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Juan Liquindoli, educador canino: “Los perros disfrutan las caricias, pero no todas se viven de la misma manera”
Acariciar a un perro suele interpretarse como una demostración de afecto. Sin embargo, no todos los animales disfrutan del contacto físico de la misma manera ni aceptan que los toquen en cualquier parte del cuerpo. Por este motivo, observar sus reacciones es fundamental para reconocer cuándo están cómodos y cuándo necesitan distancia.Juan Liquindoli, magíster en Etología Clínica y educador canino, abordó esta problemática mediante un video publicado en Instagram. “¿Cómo saber si un perro realmente está disfrutando de las caricias? La evidencia científica muestra que la conducta tiene un correlato fisiológico. El cuerpo de un perro habla”, introdujo el creador del portal Filosofía Animal.“Los cambios que ocurren en su sistema nervioso también dejan señales en su comportamiento. Y aprender a leerlas nos ayuda a entender cuándo está relajado y cuándo empieza a sentirse incómodo. Sabemos que la mayoría de los perros disfrutan del contacto físico, pero no hay dos perros iguales y es importante reconocer cuándo están a gusto con este contacto”, remarcó.Según el experto, cuando un perro comienza a sentirse incómodo, puede desviar la mirada o girar la cabeza. También podría quedarse inmóvil, levantar una pata, lamerse el hocico o intentar apartarse. Estas respuestas, conocidas como señales de apaciguamiento, suelen aparecer antes de otras manifestaciones más evidentes.El bostezo, el jadeo, el rascado y las sacudidas fuera de contexto también pueden indicar malestar. A estas reacciones se suman las conductas redirigidas, como olfatear el piso, lamer objetos o concentrarse repentinamente en otra cosa.Además, ignorar reiteradamente sus advertencias puede provocar que el animal se aleje, gruña o, en algunos casos, muerda. “El contacto físico también es comunicación. Aprender a escuchar lo que cada perro expresa con su cuerpo puede ayudarnos a construir un vínculo basado en la confianza”, explicó. ¿Cuáles son las zonas preferidas por los perros para recibir caricias?El experto en mascotas también citó un estudio de la Universidad Justus-Liebig de Giessen, de Alemania, titulado Emociones en perros al ser acariciados por una persona conocida o desconocida: Validación de indicadores conductuales de estados emocionales mediante la variabilidad de la frecuencia cardíaca.Según los resultados de esta investigación publicada en septiembre de 2014, existían ciertas zonas del cuerpo del animal que eran más aceptadas a la hora de ser acariciadas. Entre ellas se mencionaban las caricias en los hombros y el pecho. En cambio, tocar las patas, la base de la cola o el cuello producía más señales de incomodidad.Las interacciones menos toleradas fueron aquellas que limitaban la capacidad de movimiento del animal, como sujetarle el hocico o inmovilizarlo. Estas prácticas pueden generar estrés, incluso cuando la persona no tiene la intención de lastimarlo.Una de las recomendaciones más importantes a la hora de querer acariciar un animal, sobre todo cuando es desconocido, es permitirle que se acerque por iniciativa propia. También se puede realizar una pausa después de unos segundos de contacto, para ver cómo reacciona. Si busca nuevamente la mano o permanece cerca con una postura relajada, es posible que quiera continuar con la interacción.
Fuente: La Nación