Economía
El PBI se contrajo 0,6% en el segundo trimestre, con fuertes caídas en el consumo y la inversión
La economía argentina cayó 0,6% en el segundo trimestre del año frente a los primeros tres meses de 2026, afectada por el fuerte retroceso del consumo y la inversión, que acumuló cinco trimestres consecutivos de baja mientras se mantiene en un nivel similar al de la salida de la pandemia. El dato, difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), mostró un freno de la actividad después de que el PBI había crecido 0,7% entre enero y marzo.El deterioro se observó en prácticamente todos los componentes de la demanda interna: el consumo privado cayó 2,4% respecto del trimestre anterior, mientras que el consumo público retrocedió 2,3% y la formación bruta de capital fijo —la medida que refleja la inversión— disminuyó 0,8%. Las exportaciones fueron la excepción: avanzaron 2,5%. Las importaciones, por su parte, bajaron 3,5%.La fotografía cambia parcialmente cuando la comparación se realiza contra el mismo período de 2025. El PBI creció 2% interanual y acumuló una expansión del 2,2% durante el primer semestre. Sin embargo, también allí apareció con fuerza el deterioro de la inversión: la formación bruta de capital fijo se desplomó 11,1% interanual. El consumo privado apenas avanzó 0,4%, mientras que el público cayó 4,1%. En sentido contrario, las exportaciones crecieron 13,7%.La caída interanual de la inversión estuvo explicada principalmente por el retroceso de 15,2% en maquinaria y equipo y de 22,1% en equipo de transporte. La inversión en construcciones, en tanto, disminuyó 0,1%, mientras que el rubro de otras construcciones cayó 8,2%.Por sectores, el desempeño también fue heterogéneo, con una ratificación del rezago en sectores vinculados a la demanda interna. La industria manufacturera cayó 2,1% interanual, mientras que la administración pública retrocedió 1,4%. En cambio, la explotación de minas y canteras (incluye a la explotación de hidrocarburos) creció 16,4%, el agro avanzó 6,9% y la pesca registró un salto de 44,7%. La construcción mostró una variación positiva de apenas 0,2% y el comercio se mantuvo sin cambios.El ministro de Economía, Luis Caputo, puso el foco en la comparación interanual: destacó que el PBI acumuló un crecimiento de 2,2% en el primer semestre, que 13 de los 16 sectores relevados mostraron avances frente a un año atrás y que las exportaciones crecieron 13,7%. También resaltó que la tendencia-ciclo subió 0,8% y alcanzó un nuevo máximo histórico, aunque consignó que la medición desestacionalizada cayó 0,6% frente al primer trimestre.Sebastián Menescaldi, director adjunto de Eco Go, señaló que el segundo trimestre mostró “un desempeño débil de la economía”, explicado principalmente por la fuerte caída del consumo privado. Como contrapeso, destacó el crecimiento de las exportaciones y la baja de las importaciones, que evitó una contracción todavía mayor del PBI.El economista puso especial atención en la inversión. Aunque en términos desestacionalizados retrocedió 0,8% frente al primer trimestre, en la comparación interanual se desplomó 11,1%. Menescaldi destacó que, en el margen, el ritmo de caída comenzó a moderarse, pero advirtió que el nivel continúa siendo muy bajo. “La inversión hoy se sitúa en mínimos parecidos a los de la salida de la pandemia”, afirmó.Para Menescaldi, ese comportamiento representa uno de los principales interrogantes del programa económico. “La inversión es pensar hacia adelante, empezar a aumentar tu oferta y tu capacidad productiva, y que todavía no crezca denota un problema, al menos en las expectativas”, sostuvo. Y agregó que allí estará una de las claves para el Gobierno en los próximos meses.Eco Go, además, prevé un segundo semestre débil. Según Menescaldi, el resultado conocido este jueves deja un arrastre estadístico cercano al 1,3% para 2026 y anticipó que julio probablemente arroje una caída importante. Con ese escenario, estimó que el crecimiento del PBI podría terminar el año en torno al 1,5%, aun suponiendo cierta recuperación hacia los últimos meses.En el proyecto de Presupuesto 2027 presentado esta semana, el Gobierno estimó que la economía terminará 2026 con un crecimiento promedio del 3%, una desaceleración frente al 4,5% de 2025 y respecto a lo que esperaban en el equipo económico a principios de año.Según esos supuestos, el consumo privado avanzaría 3,1% y las exportaciones 7,7%, mientras que la inversión caería 2,1% y el consumo público retrocedería 2%; las importaciones, en tanto, apenas crecerían 1%. Para 2027, año electoral, el escenario oficial supone una aceleración del PBI al 4%, apoyada principalmente en un fuerte rebote de la inversión —principal factor que prevé el Gobierno—, que crecería 9,2%, y en una nueva expansión de las exportaciones, del 8,5%. El consumo privado avanzaría 3,4%, el público volvería a terreno positivo con una suba de 0,6% y las importaciones aumentarían 8,2%.
Fuente: La Nación