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Por qué es bueno encontrar una lombriz en tu jardín
Al remover la tierra de una planta o trabajar en un cantero, es habitual encontrarse con lombrices moviéndose entre el suelo. Si bien la primera reacción puede ser retirarlas, estos pequeños animales no suelen representar una amenaza para el jardín. Por el contrario, cumplen funciones importantes para mantener la tierra en buenas condiciones.Las lombrices encuentran un ambiente favorable en suelos húmedos y con abundante materia orgánica, de la que obtienen alimento. Por ese motivo, suelen hacerse más visibles después de las lluvias o al remover sectores donde se acumulan hojas y otros restos vegetales.Su presencia, por sí sola, no permite hacer un diagnóstico completo sobre la calidad del suelo, pero en muchos jardines puede ser una señal favorable de actividad biológica y disponibilidad de materia orgánica. Además, mientras avanzan debajo de la superficie, modifican físicamente la tierra y participan en procesos naturales que benefician a las plantas.Al desplazarse, las lombrices excavan pequeños túneles y galerías en el suelo, que modifican su estructura. Estos conductos pueden favorecer la circulación del aire y del agua y contribuir a reducir la compactación. De esta manera, las raíces de las plantas encuentran mejores condiciones para desarrollarse y acceder al oxígeno y la humedad.Por eso, encontrarlas al cavar en un cantero no debería ser motivo para intentar eliminarlas. En un suelo adecuado, forman parte de la comunidad de organismos que intervienen en su funcionamiento. También pueden aparecer con mayor frecuencia en determinadas épocas. Después de lluvias intensas, por ejemplo, es habitual observarlas cerca de la superficie debido al aumento de la humedad.Su trabajo no termina con la formación de túneles. Las lombrices se alimentan de materia orgánica en descomposición y suelo, y sus excreciones contribuyen a concentrar nutrientes en formas que pueden integrarse nuevamente al ecosistema del jardín.Beneficios de las lombrices en el sueloEste proceso se conoce como humus de lombriz o vermicompost, aunque conviene distinguirlo del simple hecho de tener lombrices silvestres en el jardín. El vermicompostaje es un proceso controlado en el que determinadas especies transforman residuos orgánicos en una enmienda rica en nutrientes.En el suelo natural, las lombrices también participan en el reciclaje de materia orgánica y favorecen su incorporación a diferentes capas de la tierra.
Fuente: La Nación