Premios Fundación Bunge y Born de Química a tres científicos del Conicet por desarrollos innovadores en salud, ambiente y arqueología

La Fundación Bunge y Born entrega hoy sus premios a la investigación científica que, este año, distingue el trabajo en Química. El jurado internacional que evaluó las propuestas concedió a Omar Azzaroni el Premio Fundación Bunge y Born 2026 -el máximo galardón- y a Daiana Capdevila y Marcos Tascon el Premio Estímulo de esta edición. La ceremonia se realiza en la Sala Argentina del Palacio Libertad. Azzaroni es doctor en Química por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) e investigador superior del Conicet. Dirige el Laboratorio de Materia Blanda del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (Conicet-UNLP). El jurado le reconoció “aportes sobresalientes” en el campo de la ciencia de polímeros, química de superficies, materia blanda y nanotecnología. Pero no solo por la investigación: a lo largo de su trayectoria, pudo traducir esos conocimientos en desarrollos con alto impacto social que lograron patentes y la creación de una empresa tecnológica. “Sus trabajos han contribuido significativamente a consolidar nuevas líneas de investigación, posicionándolo como una referencia internacional en química de materiales blandos y nanotecnología. Además, ha contribuido de manera fundacional al establecimiento de la comunidad de la química de la materia blanda en el país. Es una combinación excepcional de excelencia científica, liderazgo académico, innovación tecnológica y compromiso con el desarrollo del sistema científico nacional”, resaltó el jurado.Azzaroni inventó un dispositivo portátil para detectar y monitorear a distancia la insuficiencia renal crónica con una gota de sangre y un resultado en 7 minutos que se transmite a un profesional. Con esto, la enfermedad renal se incorpora a la lista de afecciones con sistemas de medición específicos, como el tensiómetro para el seguimiento de la hipertensión, el glucómetro para la diabetes o la balanza para la obesidad. El equipo, de bajo costo, se logró con un convenio entre el Conicet, la UNLP y una empresa tecnológica con inversión extranjera. Mide biomarcadores renales con resultados que pasaron la etapa de validación clínica en el Hospital San Martín de La Plata y, ahora, ingresa a la de aprobación en el Anmat para su comercialización y uso. “El objetivo es disponer de un dispositivo accesible, portátil y de fácil operación para centros de baja complejidad, lo que permitirá el diagnóstico y control en pacientes con problemas renales a tiempo y sin tener que movilizarse constantemente hacia los centros de salud de alta complejidad”, destacó Azzaroni a través de un comunicado difundido por la Fundación Bunge y Born horas antes de la ceremonia de premiación.El investigador que se quedó este año con el mayor galardón en Química había recibido anteriormente el Premio Houssay, el Premio Konex y Georg Forster Research Award que entrega la Fundación Alexander von Humboldt. El jurado, en esta ocasión, distinguió también su capacidad para la formación de recursos humanos con orientación a nuevas líneas de investigación. “Ha contribuido a posicionar a la ciencia argentina como referente internacional en el campo de la nanotecnología y la química de materiales blandos”, destacaron los evaluadores.Originalidad e impactoTambién subirán al escenario para recibir su galardón los dos investigadores a los que les concedieron el Premio Estímulo 2026 en Química. Capdevila es doctora en ciencias químicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigadora independiente del Conicet y jefa del Laboratorio de Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas de la Fundación Instituto Leloir (FIL-Iibba). Para el jurado es “una de las investigadoras emergentes más destacadas de la química biológica argentina”.

Fuente: La Nación