ocultos en el tanque de combustible; como garantía de su colaboración, le pidió que filmara un video en el momento en que sacara la carga escondida. Finalmente resultó ser que había otros 32 kilos de la misma sustancia.Cuando recibió el mensaje de Buen Rostro y de su socio para retirar el vehículo, el “infiltrado” les comentó que no podía hacer nada respecto de la camioneta, pero sí tenía los contactos para lograr sacar la carga ilícita; agregó que se la podía entregar a la persona que la organización enviara a la zona portuaria para recibirla. Era una trampa.En las siguientes comunicaciones, Buen Rostro le dijo al agente revelador que quien iría al puerto sería Guerra. Pero como estaba en Salta —donde finalmente fue detenido— enviaron a otro colaborador.Otro de los sospechosos, identificado como Luis Enrique Corona Ortiz, de nacionalidad mexicana, fue detenido en un departamento de Palermo donde se alojaba. La Policía Federal informó, en un comunicado, que se trata de “un hombre acusado de representar un cártel mexicano”. La presunción es que se trataría de un personero del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuyo jefe histórico, Nemesio Oseguera Cervantes, el Moncho, fue abatido en febrero de este año en un operativo especial del Ejército de México. La camioneta finalmente fue retirada del puerto de Zárate. Los detectives policiales le habían colocado un GPS y anteayer fue interceptada cuando circulaba por Palermo. El conductor, Edwin Wladimir Ríos Soto, de nacionalidad venezolana, fue detenido.Respecto de Buen Rostro, la PFA informó que “es oriundo de la ciudad mexicana de Zapopan, en el Estado de Jalisco, región donde funcionó el reconocido Cártel de Guadalajara durante las décadas del 70 y del 80; cabe destacar que actualmente dicha zona se constituye como un punto central de finanzas, operaciones y lavado de dinero para el denominado Cártel de Jalisco Nueva Generación”.En cuanto al operativo, a cargo de detectives de la División Operaciones Federales de la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico, en coordinación con el Departamento Federal de Investigaciones (DFI), ambas dependencias de la PFA, se informó que Corona Ortiz estuvo en la Zona de Resguardo de ARCA en Zárate para verificar que estuviera la camioneta importada que pretendía llevar al taller mecánico de Villa Urquiza para desarmarla y recuperar la carga clandestina.Pero esa carga ya había sido detectada por las autoridades, gracias al dato de la DEA, canalizado a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de la Embajada de los Estados Unidos. Personal de la Dirección de Narcotráfico de la ARCA ubicó la camioneta Opel Cargo y la revisó. Sometida la furgoneta a la acción del escáner móvil, las imágenes revelaron anomalías; primero se accedió al tanque de combustible a través de la parte posterior de la caja de carga y aparecieron 38 botellas plásticas que contenían una sustancia sólida granulada y cristalina. El Juzgado avaló la ampliación de la requisa: al desmontar los paneles laterales internos y las puertas del vehículo se encontraron otros 49 bultos rectangulares, envueltos en nylon y cinta adhesiva negra, que totalizaban otros 32 kilos de la misma sustancia. La Justicia ordenó reemplazar la droga por un sucedáneo e instalar un dispositivo de rastreo satelital en la camioneta para poder seguirla una vez que el mexicano se la llevara, luego de que “un emisario venezolano otorgara un adelanto en efectivo bajo el sistema financiero informal Hawala”, un método de intercambio de pagos y divisas que no necesita de la transferencia internacional del dinero (que se hace a través de intermediarios físicos conocidos como hawaladares), lo que dificulta el rastreo de los movimientos de fondos. El resto es historia.HISTÓRICO: EL MAYOR SECUESTRO DE DROGAS SINTÉTICAS DE LA HISTORIA ARGENTINAIncautamos 52 kilos de MDMA de máxima pureza. Con eso podían fabricar cerca de un millón de pastillas de éxtasis por un valor de 25 mil millones de pesos.La DEA nos alertó sobre una organización… pic.twitter.com/ocs7S7ucol— Alejandra Monteoliva (@AleMonteoliva) September 16, 2026
Fuente: La Nación