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Micaela Lopetegui y Valentina Longo: un podio histórico para el patín artístico en los Juegos Suramericanos 2026
ROSARIO.- Detrás del maquillaje, la delicadeza y los brillos, se esconden las historias. Y debajo de la luz subyacen, como los sueños de niñas. Micaela Lopetegui y Valentina Longo lo saben y lo experimentaron este martes en el Invencible Rosario, uno de los estadios que estos Juegos Suramericanos 2026 tienen en el parque de la Independencia y que abraza al patinaje artístico de una manera excepcional. Música, luces y una pista que reluce realzando giros y figuras, con las tribunas colmadas, fueron testigos de dos medallas más para la delegación argentina: la de plata de Micaela y la de bronce de Valentina, en libre. Histórico para este país y esta disciplina. Las patinadoras argentinas completaron el podio de la prueba que ganó la chilena Josefa Ramos Mondaca (165.96). Lopetegui con un puntaje de 147.66 y Longo de 136.38. Pero más allá del resultado, queda lo que contagiaron. Ovación y emociones a flor de piel, con ellas conectando con la niña interior. ¡DOBLE MEDALLA ARGENTINA EN PATÍN ARTÍSTICO FEMENINO! 🎖️🇦🇷Micaela Lopetegui ganó la medalla de plata y Valentina Longo la de bronce en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. ¡VAMOS! pic.twitter.com/sJv7RoDR7M— TyC Sports (@TyCSports) September 15, 2026La referencia no pretende ser una mera figura melosa, sino el eje de su conexión. Tras las pruebas, las dos coincidieron en que la única manera de disfrutar de estos Juegos estaba allí. En poder conectar con las niñas que fueron, con esas primeras veces arriba de los patines, días y recuerdos de sonrisas plenas. Porque todo lo que implica el alto rendimiento poco se relaciona con ello: entrenamientos al límite, presiones internas y externas, exigencia física, lesiones... Tiempos de soledad y mayormente anonimato, no como ahora, con las luces así. Micaela Lopetegui llegó a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 como campeona nacional y panamericana. Y lo hizo, además, en una competencia que tenía un significado especial: por primera vez pudo representar a la Argentina en un gran evento continental en su propio país, con su familia y su entrenadora en las tribunas.Antes, la deportista de 17 años nacida en General Pacheco, debió tomar una decisión que le costó y en cierta manera la hizo viral después de sus declaraciones del lunes: tuvo que dejar de lado su viaje de egresados a Bariloche, porque coincidían las fechas con las de estos Suramericanos. Eso, que conmovió a muchos, tuvo después un significado mucho más grande.“Esto es un viaje a Bariloche multiplicado, por 100, por 1000, imagínate”, dijo delante de los micrófonos. Le deseo otra medallas a sus compañeros, que la están siguiendo desde allá, hablando de que ojalá ganen en disfrute y volvió a centrarse en lo suyo: “Esto es lo que hago todos los días de mi vida, lo que me hace feliz”.Micaela, que no quería dejar de nombrar a nadie y remarcó el trabajo con su psicóloga Ana para soportar, especialmente, los momentos duros de una carrera deportiva, contó que no cree que esta medalla sea solo suya, sino que “es algo que se hace en conjunto”. Sobre qué le sirvió para disfrutar su momento de este martes en la pista, contó: “Cuando me estaba preparando había una nenita, no sé, en una esquina pero justo escuché, que me gritó: ”Dale, Mica. Vamos, Mica". Pensé en que yo en un momento fui esa nenita que miraba a sus referentes y gritaba así. Me generó mucho orgullo estar ahí en la pista, que sea yo a la que estén alentando. Estoy feliz", confesó. “Al final tenés que pensar en cómo arrancaste, ver dónde fuiste feliz y encontrar esa pasión en el corazón, que es lo que te llena”. Valentina Longo, de 21 y la más experimentada de las dos, fue en ese mismo sentido: “Hacer esto, en esta pista, este programa, representa mi carrera deportiva, con altos y bajos. Y esta marca te queda para toda la vida”, le dijo a los medios de prensa después de más de una hora de charla con distintas cámaras de televisión. “Acá sacás todo, más allá del resultado. Nunca viví algo así”.Y refirió a eso que refieren tantos: “Hubo un tiempo en que me olvidé de disfrutarlo. Pensando en todo, en lo que hay que hacer, en lo que no, en el entorno. Para estos Juegos me planteé ser esa nena que se subió por primera vez a esos patines y sonreía. Si se pierde el disfrute se pierde todo”, se emocionó. Y lo remató: “Hay un montón de momentos difíciles en la carrera de un deportista”. Micaela y Valentina son de la generación que empuja el desarrollo del patín artístico hacia adelante, haciéndolo visible a nivel internacional. Pero hoy, en su propia casa, gozaron como nunca. Y entre maquillaje, brillos y perfección también dejaron salir las emociones. Respiraron y sintieron el Invencible Rosario, un escenario que ya es de ellas.
Fuente: La Nación Deportes