La feroz baja de los ingresos de los productores yerbateros (y la consecuente crisis en esa economía regional de Misiones y Corrientes) se originó en dos factores coincidentes: una sobreoferta de hoja verde en 2024, que los molinos utilizaron como excusa perfecta para bajar los precios, y la desregulación de los precios de referencia que fijaba el INYM, y que propició el gobierno de Javier Milei y Federico Sturzenegger. Sin ese tabique, y con el argumento de que sobraba yerba, los molinos pagaron lo que quisieron.
Un informe de Cepa (Centro de Economía Política Argentina) sobre esa actividad muestra que ese escenario cambió radicalmente, aunque no lo suficiente todavía para conmover el proceso de formación de los precios en beneficio de los 13 mil productores de yerba misioneros, la enorme mayoría de ellos de muy pequeña escala.
¿Qué muestra el documento? Pues que lo oferta de la hoja verde se normalizó notablemente luego del pico de producción de 2024, primer año de gestión libertaria.
Los yerbateros ya tienen armado el andamiaje legal con el que intentarán que Misiones vuelva a intervenir en el mercado de la yerba mate
En aquel 2024, los establecimientos de secado procesaron un total de 987,1 millones de kilogramos de hoja verde, lo cual representó la mayor cosecha anual en cinco años, ya que fue 19,7% superior al promedio del período 2020-2023. Después de la sequía hubo un aluvión de materia prima, que creció nada menos que 27,4% sobre el nivel registrado en 2023.
En ese escenario fue que el gobierno libertario decretó la desregulación y dejó de fijar precios de referencia como marcaba la ley. La situación fue claramente aprovechada por el sector industrial más concentrado, que fijó los precios a su antojo.
Pero CEPA marca que en el año 2025 se procesaron 889,3 millones de kilogramos de hoja verde. “Esto representa una retracción de 9,9% interanual.
Y en el primer semestre de este 2026 se procesaron 417,5 millones de kilogramos de hoja verde, lo que representa una retracción de 7,2% interanual y una retracción de 25,9% respecto del mismo período de 2024.
Este cuadro resume la normalización del mercado mayorista de yerba mate: muestra que si había excedentes de producción, estos ya se han ido agotando.
¿Y qué pasó con la demanda?
Luego de una caída inicial del consumo en 2024, debido al fuerte ajuste de ingresos de la población, “en el año 2025 el consumo interno, producto de la desaceleración de la caída del poder adquisitivo de los salarios, aumentó 3,1% interanual (de 258,8 a 266,8 millones de kilos)”, aunque todavía seguía 6% por debajo de los niveles logrados en 2023. Y en el primer semestre de 2026, el consumo interno cayó 0,7% interanual.
Parte de ese menor consumo se canalizó hacia la exportación: Los envíos en el 2025 aumentaron 32,4% interanual y 43,7% en comparación con el promedio 2019-2024, ante un creciente interés de nuevos mercados. Los principales destinos siguen siendo Siria, Chile, España y Estados Unidos.
En el período enero-junio de 2026 las exportaciones también aumentaron 6,6% respecto al mismo período de 2025 y 27,5% en comparación con el promedio 2019-2026. En el acumulado enero-julio de este año las exportaciones alcanzaron un récord histórico de 32,1 millones de kilos, aunque sin compensar plenamente la retracción del mercado interno.
También ayudó a la normalización del mercado otro hecho marcado por el informe: En el acumulado a diciembre 2025 las importaciones crecieron 72,4% respecto de 2023, aunque registraron una caída del 4,6% respecto de 2024.
En el primer semestre de 2026 las importaciones siguieron cayerndo un 30,1% respecto al mismo período de 2025, aunque siguen estand muy por arriba de 2023. El 99,9% de las importaciones son de yerba mate molida, proviniendo el 65,8% de Brasil y el 34,2% de Paraguay.
En este escenario, CEPA remarcó que en junio de 2026 el precio máximo pagado fue 280 pesos por kilod e hoja verde, un 8,2% menos que en mayo de 2025. De este modo el productor logra captar solo 16,1% del precio de venta en góndola a junio pasado.
En medio de la crisis, el Instituto Nacional de Yerba Mate activó el proceso para renovar su Directorio, que ya no cumple su función esencial de fijar un precio mínimo para la materia prima
El escenario sigue siendo de quiebra de los pequeños colonos pese a la paulatina normalización de la oferta. Y es que según la última actualización de la grilla de costos del INYM (a julio de 2026), el costo de producir 1 kg de hoja de yerba mate es de 473,70 pesos sin contemplar impuestos ni rentabilidad, por lo que la pérdida que tienen los productores llegaría a los 193,70 pesos por kg de hoja, equivalente al 69,2% de lo que recibe el productor.
Además los productores no cobran la totalidad de lo producido al contado, sino que un 50% se cobra al momento de entrega, y la otra parte, en cuotas a 30, 60, 90 y hasta 120 días.
La conclusión es obvia: “Los productores se encuentran atravesando una fuerte crisis: sin previsibilidad en los precios y sin garantías mínimas para cubrir costos, el riesgo de desinversión y reducción de la oferta en el mediano plazo se incrementa”.
Ya no es la sobreoferta la que explica el asunto.
Agro & Campo
Es la desregulación, estúpido: Los productores de yerba siguen sin cubrir sus costos, pese a que ya no sobra hoja verde como argumentaban los molinos
Fuente: Bichos de Campo