Un informe confirma que el cambio climático fue un “factor desestabilizador” en la catástrofe en Nepal

KATMANDÚ.- El cambio climático provocado por el ser humano fue un “factor desestabilizador” dentro de una serie de razones que llevaron a que se produjeran las inundaciones catastróficas en todo Nepal, según un estudio publicado el jueves.El reporte de World Weather Attribution, una red de científicos que calcula el impacto del cambio climático en fenómenos meteorológicos extremos, advirtió que el cambio climático adelgazó los glaciares y descongeló el permafrost de montaña, lo que probablemente ayudó a desestabilizar la ladera del Himalaya que colapsó el mes pasado en Nepal.Más de 1300 personas murieron y más de 5000 siguen desaparecidas después de que una enorme sección de roca y el glaciar que la cubría colapsaran cerca de la frontera de Nepal con China. El torrente resultante de agua, hielo, rocas y sedimentos arrasó comunidades a lo largo del corredor del río Trishuli y causó daños por miles de millones de dólares.Científicos del clima señalaron que, en todo el Himalaya, el aumento de las temperaturas está haciendo que los glaciares retrocedan y está descongelando el suelo permanentemente helado que ayuda a mantener unida la roca montañosa fracturada. Eso significa que el cambio climático puede alterar no solo peligros meteorológicos como el calor y las lluvias intensas, sino también la estabilidad de las propias montañas, lo que amenaza a comunidades concentradas en estrechos valles fluviales situados más abajo.El análisis no determinó si el colapso habría ocurrido sin el cambio climático, causado principalmente por la liberación de gases de efecto invernadero cuando se queman combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón. Sin embargo, los investigadores concluyeron que el calentamiento intensificó varios procesos que, durante décadas, hicieron que la ladera fuera menos estable.El reporte concluyó que uno de los cambios más claros vinculados directamente al cambio climático fue el aumento de la altitud del umbral de congelación. El calentamiento global ha elevado la altitud a la que el suelo permanece congelado de forma constante en aproximadamente 100 metros por década. Esto expone la roca a altitudes cada vez mayores a períodos más largos por encima del punto de congelación, descongela el permafrost y provoca grietas dentro del hielo, lo que en última instancia debilita la pared rocosa bajo el hielo.Además, el análisis del World Weather Attribution indicó que el cambio climático no fue la única causa del desastre del 25 de agosto, también lo fue un gran terremoto en Nepal en 2015, que pudo haber debilitado la roca años antes del colapso.“Este desastre no fue un fenómeno meteorológico extremo, pero las huellas del cambio climático siguen siendo claras en los cambios a largo plazo”, indicó en un comunicado de prensa Ben Clarke, investigador climático del Imperial College London que trabajó en el análisis.Jakob Steiner, geocientífico de la Universidad de Graz que trabaja en la región del Himalaya desde 2006, comentó que los instrumentos de monitoreo alrededor de los 5000 metros muestran ahora que algunas rocas y suelos ya no permanecen congelados durante todo el año.“Esto significa que el suelo que estuvo bajo el hielo durante cientos y miles de años ahora está quedando expuesto”, explicó.El informe determinó que el retroceso de los glaciares fue otra fuerza desestabilizadora.Los glaciares de la región han estado perdiendo masa durante décadas a un ritmo equivalente a más de medio metro de adelgazamiento cada año, según el informe. El glaciar Langtang Lirung, ubicado en la región donde ocurrió el desastre el mes pasado, ha retrocedido cerca de medio kilómetro desde la década de 1990, dejando al descubierto roca que antes estaba cubierta por hielo.La región del Himalaya contiene el mayor volumen de nieve y hielo fuera de las regiones polares. Más de 63.000 glaciares en el área alimentan al menos 10 grandes sistemas fluviales asiáticos y sostienen la seguridad alimentaria, hídrica y energética, así como los medios de vida, de miles de millones de personas. Sin embargo, diversos estudios han concluido que alrededor del 78% del área glaciar, ubicada entre 4500 y 6000 metros sobre el nivel del mar, está muy expuesta al calentamiento global.Informes de las Naciones Unidas determinaron que, entre 2000 y 2019, los glaciares perdieron 267.000 millones de toneladas de hielo por año, una cifra aproximadamente equivalente a la masa de 46.500 Grandes Pirámides de Guiza.A medida que los glaciares se reducen, pueden eliminar presión que ayudaba a sostener paredes rocosas adyacentes, además de producir agua adicional por deshielo.Las semanas previas al colapso del 26 de agosto también fueron inusualmente cálidas. Este año se registraron las temperaturas más cálidas para los meses julio y agosto documentadas en la zona, según el análisis.Agencia AP

Fuente: La Nación