Una nueva salida para la producción está prevista para el NEA. Es que el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó una inversión de hasta 34 millones de dólares para la primera etapa del Puerto de Lavalle, en Corrientes. La obra contempla un muelle de 140 metros para barcazas y buques fluviales, y apunta a mejorar la salida de la producción arrocera y forestal a través de la Hidrovía Paraná-Paraguay.
La noticia permite retomar una discusión que atraviesa a la industria forestal correntina desde hace años. El transporte por camión representa un costo relevante para una actividad que necesita mover grandes volúmenes de madera, y la posibilidad de utilizar el río para llegar a los mercados nacionales e internacionales aparece como una alternativa para mejorar la logística. El antecedente del Puerto de Ituzaingó sirve para contar esa demanda desde el sector productivo.
Particularmente el sector forestal es uno de los que requiere con mayor celeridad de este tipo de puertos, para poder bajar su producción y poder encontrar salida marítima a los compradores del mundo. El Puerto de Ituzaingó, en el extremo nordeste de Corrientes, aun espera su puesta en marcha, luego de varios años de idas y vueltas. Si se pone en marcha el de Ituzaingó, el de Lavalle representa una complementación geográfica, en la cual se podría embarcar la producción del centro y oeste de Corrientes.
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Este nuevo proyecto del BCIE estará sobre el río Paraná, y contempla 3.360 metros cuadrados de infraestructura portuaria y auxiliar, además de 1,6 kilómetros de nuevos accesos viales. El banco estima que la iniciativa beneficiará a más de 271.000 personas y cerca de 4.000 empresas de la Microrregión Río Santa Lucía.
La primera etapa apunta a que la producción regional pueda utilizar el transporte fluvial para conectarse con los mercados nacionales e internacionales. El anuncio oficial menciona expresamente a las cadenas arrocera y forestal, dos actividades para las que la disponibilidad de infraestructura logística puede incidir en la competitividad.
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El antecedente de Ituzaingó ayuda a poner el anuncio en perspectiva. Allí la industria forestal viene planteando la necesidad de contar con una alternativa portuaria que permita reducir los costos de traslado de la madera. La cuestión es especialmente relevante para una producción que debe recorrer largas distancias hasta sus destinos industriales o comerciales.
La discusión sobre los puertos correntinos está ligada a otra disputa que se viene desarrollando en el Congreso Nacional, relacionada con el curso de los ríos y las competencias sobre su aprovechamiento. La navegación, las obras de infraestructura y el uso de las vías fluviales forman parte de un debate en el que intervienen intereses provinciales y nacionales.
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En ese escenario, el anuncio del BCIE vuelve a poner sobre la mesa una cuestión concreta para la economía correntina. El desarrollo de un puerto sobre el Paraná puede modificar las alternativas de transporte de las empresas que producen en el interior de la provincia, siempre que la infraestructura se complete y que existan condiciones operativas para utilizarla.
La obra de Lavalle prevé la generación de 100 empleos directos temporales durante su ejecución y 25 puestos permanentes durante la operación.
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El reclamo por la infraestructura no se limita a la madera y el arroz. Carlos Roldán, presidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, también viene planteando la necesidad de mejorar la logística para la ganadería provincial. En una entrevista con este medio, el dirigente explicó que buena parte de los terneros correntinos sale hacia otras provincias para ser engordada y faenada, y que luego la carne regresa a los consumidores locales.
“Pagamos doble flete: Mandamos terneros y después volvemos a comprar la carne”: Carlos Roldán, al frente de las rurales de Corrientes, lamenta la baja potencia de la industria frigorífica en su provincia
“Pagamos doble flete y después volvemos a comprar la carne”, resumió Roldán, al referirse a una situación que, según explicó, encarece el abastecimiento y limita la posibilidad de generar valor en origen. Para el dirigente, Corrientes necesita desarrollar una industria frigorífica exportadora que permita procesar una mayor proporción de la hacienda dentro de la provincia.
En ese esquema, el transporte fluvial aparece como otra de las alternativas para reducir costos. Roldán mencionó la necesidad de avanzar con una nueva ley de cabotaje que facilite el uso de los ríos para movilizar la producción, y señaló que el transporte por camión puede resultar hasta 25 veces más caro que el fluvial. También destacó la importancia de reactivar el puerto de Corrientes y desarrollar nuevas terminales.
Agro & Campo
A la espera de que se ponga en marcha Ituzaingó, Corrientes sumará otro puerto sobre el Paraná para bajar los costos de flete
Fuente: Bichos de Campo