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Robots en el quirófano: qué hacen cuando operan a un paciente y hasta dónde pueden llegar
¿Los robots ya se metieron en los quirófanos? Sí, pero no de la manera que muchos imaginan: no toman decisiones, no operan solos y tampoco reemplazan al médico. Este fue el principal concepto que atravesó el panel “El valor de la robótica en las cirugías”, que formó parte del capítulo 6 del Summit de Salud de LA NACION, del que participaron Federico Gorganchian, jefe de Cirugía y Quirófanos del Sanatorio Finochietto, y Luis Pedro, cirujano general y jefe de Cirugía Robótica del Sanatorio de la Trinidad Palermo del Grupo GALENO, y que fue moderado por Carla Quiroga, prosecretaria de LA NACION.“Están en el quirófano, pero no operan solos. Las decisiones y los que operamos somos nosotros”, aclaró Gorganchian. Según explicó: “Lo que hacen los robots es mejorar lo que nosotros podemos hacer: disminuir la probabilidad de complicaciones, mejorar el egreso y reducir el dolor. Potencian todos nuestros sentidos”, describió.Uno de los cambios más visibles está en el tamaño de las incisiones: “Podemos ver más, tenemos mayor maniobrabilidad dentro del paciente y hacemos todo con pequeñas incisiones de cinco a ocho milímetros. De esa manera podemos operar como antes lo hacíamos en forma abierta, pero a través de esas mínimas incisiones”, agregó el especialista.“La tecnología tiene que estar a favor del paciente y no al revés”, sumó Pedro.De “grandes incisiones, grandes cirujanos” a “incisiones cada vez más pequeñas” Para entender el salto tecnológico del último tiempo, Luis Pedro retrocedió tres décadas: “Hace 30 años toda la cirugía era abierta, con grandes incisiones. Se decía: ‘grandes incisiones, grandes cirujanos’. Después, alrededor de 1991, empezó la cirugía mínimamente invasiva, con pequeñas incisiones y una cámara que permite mirar la operación en un monitor”. Así se expandió la laparoscopía, pero, según señaló Pedro, durante las décadas siguientes hubo aspectos centrales que prácticamente no cambiaron. “Los instrumentos son rígidos y la visión es bidimensional. ¿Qué aporta la robótica? Brazos robóticos que se aplican sobre esos mismos canales, pero los instrumentos que se introducen son articulados. Copian el movimiento de una mano dentro del paciente”, explicó. Eso permite, por ejemplo, realizar nudos con mayor facilidad y trabajar con más precisión en zonas anatómicas reducidas o de difícil acceso.Pero, según Pedro, la elección del procedimiento a realizar depende de cada caso: “Todo depende de la estrategia, del paciente que tenés, de la complejidad del procedimiento y de la patología. Si es un procedimiento en un espacio anatómico complejo, quizás la robótica tiene una indicación mayor”.“Hacemos unas 15.000 cirugías al año y en dos años llevamos aproximadamente 800 cirugías robóticas. No indicamos robótica para todos los pacientes, sino que depende mucho de cada caso”, agregó Gorganchian. Operar con un robot: “Como si fuera un joystick”Aunque la imagen pueda resultar futurista, la dinámica es bastante concreta: “Estamos en una consola que está a metros del paciente. Nos sentamos y, mediante un visor en el que vemos en tres dimensiones, controlamos los brazos robóticos que están sobre el paciente”, explicó Gorganchian.El sistema cuenta con cuatro brazos que trabajan a través de las pequeñas incisiones realizadas previamente. “Es muy seguro. Es tan segura la tecnología robótica que hace que necesariamente tengas que estar muy presente durante la cirugía. La seguridad de que estés prestando atención al 100% la tenés porque, si sacás la cabeza del visor, el robot se detiene”, detalló.Ante esto Pedro buscó desterrar otra idea: por ahora, la máquina no interpreta lo que ocurre. “Estos robots solamente reproducen lo que vos hacés desde la consola, como si fuera un joystick. Es otra forma de operar, reproduce movimientos, no interpreta. Eso vendrá en el futuro”, afirmó. Además, Gorganchian explicó que el sistema utilizado en el sanatorio pertenece a una tecnología que lleva más de dos décadas desarrollándose y que lo empezaron a utilizar hace dos años y medio, aunque él ya había operado previamente en otros países. “El background que tiene el robot Da Vinci es de alrededor de 20 millones de cirugías en el mundo, es una tecnología que ya está probada”, señaló.Pedro también tiene una larga experiencia en este campo. “Nosotros empezamos hace unos diez años en el Hospital Churruca con un modelo anterior al actual. Hicimos cursos en el exterior, tuvimos que rendir exámenes y las primeras cirugías se hacen con un tutor al lado, lo que también da mucha