Economía
Semillas. Avanza una negociación crucial: qué productor no tendrá que pagar por el uso propio
En medio del debate abierto en los últimos meses sobre cómo lograr un reconocimiento a la propiedad intelectual en semillas que permita la llegada de nuevas tecnologías, la Mesa de Trabajo Técnico sobre la ley de semillas, donde están sentadas entidades de la Mesa de Enlace y la industria semillera, acordaron continuar la discusión sobre qué productores quedarán exceptuados del pago por el uso propio que hoy es gratuito por ley.Si bien, según pudo reconstruir LA NACION, todavía no hay un acuerdo que permita decir que las partes han convenido llegar a un entendimiento total para resolver este conflicto que en los hechos viene de los últimos 20 años, el paso dado hoy refleja esa voluntad. En rigor, la ley actual es de 1973, cuando la soja apenas despuntaba y ni siquiera había biotecnología agrícola. Polémica: se fue con casi $110 millones cuando lo despidieron del Enacom y lo contrataron en el INTA al día siguiente“Se realizaron ejercicios concretos sobre las diferentes posturas y escenarios, evaluando alternativas para el uso propio gratuito en el marco de una ley de semillas reformada. Se acuerda continuar trabajando en torno a la figura, las características y los detalles del productor exceptuado del pago por el uso propio”, expresó en un comunicado la Mesa de Enlace tras una reunión de sus técnicos en la materia con la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).Detrás de esa frase, que en realidad quedó en el último párrafo del comunicado, hay varias cosas más. Por un lado, que el modelo original de las 500 hectáreas de libre disponibilidad o libre cobro como tal para los productores que proponía la Mesa de Enlace ya no rige más. La dirigencia rural busca igual algo justo y equilibrado. El primer acuerdo está en avanzar, a través del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA), que funciona en la órbita de ARCA, para usar ese sistema como método de trabajo, no de cálculo. En SISA están los deciles de superficie. Ahora lo que se está pensando con ello es en cuántas hectáreas por cultivo van a ser para la excepción.La discusión tiene a la soja en el centro de la escena, pero también a cultivos de economías regionales como las legumbres. Y es un tema que no solo tiene relevancia para multinacionales de la actividad como Bayer o BASF, sino también para firmas locales como GDM e incluso para el mismo Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que ha trabajado en mejoramiento genético. Sin una actualización de la ley, los programas de mejoramiento en soja en la Argentina se quedaron atrás respecto de Brasil, donde incluso ya hay varias generaciones de una misma tecnología, como Intacta, que combina amplia resistencia para insectos y malezas. También hay otras tecnologías en la oleaginosa a nivel mundial que requerirán un nuevo marco regulatorio.NegociaciónEn el sector se insiste en que, por el momento, el único entendimiento pleno es usar los deciles del SISA como modo de cálculo, un acuerdo de método de trabajo. No hay acuerdo global aún y falta para ello. “Paciencia”, es la palabra que resuena en ambas partes. En esa palabra también está el reconocimiento de que después de años de idas y vueltas e intentos fallidos la negociación ahora es más sólida. Nadie quiere dejar la negociación sabiendo que se trata de un punto clave para la llegada de nuevas inversiones. Hace unos días, por ejemplo, LA NACION contó el interés de la alemana BASF para evaluar nuevas inversiones en su negocio de semillas de soja en el país justamente si se resuelve este tema. En ese marco se juegan la moderación y las palabras, como las del comunicado de la Mesa de Enlace que no son concluyentes porque las mismas entidades tienen que consultar a sus representados. “Hoy tuvo lugar la tercera reunión de la Mesa de Trabajo Técnico sobre la Ley de Semillas, en la sede de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), con la presencia de representantes de la producción y de la industria semillera. Se han construido avances y se valora especialmente lo trabajado en tan poco tiempo”, dijo la agrupación donde están la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria Argentina y Coninagro.Súper Niño: dónde habrá excesos de lluvias, en qué lugares no será grave y qué son las “olitas” que preocupan“Además, se destaca que la construcción de consensos se construye progresivamente y requiere un serio y profundo trabajo profesional e institucional, dada la complejidad del tema y la amplia diversidad de intereses y tipos de actores privados y productivos representados en esta Mesa. Cada avance y discusión requiere validación y consulta con las bases y las empresas involucradas”, concluyó. La negociación seguirá. También espera su resultado el Gobierno, que se comprometió ante los Estados Unidos a enviar al Congreso un proyecto para la aprobación de la adhesión a Upov-91, un tratado internacional que le otorga un mayor reconocimiento a los obtentores por sus derechos en el germoplasma.
Fuente: La Nación