Invertirán US$2200 millones para que llegue el gas de Vaca Muerta al norte argentino

El invierno pasado dejó en evidencia una paradoja. La Argentina tiene en Vaca Muerta una de las mayores reservas de gas no convencional del mundo, pero una parte de su industria se quedó sin suministro en los días más fríos del año, cuando el gas natural licuado (GNL) importado llegó a US$26 el millón de BTU, más de cinco veces lo que cuesta la producción nacional. El problema no era de producción, sino de transporte, porque los gasoductos no alcanzan para llevar el gas neuquino al centro y al norte del país.TGN, la transportista que opera los gasoductos Norte y Centro Oeste, anunció hoy un proyecto para resolver ese cuello de botella. Se trata del gasoducto Manuel Belgrano, de 753 kilómetros entre Tratayén, en Neuquén, y La Carlota, en Córdoba, que demandará una inversión de US$1500 millones. Con las obras complementarias sobre su red actual, el desembolso total llegará a US$2200 millones.La traza atravesará cinco provincias —Neuquén, Río Negro, La Pampa, San Luis y Córdoba— y tendrá dos tramos. Los primeros 278 kilómetros serán de 36 pulgadas de diámetro y los 475 restantes, de 30 pulgadas. La capacidad inicial será de unos 13 millones de metros cúbicos diarios (m3/d), calculada en función de la demanda de industrias, centrales eléctricas y exportaciones a países vecinos. Las obras comenzarían en abril de 2027 y la puesta en funcionamiento está prevista para abril de 2029.Las obras complementarias incluyen 147 kilómetros de loops (tramos paralelos al ducto existente) de 30 pulgadas en Córdoba, Santa Fe, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán, y hasta 71.000 HP de potencia adicional en cinco plantas compresoras. Con eso, el sistema de TGN sumará hasta 14 millones de m3/d de capacidad. El proyecto contempla, además, una nueva planta compresora en Tratayén.Según la compañía, la obra permitirá reducir en US$700 millones anuales las importaciones de GNL y gasoil, y abrirá exportaciones de gas a países vecinos por unos US$450 millones por año. En su pico de actividad, las obras emplearán a 2000 personas.“El Gasoducto Manuel Belgrano es el resultado de un objetivo estratégico que apunta a dar una solución concreta al déficit que viene padeciendo un amplio sector de nuestra geografía”, señaló Horacio Pizarro, CEO de TGN. La empresa está controlada por Gasinvest, sociedad integrada en partes iguales por Tecpetrol –del Grupo Techint) y la Compañía General de Combustibles (CGC) –de la familia Eurnekian–, que posee el 56% del capital.A fines de septiembre, la empresa convocará a un concurso de capacidad para el nuevo gasoducto y, luego, a un concurso abierto en su sistema actual. Las ofertas de ambas instancias se presentarán y adjudicarán a fines de noviembre. TGN también pedirá al Ministerio de Economía la adhesión del proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).La obra llega después de un invierno complicado para la industria. El Gobierno decidió que el sector absorbiera el sobrecosto del GNL importado, que pasó de unos US$11 a US$26 el millón de BTU por la guerra en Medio Oriente, frente a los US$4,5 que venía pagando. La ampliación del gasoducto Perito Moreno —antes Néstor Kirchner—, que TGS tendría lista para el invierno de 2027, reducirá a la mitad los buques de GNL importados (de 23 a 11), pero no resuelve el abastecimiento de Córdoba, el NOA y el Litoral.El gasoducto de TGN se suma a una larga lista de proyectos de infraestructura que buscan destrabar el crecimiento de Vaca Muerta. El más avanzado es el oleoducto VMOS, de 437 kilómetros y US$3000 millones, que permitirá exportar hasta 550.000 barriles diarios desde la costa de Río Negro. TGS, por su parte, amplía el gasoducto Perito Moreno con una inversión de US$700 millones, y avanza con otro proyecto de US$3000 millones para exportar líquidos del gas. En el negocio del GNL, Southern Energy (SESA) construye un gasoducto de 471 kilómetros hasta el Golfo San Matías por US$1300 millones, mientras que el consorcio de YPF, Eni y XRG ya adjudicó el suyo, a la espera de la decisión final de inversión. A esto se suma la ampliación ya terminada de Oldelval, que llevó a 540.000 barriles diarios la capacidad del oleoducto hacia Bahía Blanca.

Fuente: La Nación