Los eSports se expanden en el movimiento olímpico, pero generan debate: ¿Son un deporte o no?

ROSARIO.– La escena puede parecer salida de un libro de H.G. Wells o de Philip Dick. Pero no tiene nada de ciencia ficción. La hinchada cantaba “Vamos, vamos selección; hoy te vinimos a alentar…” Cuando un gol en la última jugada del tiempo suplementario selló la victoria argentina, el estadio explotó. Lo particular es que frente a sus ojos no transcurría una escena real, sino una pantalla gigante, y que los protagonistas no eran las animaciones que esta reflejaba, sino quien los dirigía con el joystick. Como sea, el aliento dio resultado. Daniela Arias le ganó la final a su rival chilena y le dio a la Argentina la primera medalla dorada a la Argentina en la historia de los eSports. En los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 se produjo el estreno de los eSports en el movimiento olímpico en la región. Una alianza no exenta de polémica por la naturaleza de la disciplina, pero que indudablemente está atravesando una expansión de dimensiones nucleares y que promete beneficios mutuos. La primera pregunta que recibieron Arias (oro en EA FC26, fútbol de PlayStation), Bruno Coleff (plata en Assetto Corsa, el simulador de carreras de autos) y Lautaro Zubiría (bronce en FC26 masculino) es por qué habría de considerarse a los eSports como un deporte. “Si vamos a la definición de la RAE, menciona que es una actividad que debe tener reglas claras y estandarizadas, que implique una competencia y que demande preparación y entrenamiento. Y los eSports cumplen con todos estos requisitos”, respondió Alejandro Dupuy, el entrenador de la delegación argentina. Lo cierto es que la emergencia de los eSports en el movimiento olímpico no es algo nuevo. Ya habían estado en los Suramericanos de Asunción 2022 como disciplina de exhibición, forman parte también de otras competencias continentales como los Juegos Asiáticos y los Centroamericanos, y está en ciernes la creación de los Olympic eSport Games bajo la órbita del Comité Olímpico Internacional.“Al margen de la discusión de si es o no un deporte, lo que atrae muchísimo al movimiento olímpico son esos billones de seguidores que hay en los eSports”, explica Mario Cilenti, director ejecutivo de la Odesur y secretario general de la Federación Internacional de eSports, presente en el L2 Arena de Rosario, la sede del evento. Lo ideal es atraer al público de los eSports a los deportes tradicionales para aumentar un poco toda la visibilidad y viceversa, porque también hay muchísimos atletas de alto rendimiento de deportes tradicionales que para desconcentrarse y mantenerse enfocados juegan eSports. Es como que las dos disciplinas conviven”.La primera medallaDe jugar en José C. Paz con sus hermanos a ver quién le hacía menos goles a ganar la primera medalla de oro para la Argentina en la historia de los eSports en los Juegos Suramericanos. Daniela Airas gritó el gol que le dio la victoria 7-6 en el minuto 120 del tercer y definitivo partido de la final (cada duelo se juega al mejor de tres) como si estuviera en medio del Gigante de Arroyito y no el microestadio situado frente a la estación de ómnibus, habitualmente utilizado para recitales. El público que asistió al evento, todos adolescentes, la alentó en la definición, y cuando se aseguró la dorada todo el equipo se acercó a abrazarla. Como en cualquier deporte. “Es muy loco pensar que estamos haciendo historia”, dijo Daniela. “Esto es diferente a todo. He competido muchas veces, pero nunca había representando a mi país. Sentí muchísima responsabilidad. Es una oportunidad única. Nos mentalizamos en que si ganábamos el oro, podíamos dejar una marca. También es una oportunidad de llevar el deporte a otro público, que nos presten atención.”En los primeros tres días de competencia, los eSports en los Suramericanos atrajeron una audiencia de 400.000 espectadores a través de la plataforma Twitch (faltan los números de la jornada de ayer, donde se definieron las competencias de Valorant, un juego de acción). En el microestadio, unos mil adolescentes se acercaron diariamente, atraídos también por la presencia del influencer Spreen el lunes.“En Asia, los eSports ya tienen más audiencia que los deportes tradicionales”, explica Estanislao Díaz, Sports Manager de esta disciplina en los Juegos. “En occidente el fenómeno no para de crecer y la alianza con el olimpismo es un gran paso. El año que viene se va a realizar en Buenos Aires un Major, que es uno de los eventos más convocantes a nivel mundial. Cada vez hay más apoyo de las asociaciones y cada vez está creciendo más.”Los jugadores, agrega, cuentan con entrenador y psicólogo, hay scouts, hay equipos con estructuras, hay “agentes libres” que juegan por su cuenta. “Es un deporte muy mental. Pasa todo muy rápido. Si te enojás o te distraés un segundo después cuesta volver a meterse en el partido, así que es importante tener el apoyo de la gente y del equipo”, explica Daniela. “Entre nosotros nos apoyamos mucho y hablamos de la parte mental”.El entrenamiento no está únicamente en la cabeza. La disciplina, contrariamente al imaginario público, también exige estar bien físicamente. “No requiere un entrenamiento estricto, pero obviamente que la alimentación y estar bien físicamente te hace estar mejor y representa una ventaja. Lo más importante es el sueño”, explica Bruno Coleff, ganador de la medalla de plata en Assetto Corsa. “A los 15 años le dije a mi vieja que quería correr en auto. Me dijo que no, ‘no tenemos los medios’. Llegué a casa y lo primero que hice fue anotarme en una liga y ahí empecé a correr de manera virtual. Desde ese momento supe que era a lo que me iba a dedicar. Ahora estoy empezando a vivir de esto. Soy profesor en la licenciatura de eSports, doy coaching, doy clases particulares a la gente que está aprendiendo.”Aunque no haya ganado una medalla, igualmente meritoria fue la actuación de Paola Chiaraviglio. Prima de los atletas santafesinos, corría en karting hasta que por cuestiones de presupuesto debió abandonar. Se pasó a las carreras virtuales y en estos Juegos fue la única mujer entre los participantes de Assetto Corsa. “Estoy representando a todas las mujeres del país. Es algo único. No tengo palabras”, dice Paola, con la camiseta oficial celeste y blanca, como toda la delegación. “Nunca me lo imaginé. Es un orgullo llevar la bandera argentina.”¿Cuál es el próximo paso en la avanzada de los eSports dentro del olimpismo? “Se creó la Federación Internacional y ya hay 100 federaciones de eSports asociadas y más del 50% ya están reconocidas por los Comités Olímpicos”, cuenta Cilenti. “Es un gran paso porque les da acceso a becas y otras herramientas como tiene cualquier otro deporte tradicional y les permite salir, competir, entrenar, viajar a diferentes competencias. Ese es el próximo gran paso hasta que lleguemos a los Olympic eSports Games.” Si es deporte o no, es algo que seguirá en debate. De lo que no hay dudas es que los eSports no son ciencia ficción. Llegaron al olimpismo, llegaron para quedarse.

Fuente: La Nación Deportes