seguridad”, contó. Ahora, el Sanatorio de la Trinidad Palermo adquirió una nueva plataforma robótica que está en proceso de instalación. “La idea es trabajar con diez especialidades. Estamos formando alrededor de 20 cirujanos y sumando especialistas con experiencia en Da Vinci para poder mejorar los resultados”, adelantó.El avance chino al igual que pasó con los autos“Los chinos están hoy en tecnología en todos los sectores, igual que pasó con los autos. Nosotros adquirimos un robot chino, que es una copia igual o mejorada del Da Vinci”, contó Pedro. “Son todas tecnologías que funcionan de una manera parecida. Lo que tenemos nosotros es el background de la cantidad de años de uso, pero todos los robots trabajan bajo conceptos similares”, agregó Gorganchian. Además, la incorporación de nuevos competidores, coincidieron, puede acelerar el crecimiento de la cirugía asistida por robot. “En el mundo, hace diez años había determinado porcentaje de cirugías robóticas y hoy ese número se cuadruplicó. Cada vez avanza más a medida que aparecen nuevas plataformas, pasa el tiempo y encontramos más indicaciones”, sostuvo Pedro.Gorganchian estimó que el fenómeno también se aceleró con fuerza en el país: “En el último año y medio aumentaron alrededor de un 90% las cirugías robóticas. En este último año avanzamos muchísimo en la Argentina y, en la ciudad de Buenos Aires, podríamos llegar a tener alrededor de 30 robots para fin de año”.La pregunta más importante: ¿Es realmente mejor para el paciente?Hay algo que todavía está en discusión: si es mejor que la laparoscopía en cuanto a resultados evidentes para el paciente. Ante esto, Pedro explicó que al principio, los primeros trabajos eran difíciles de evaluar porque la experiencia de los cirujanos robóticos era escasa y se comparaba con laparoscopistas que tenían 30 años de experiencia, “no era fácil ver resultados”, señaló.Pero, con el paso del tiempo, aseguró, comenzaron a aparecer nuevas evidencias. “Hoy, con mucha más experiencia en cirugía robótica, ya empiezan a observarse algunas mejoras respecto de la laparoscopía”, afirmó y citó como ejemplo investigaciones vinculadas con tumores de recto, su especialidad. “Tenemos un trabajo del año pasado en el que se observó que, a tres años, la supervivencia libre de enfermedad era mejor con robótica y que la posibilidad de recurrencia local del tumor era casi el doble con laparoscopía que con robótica”, señaló.De todos modos, puso un límite a las conclusiones: “En las complicaciones mayores todavía no se puede demostrar una diferencia. Son trabajos que necesitan tiempo para ir puliendo la metodología y acumulando evidencia”.“La principal mejora de la robótica no está necesariamente en el tiempo de cirugía, sino en el egreso del paciente, el posoperatorio y la posibilidad de disminuir determinadas complicaciones intraoperatorias”, añadió Gorganchian. “Al maximizar la visión hasta diez veces, tenés una precisión que ayuda a disminuir complicaciones durante la operación”, señaló.También destacó la menor agresión de la pared abdominal: “Como las incisiones son más pequeñas y la maniobrabilidad ocurre dentro del paciente, prácticamente no tenés impacto sobre la pared muscular. Cuando el paciente se despierta no tiene el mismo dolor muscular y eso hace que la recuperación sea más rápida, porque hay una menor inflamación general”.El próximo paso: robots con inteligencia artificial“Hace unos ocho años, en un congreso en México, nos presentaron la inteligencia artificial como algo confidencial. Pasaron los años y, en otro congreso el año pasado, vi el futuro de los robots actuales incorporando IA”, contó Pedro.¿Hasta dónde podría llegar? “La inteligencia artificial está todavía en una etapa incipiente dentro de la robótica porque no está en uso de esa manera, pero la idea es agregarle información al robot”, explicó y agregó que el cambio podría ser significativo, ya que “el robot podría tener información de un millón de cirugías. Entonces, cuando estés en una situación difícil, podría interpretar y decirte: ‘Mirá, la estructura que estás buscando está acá, porque en un millón de cirugías estaba ahí’”.El objetivo, según Pedro, sería generar un intercambio permanente entre tecnología y profesional: “La IA viene a sumar. No en estos robots, pero sí en los del futuro. Va a interpretar información para generar un feedback con el cirujano y prevenir complicaciones”.Pero, puso nuevamente el límite que atravesó toda la conversación: “El que opera siempre va a ser el cirujano”. Ante esto, Gorganchian coincidió: “La inteligencia artificial nos viene a ayudar, pero nosotros somos los que tomamos las decisiones”.
Fuente: La Nación