Procesaron a cuatro cómplices del “robacables” que se rompió la espalda cuando huía de la policía y se tiró de un balcón

La Justicia federal de Mar del Plata dictó la prisión preventiva de cuatro imputados por el robo de cables con el cual dejaron sin servicio de telefonía celular a casi 2000 usuarios en la ciudad balnearia. El juez federal Santiago Inchausti dejó pendiente la resolución respecto de otros acusados que aún no pudieron asistir a la audiencia de atribución de cargos debido a que sufrieron lesiones al arrojarse desde el balcón de un tercer piso para intentar huir de la policía; uno de ellos se rompió la espalda. Ambos continúan internados, en calidad de detenidos, en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata.Hay otros tres sospechosos que están prófugos. Uno de ellos ya fue identificado, por lo que fue declarado en rebeldía y se ordenó su arresto.Según informó el Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Nación, “la Unidad Fiscal Mar del Plata formalizó este miércoles la imputación y promovió el dictado de la prisión preventiva para cuatro de las personas que el domingo pasado fueron detenidas, acusadas de integrar una organización criminal dedicada al robo reiterado de cables subterráneos de telefonía”.La banda simulaba actuar como una cuadrilla de obra pública y disponía, para sus operaciones, de una importante logística que incluía un camión con una pluma hidráulica y varios vehículos.El fiscal federal Carlos Martínez los acusó de conformar “una asociación ilícita en su modalidad de organización criminal, dedicada a sustraer cables instalados bajo tierra, maniobras que fueron encuadradas en el delito de robo agravado por su comisión en poblado y en banda, y que provocaron la interrupción de las comunicaciones”.Imputó siete hechos: cuatro consumados y tres en grado de tentativa. Las maniobras se desarrollaban en el centro marplatense y los cables robados eran llevados hacia la zona sur de la ciudad. Las operaciones de la banda habrían afectado a más de 1900 clientes y comprendido la extracción de unos 2000 metros de cableado cuyo valor de reventa fue calculado entre 200 y 560 millones de pesos, según informó el MPF en su portal www.fiscales.gob.ar. En los operativos realizados por efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) el domingo fueron secuestrados 14 teléfonos celulares, tres equipos tipo handy, una camioneta utilitaria, un camión con pluma hidráulica, dos carrocerías de generadores industriales, dos automóviles, un semirremolque, gran cantidad de recortes de cables telefónicos y dinero en efectivo, entre ellos más de 11 millones de pesos y 4200 dólares. La investigación comenzó el 21 de agosto pasado a partir de “una denuncia presentada por Telefónica Móviles Argentina S.A. por la interrupción de las comunicaciones de sus clientes en Mar del Plata, atribuida al robo de cables de telefonía e internet instalados de manera subterránea”.La Unidad Fiscal Mar del Plata encaró la investigación y encomendó a la División Unidad Operativa Federal (DUOF) de la Policía Federal Argentina la realización de tareas de inteligencia, para lo cual contó con el apoyo del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de la Municipalidad de General Pueyrredón.Detectaron hechos entre el 18 de agosto y el 3 de septiembre; entre la noche del sábado y la madrugada del domingo pasado se advirtió que la banda estaba a punto de ejecutar otro robo en las inmediaciones de la terminal de ómnibus. El fiscal Martínez firmó las órdenes y los policías se desplegaron para ejecutar allanamientos y detenciones.Uno de los operativos fue en un departamento que la banda había alquilado cerca de la rotonda de la avenida Constitución y la Costa. Los otros se realizaron en una vivienda de la zona sur, también alquilada, y en un predio ubicado cerca del viejo camino a Miramar, donde fueron secuestrados un camión, un semirremolque, una camioneta utilitaria y gran cantidad de cables.En ese contexto se produjo el intento de fuga en el que dos de los buscados se tiraron desde un tercer piso; producto de la caída, uno de ellos se fracturó la columna, con varias vértebras afectadas. Personal de Bomberos de General Pueyrredón intervino para sacarlos en camillas y trasladarlos al HIGA.Más detalles sobre la investigaciónSegún reconstruyó la fiscalía en conjunto con los detectives federales, los integrantes de la llamada “banda de los Simuladores” ingresaban a las cámaras subterráneas ubicadas en la vía pública mediante escaleras angostas; una vez dentro, cortaban los cables y luego se trasladaban hasta otra cámara, ubicada habitualmente a una distancia de entre 100 y 200 metros, donde realizaban un nuevo corte para retirar el tendido.Para extraer el cableado utilizaban una grúa montada sobre un camión con acoplado y una pluma hidráulica. El vehículo transportaba un falso generador eléctrico que era colocado en la vía pública para ocultar el mecanismo empleado para sacar el material. A nadie parecía llamarle la atención: los ladrones lucían como personal de una cuadrilla de la empresa de telefonía.Los delincuentes se valían de un motor con un malacate que les permitía recoger los cables desde las cámaras subterráneas. A su vez, el generador tenía una modificación en la parte inferior que facilitaba el descenso de los integrantes de la organización hacia las cámaras sin que fuese advertido.En una de las camionetas utilizadas por la banda (en la que llevaban ploteos alusivos a la empresa prestataria del servicio de telefonía celular), los policías que realizaban las investigaciones de campo lograron colocar un dispositivo de rastreo satelital (GPS), lo que les permitió detectar los movimientos de la falsa cuadrilla.

Fuente: La Nación