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Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casan: cómo fue su historia de amor
Se conocieron en plena pandemia, por Instagram, charlaron durante meses hasta que pudieron verse cara a cara y no se separaron nunca más. Hoy, seis años después, Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casarán en el registro civil de San Isidro, compartirán un almuerzo íntimo con sus seres queridos y luego se irán de luna de miel a Miami. Hace tiempo que conviven, pero tenían ganas de comprometerse un poco más y celebrar el amor con sus familias y amigos. Cuando Julieta Prandi conoció a Emanuel Ortega, estaba herida. En el corazón y en el alma. Hacía unos años que estaba en un litigio judicial con su expareja y padre de sus hijos, Claudio Contardi. La amistad con Ortega, entonces, fue como un bálsamo para ella. Así contó el inicio de la relación en A la Barbarossa, por Telefe: “En el 2020 apareció Emanuel. Cuando terminé la temporada teatral en Villa Carlos Paz, me fui de vacaciones a Cuba, y ya de vuelta vi un mensaje en Instagram; me decía cosas hermosas de esas fotos. Vi el mensaje de casualidad porque estaba en el buzón de no deseados porque no nos seguíamos. Enseguida chequeé si era el verdadero Emanuel Ortega. Empezamos a hablar al toque. No nos conocíamos en persona ni teníamos gente en común, aunque los dos recordamos situaciones en las cuales nos habíamos cruzado. Por ejemplo, yo sé que él había ido a Poné a Francella (Telefe), a actuar para el final de un programa. Esa vez, lo vi y me puse nerviosa. Pero no lo vi nunca más, o eso recuerdo yo porque Emanuel dice que nos vimos en un almuerzo de Mirtha. No sé cuándo fue”. “Ya no me sentía un trapito”Las charlas se volvieron una rutina. Durante meses, y en plena pandemia, Julieta y Emanuel conversaron a diario, y sin darse cuenta, nació una amistad que fue creciendo. “Todo fluía mucho, pero él estaba en Miami, en pandemia, y estaba todo cerrado. Recién volvió a la Argentina en agosto, y para entonces veníamos de cuatro meses de mensajearnos y de hablar todos los días por teléfono”, recordó Prandi sobre los inicios de la relación. En ese tiempo no hicieron nunca una videollamada: “Yo quería que el primer encuentro fuese en persona, cara a cara, mirada con mirada. Pero había llamadas telefónicas de 5 horas”.El tan esperado primer encuentro “fue durante la madrugada del 13 de agosto. Nos vimos en su casa, donde vivió durante su primer año de separado en Buenos Aires. Las historias se entrelazaron y tuvimos una nueva oportunidad en la vida, aunque ninguno de los dos esperaba enamorarse”, contó ella y sumó: “Me robaba sonrisas, me cambiaba la cara, me daba alegría. Me devolvía una sensación muy olvidada. Con él puedo ser realmente yo. Cuando nos conocimos, no necesité el recurso de mostrar mi mejor versión. Con él no necesito cambiar mi forma de ser, de hablar ni de organizarme. A esta altura de mi vida y de mi historia, solo quiero verdad: entregarla y recibirla”.Ortega también habló en LA NACION sobre esta historia de amor: “Creo que las personas se hacen bien o no se hacen bien y cuando te encontrás con alguien que contribuye a esa puerta que estabas necesitando abrir, entonces diría que esa persona fue un gran eslabón en esa recuperación o ese paso que tuviste que dar hacia una sanación. Con Juli nos conocimos en un momento donde ambos nos hicimos bien; fuimos funcionales a poder dar el paso siguiente”.Una canción de amorAunque siempre con su perfil bajo, el cantante también habló de Prandi en Noche al Dente, por América. “Le mandé un mensaje por Instagram, en pandemia, que no es un dato menor porque uno se pone muy reflexivo en la pandemia. Además, ese último tiempo para mí fue muy movilizante. Estaba en la recta final de grabar cinco canciones de mi disco, y un día la editora del libro de Julieta (el libro se llama Yo tendría que estar muerta) se le ocurrió que tenía que ir con una canción. Escribí Presa y la grabé en tiempo récord. No fue fácil, porque cuando te piden algo que te toca de cerca, hay mucho en juego; se mueven muchas cosas adentro de uno. Me acuerdo de que empecé a leer el libro de Julieta, pero tuve que dejarlo y no pude retomarlo porque uno no puede abstraerse del contenido y me llega muy de cerca todo”.El destino estaba escritoPara ese entonces, Prandi se sentía más fuerte, aunque todavía lidiaba con su ex. “Emanuel llegó a mi vida cuando yo estaba lista. Me estaba reconstruyendo como mujer, como mamá, como profesional. Hoy es mi gran compañero; hace seis años que estamos juntos y cuatro que convivimos. Es un hombre con todas las letras, un gran consejero, mi amante y mi mejor amigo. Es esa persona que me inspira ganas de todo. Creo que estábamos destinados a conocernos, a estar juntos. Este amor llegó con total naturalidad y en el momento más oportuno, cuando había vuelto a enamorarme de mí misma y, por ende, estaba lista para enamorarme de alguien más”, contó hace un tiempo en Agarrate Catalina, en La Once Diez. “Cuando estoy en sus brazos, siento que estoy en mi hogar. Me identifico mucho con él. Somos distintos y a la vez muy parecidos porque tenemos los mismos valores y entendemos la vida de la misma manera… Yo volví a nacer, no volví a empezar. Y volví a elegir todo y a enamorarme de mí y a creer en mí”, se sinceró con LA NACION. Familia ensambladaLos hijos de ambos no se conocieron enseguida sino cuando ellos entendieron que querían caminar juntos. Fueron muy cuidadosos e intentaron que todo se diera de una manera natural. India Ortega habló sobre su relación con Julieta hace un tiempo, en Puro Show, por eltrece: “Al principio me chocó. Es raro ver a tu papá con otra persona después de tantos años. Pero después lo fui aceptando porque Juli es una persona que siempre quiso estar, siempre escuchó, siempre acompañó y respetó. Nunca nos invadió y eso estuvo muy bueno... Y mi mamá también apoyó, acompañó”.Ana Paula Dutil, madre de los hijos de Emanuel, también apoyó la relación: “Cuando festejé mis 52, que también brindé por los 50 que no había festejado porque estaba internada, vino Emanuel con Julieta. También estuvo en los cumpleaños de mis hijos. Emanuel está muy bien y creo que tiene que ver con Julieta. Mis hijos comparten con ellos cuando van a la casa de su papá. Es algo que me costó porque rápidamente se puso en pareja y fue doloroso. Pero nunca hubo un reproche de mi parte. Lo veo bien y si el padre está feliz, mis hijos van a estar contentos. No es una frase hecha, es lo que siento. Y ella está feliz y entiendo esa felicidad porque él es un tipazo... Hoy somos familia”, le había expresado hace un tiempo a LA NACION.
Fuente: La Nación