Economía
Súper Niño: dónde habrá excesos de lluvias, en qué lugares no será grave y qué son las “olitas” que preocupan
Que los productores tengan por delante una perspectiva de evento El Niño, con lluvias superiores a la media histórica, no debería considerarse como algo catastrófico ni extremadamente favorable; habrá mucha diversidad ante ese escenario. “Hay algunas zonas que, a partir de fin de septiembre y comienzos de noviembre, pueden empezar a mostrar señales más claras de manifestación del evento El Niño, como por ejemplo, el nordeste argentino, que abarca las provincias de Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa y la parte este de Paraguay y el sur de Brasil. En esta región se pueden desencadenar excesos hídricos importantes”, adelanta Leonardo de Benedictis, meteorólogo de AZ-Group.“Después, más cerca de fin de año, el efecto de El Niño va a empezar a tener impacto en el litoral y en una porción de la zona central del territorio, pero en menor magnitud que en el nordeste argentino”, agrega. En tanto, los menores efectos se podrían verificar en San Luis, La Pampa y el oeste de Córdoba.“No nos gustó”: ganaderos de Estados Unidos llegaron a la Argentina y hablaron de una medida de Donald Trump que causó revueloPor otro lado, la perspectiva de lluvias superiores a lo normal genera una alerta en la altura de los ríos. “Se espera que las precipitaciones se desarrollen en toda la cuenca del Plata, que involucra la zona del río Paraná, del río Uruguay y del río Paraguay, y eso puede producir crecidas que afecten islas y campos vecinos”, alerta.En síntesis, según el informe, El Niño no va a repercutir de la misma manera en todo el territorio; va a haber impactos diferentes y zonas que van a ser muy poco afectadas, como La Pampa, San Luis y el oeste de Córdoba y otras donde impactará con mayores acumulados, como el noreste del territorio nacional. Allí, según el reporte, habría que tener la máxima precaución y considerar no solamente la lluvia que cae localmente, sino también lo que viene de los ríos, que pueden estar mucho más crecidos, justamente, por la acción de las lluvias en toda la zona de la cuenca del Plata.“Quienes estén pensando en tomar decisiones a largo plazo no deben asociar las palabras El Niño con lluvias inmanejables en todo el país, ni con una súper cosecha, sino que deberían considerar los impactos locales que el fenómeno podría generar en cada punto del país”, destacó la consultora.Impacto En las últimas semanas se han difundido muchos consejos para prevenir los efectos de El Niño en la siembra y primeras etapas del ciclo de los cultivos de granos gruesos. Sin embargo, acumulados importantes en el otoño, también podrían complicar la cosecha de granos gruesos. “El maíz es un cultivo que puede quedar en pie un tiempo y cosecharse hasta octubre si el tallo está bien lignificado, más allá de que puede sufrir algunas pérdidas por vuelco ante fuertes vientos; lo mismo puede decirse del sorgo”, dijo Juan Balbín, productor de General Villegas.En cambio, la cosecha de soja es muy complicada cuando se enfrentan excesos hídricos. “Si hay que trillar con cinco centímetros de agua en un lote, con cosechadoras livianas equipadas con cubiertas duales, se debe cortar muy arriba porque el avance de la máquina produce olitas que impiden captar las vainas más bajas”, expresó el empresario. En un lote con cinco centímetros de agua, un rendimiento potencial de 4000 kilos por hectárea puede derrumbarse a 2000 por esas condiciones.Polémica: se fue con casi $110 millones cuando lo despidieron del Enacom y lo contrataron en el INTA al día siguienteOtro problema por considerar es el riesgo de encajaduras de las máquinas. “Puede ocurrir que la cosechadora avance razonablemente bien en el área encharcada, pero se encaje en la zona de transición hacia la parte más alta; allí el suelo está particularmente blando y proclive a que la máquina se entierre si el operador avanza muy confiado”, advierte el agricultor.
Fuente: La Nación